¿Dónde se hace la diferencia?

Fertilización: los indicadores de diagnóstico son los que mejoran los aportes

20/10/2019 | 06:30 |

Martín Díaz Zorita, del Comité Técnico de Fertilizar AC, dijo que los nutrientes aportan el 30 % del resultado productivo.

El manejo vuelve a ser determinante. / Fotos: Prensa Fertilizar y Archivo La Nueva.

Guillermo D. Rueda
grueda@lanueva.com

   “Los nutrientes aportan, al menos, el 30 % del resultado productivo; limitan la producción agropecuaria. Las plantas lo saben. Nuestros cultivos están mostrando deficiencias en la región pampeana. También la estrategia de fertilización limita la producción”.

   Los títulos corresponden a Martín Díaz Zorita, coordinador del Comité Técnico de Fertilizar Asociación Civil, acerca de lo que representa el aporte de nutrientes al suelo.

   “Está claro que los planteos de manejo de nutrición más comunes limitan la captura de mejoras de manejo de cultivo”, dijo.

   “En tanto que al incorporar indicadores de diagnóstico, se mejoran los aportes de fertilización y se observan amplias brechas de rendimiento”, explicó.

Martín Díaz Zorita, coordinador del Comité Técnico de Fertilizar Asociación Civil.

   Díaz Zorita, quien además de investigador y docente en universidades extranjeras, es Mg. en Ciencas Agrarias egresado de la UNS, convocó a considerar algunos elementos al plantear la fertilización.

   Se refirió a la caracterización cuantitativa y predictiva (modelos, algoritmos) y la interpretación de los datos. También mencionó las interacciones posibles de la nutrición con otros factores de los diferentes sistemas de producción y las restricciones operativas e interacciones al aplicar fertilizantes.

   “La agricultura moderna se sustenta en datos y su análisis integral con diversidad de modelos y aproximaciones conducen a la mejora continua en el diseño específico de planteos de manejo de cultivos y en la fertilización”, expresó Díaz Zorita.

   A lo largo de las tres etapas de la fertilización: diagnóstico, interpretación de datos y aplicación, se debe tomar una serie de decisiones integrando diversos niveles de conocimiento y aproximaciones cualitativas y cuantitativas.

   También agregó Díaz Zorita que existen tres pilares de la planificación para el manejo de nutrición de cultivos; es decir, las 3 D de la fertilización. 

   “Se trata de las demandas, la disponibilidad y la decisión. El primer pilar incluye la cuantificación de las necesidades totales de nutrientes y su distribución durante el cultivo”, relató. 

   “El segundo se refiere a la interpretación de indicadores de oferta esperada de nutrientes y de estado nutricional de los cultivos en relación con las condiciones del sitio a través de análisis de suelos, foliares o de tejidos, imágenes del cultivo y pronósticos meteorológicos, por ejemplo”, aseguró. 

   “El último pilar trata de la organización de la ejecución de la práctica, en relación a las condiciones del sitio mediante la elección de fuentes de nutrientes, dosis, ubicación del fertilizante, así como el momento de aplicación”, indicó.

   “Toda medida de variabilidad (cuantificación) nos ayudará a prepararnos mejor para resultados diferentes al esperado, o promedio”, afirmó.

   Díaz Zorita también sostuvo que la conveniencia de un planteo de manejo de nutrientes sitio-específico no es uniforme a través de todas las condiciones de producción, si no que varía entre regiones, lotes, cultivos y productores.

   “Sin embargo, considerando la extensa variabilidad espacial de las características edáficas, en la mayoría de los lotes de producción es intuitivo que un manejo nutricional que permita contemplar dicha variabilidad presente ventajas sobre un manejo espacialmente rígido”, detalló el especialista.

   “En planteos de fertilización, la consideración de una receta perfecta tal de alcanzar todos los componentes deseables; es decir, una recomendación única, es contraria a la complejidad de los procesos en los que los nutrientes aplicados intervienen”, aseguró. 

   “La simplificación o estandarización de procesos complejos es de utilidad para su implementación reconociendo variabilidad esperable de resultados, y los riesgos asociados a tal decisión”, agregó.

¿Cómo viene la soja?

   Para el caso de la campaña de soja 2019/2020, donde se prometen altos rendimientos, la receta vuelve a ser la misma: hay que aportar los nutrientes indispensables para tener éxito.

   “La soja es el cultivo que presenta el manejo de la fertilización más precario”, sostuvo María Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de Fertilizar.

María Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de Fertilizar.

   “Esta situación hace que los rendimientos promedios logrados estén muy por debajo del potencial y que el empobrecimiento de los suelos se agrave, alcanzando en algunos casos situaciones irreversibles”, agregó.

   Al repasar la evolución de la nutrición en soja, Martín Díaz Zorita dijo que, actualmente, el uso de fertilizantes en la Argentina tiene una tendencia generalizada en aumento, aunque sólo se fertiliza un 57 % del total del área sembrada con soja y, contrariamente a lo que se cree, la dosis viene decreciendo campaña tras campaña, no sólo en cantidad sino también en variedad de nutrientes.

   Según describió el especialista, el déficit de fósforo se está generalizando de manera acelerada. Mientras que en 2011 un 43 % de la superficie pampeana era deficiente en este nutriente, hoy esto llega a un 66 %. Es decir, hace 7 años, en promedio en toda la región pampeana, los niveles de fósforo para los cultivos eran de 20 ppm, mientras que hoy son sólo de aproximadamente 15 ppm. 

   “La correcta inoculación es fundamental para acompañar las mejoras productivas y las mayores dosis de nutrientes. Así es que la fijación biológica mejora proporcionalmente a la producción en los planteos con dosis de alta producción”, sostuvo.

   Además de los nutrientes tradicionales como el nitrógeno, fósforo y azufre, hoy se encuentra que en vastas regiones existen respuestas a micronutrientes como el zinc. 

Síntesis de amoníaco

   En este contexto, se recuerda que el último domingo 13 fue el Día Internacional de los Fertilizantes.

   “En la Argentina, los fertilizantes tienen un rol clave para impulsar los rindes de los cultivos, entre ellos dos estratégicos para la sustentabilidad agrícola, como el maíz y el trigo que, en los últimos años, han registrado cosechas récord”, se indicó desde Profertil, justamente, la compañía que elabora la urea, clave para los citados cereales.

   Este día fue instituido por la Asociación Internacional de Fertilizantes (IFA, según sus siglas en inglés), que reúne a los más importantes fabricantes de todo el mundo, porque cumple 111 aniversario de la patente de Haber-Bosch sobre la Síntesis del Amoníaco, tecnología que permite producir fertilizantes a partir del nitrógeno atmosférico, que han sido un factor central para reducir la pobreza en distintas partes del mundo.

   Profertil impulsa como una política central de la compañía el cuidado del suelo y para ello destaca la importancia de hacer análisis de suelos, utilizar modernas herramientas para planificar la nutrición de los cultivos y aplicar las denominadas Mejores Prácticas de Manejo (MPM), que incluyen determinar la dosis, fuente, momento y forma de aplicar los fertilizantes.

   En los últimos 50 años, la población mundial se duplicó. Pero todavía hay un enorme desafío hacia adelante, porque se espera que para el 2050 el planeta tenga 9.000 millones de habitantes que habrá que alimentar, según la FAO (la organización de las Naciones Unidas para la alimentación).

   Para ese entonces habrá que producir un 70% más de alimentos. Las Naciones Unidas reconocen que casi el 80% de ese crecimiento provendrá de un aumento en el rinde de los cultivos, derivados a su vez de una mayor intensificación de la agricultura, en la cual los fertilizantes tendrán otra vez un rol fundamental.

   “El desafío será lograrlo, intensificando la agricultura, reduciendo el impacto ambiental y preservando recursos naturales fundamentales, como el suelo. En ese camino, la nutrición, no hay duda, será clave”, dijo el gerente general y CEO de Profertil, Daniel Pettarin.

Los números del fenómeno

   En la Argentina, han resultado estratégicos para incrementar la cosecha de granos, que pasó de poco más de 40 millones de toneladas en 1991 hasta los 141 millones de toneladas que se cosecharon en la última campaña. 

   De este total, el trigo y el maíz aportaron más de la mitad, con 21 y 52 millones de toneladas respectivamente (73 millones entre ambos).

   Los fertilizantes son responsables del 50 % de la producción de alimentos en el mundo. Antes, una hectárea agrícola permitía alimentar a 2 personas, pero hoy alimenta a 5 habitantes. Es un cambio enorme, impulsado también por la biotecnología, las modernas herramientas de la agricultura de precisión y los desarrollos en la protección de los cultivos, junto con las Buenas Prácticas Agrícolas.

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