La calma que antecede al huracán

3/9/2018 | 07:15 |

Por
Ricardo Salas

"Se vienen tiempos difíciles", vaticinó la gobernadora María Eugenia Vidal. Es que el alza del dólar se termina trasladando a los precios y es uno de los elementos centrales que alimenta la inflación en todo el país.
De hecho, en la administración bonaerense de Cambiemos cruzan los dedos a la espera de los anuncios del nuevo programa económico de la Nación y una ansiada paz cambiaria.
"Con Vidal a la cabeza, y en estos momentos por los que atraviesa el país, nuestra obligación es estar aún más cerca de la gente”, afirman desde la sede gubernamental de calle 6. Es que, de algún modo, la Gobernadora se diferenció de algunos miembros del Gobierno nacional al reconocer que el aumento del precio del dólar impactará en la inflación y en la actividad económica.
“Desde la Provincia tenemos la dinámica de recorrer obras en cada uno de los distritos. Para nosotros no se gobierna detrás de un escritorio. Tenemos que aprender a ponernos incómodos frente a los reclamos, poder dar las respuestas necesarias dar la cara siempre”. La síntesis del mensaje de “Mariú” a su entorno más cercano.
Detrás del cortinado de la residencia gubernamental se escuchan frases tales como; “entendemos que hay dificultades y gente que no la pasa bien”, ante el incremento de la canasta familiar. 
Frente a esta coyuntura, la Gobernadora le indicó a su ministro Hernán Lacunza (Economía) la necesidad de aumentar la ayuda social, entre otras medidas, para transitar estos “meses difíciles”. La propuesta es destinar unos mil millones de pesos ya presupuestados -- en dos tramos desde septiembre hasta fin de año -- a los sectores más golpeados por la nueva devaluación del peso. Nada es accidental. Con la estampida del dólar, la proyección inflacionaria parece no tener techo en todo el ámbito boanerense.
Aún siendo aliada incondicional del presidente Mauricio Macri, a Vidal sin dudas le preocupa el impacto de las nuevas medidas económicas en la Provincia. Al conocido recorte de recursos a las provincias para el año que viene se suma el reclamo de bajar el gasto público estatal. No habría que descartar que la Gobernadora como gesto de “maquillaje político” también disponga algún retoque en “su equipo” que implique un achique de estructuras ministeriales.
Y a todo eso, la firme posibilidad de aumentar las retenciones sobre algunos productos agropecuarios. “La provincia de Buenos Aires en materia agroindustrial siempre tiene buenas noticias para dar como la campaña récord en siembra de trigo, el aumento de las exportaciones agroindustriales y las buenas perspectivas respecto a la siembra de maíz", indicó hace poco el ministro “vidalista” de Agroindustria, Leonardo Sarquís.

Tensión permanente
A esto se suma la problemática local, mayor conflictividad sindical en la calle, y un plan de infraestructura limitado.
El malhumor social lentamente se transforma en desesperanza. A medida que avanza la crisis económica, los sectores más vulnerables de la sociedad pagan el mayor costo del aumento sostenido de precios.
En las diagonales se advierte cierta preocupación por el rumbo económico, aunque no dejan de mostrar su apoyo a la Casa Rosada. Pero, en términos estrictamente políticos, los principales encargados de comunicación de Vidal pulsean por sostener su imagen positiva en un contexto de ajuste.
En principio, extremaron la “protección” mediática y territorial de la mandamás bonaerense de Cambiemos. La “tormenta económica”, que nadie sabe si tendrá un final feliz, no modifica el semblante angelical de Vidal que sostiene su discurso moderado y mantiene una prudente distancia de los anuncios presidenciales.
Hasta ahora, la Gobernadora logro mantener el ritmo de su agenda “propia”.Días atrás aseguró que "nunca" perderá "la vocación de diálogo" para alcanzar un acuerdo salarial con los gremios docentes.“La oferta que hacemos es la que podemos pagar, con la que podemos cumplir. Me comprometí a no volver al aguinaldo en cuotas ni a un compromiso de paritarias que no se pueda pagar", afirmó la mandataria horas después de la marcha multisectorial donde los gremios de la educación tuvieron un rol protagónico en plaza San Martín de la capital provincial.
“Hablamos de una hipótesis inflacionaria que para los más optimistas rondará el 35% mientras que Vidal presenta a los docentes una propuesta de aumento salarial que no sube el 19%. Es por eso que este conflicto se viene arrastrando y será dilatado hasta el fin del año lectivo”, opinan desde el peronismo sobre el largo conflicto docente.
La fragilidad del modelo económico, incluso, frenó una nueva oferta salarial de Vidal a los sindicalistas estatales. Aquel acuerdo de principios de año --- 15 por ciento (en 3 cuotas) – terminó sepultado por la inflación. Ahora se espera que amainen las turbulencias.La histérica corrida del dólar de la semana pasada no sólo dejó al descubierto la falta de confianza de los mercados y el sector financiero sino que también expuso una crisis política en Cambiemos.
Otro dato a tener en cuenta es que, casi en simultáneo, sindicalistas "dialoguistas" y "combativos" de la CGT lanzaron el cuarto paro general contra Macri. Como efecto cascada eso termina de complicar también a Vidal en su pulseada con los gremios docentes que mantiene en jaque la educación en la provincia de Buenos Aires.
A priori el presidente Macri procura apurar a las provincias con el ajuste fiscal y, en ese escenario, la Gobernación bonaerense deberá nuevamente readecuar su próximo presupuesto (ejercicio 2019), que, se sabía, estará atravesado por el ajuste. Pero ahora, ese recorte será mayor y, con un dólar inestable, se avecina un endeudamiento mucho más costoso. La administración Vidal todavía no pudo definir su proyección presupuestaria anual. Espera que primero estén listas las pautas del Gobierno nacional.
Dentro de la Legislatura bonaerense ya se encendieron las alarmas. La jefa del bloque de senadores de Unidad Ciudadana, Teresa García, busca articular una posicion unificada de la oposición frente al debate por el presupuesto que se viene.
Así trascendió después de una reunión en Merlo donde dirigentes del peronismo debatieron sobre el gravísimo impacto de la inflación, de las tarifas y del desempleo en las provincias y en los municipios, que sumado a la fuertísima devaluación de las últimas semanas, dijeron, empuja al PJ a buscar “soluciones al desbarranco al que nos llevó el gobierno de Macri y de Vidal”.
“Es vergonzoso, no pueden seguir lavándose las manos y decir que es culpa de los demás. Que se hagan responsables de lo que han hecho y no le mientan más a la gente, hace casi tres años que están gobernando”, tira la ultra K intendenta de La Matanza, Verónica Magario, arengando a los legisladores “cristinistas”.
La respuesta no demoró en llegar desde la orilla de Cambiemos. “No vamos a bajar los brazos, por el contrario, tenemos que estar más comprometidos que nunca, poniéndole el pecho a cada situación y trabajando. Nuestra Provincia sale adelante con trabajo. Atrás quedaron décadas de desidia y corrupción que nos han traído hasta la situación en la que estamos pero de la que, juntos, con honestidad y gestión vamos a salir adelante”.

 

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