Mirá el video

El perro dogo que viaja en colectivo sufrió maltrato; removieron a un inspector municipal

3/7/2017 | 12:10 | Nino está al cuidado de una agrupación proteccionista que le busca un hogar fijo.

Fotos: Facebook

Por Gustavo Pereyra / gpereyra@lanueva.com

   Nino es un perro callejero de raza dogo. El viernes estaba en un hogar de tránsito, pero se escapó. Tras romper un portón, se subió a un colectivo y se metió en el excolegio Nacional. Ya había estado en otra escuela en la misma cuadra.

   Las autoridades escolares llamaron a la Municipalidad para que se lo llevaran y ahí se desató el calvario de Nino, que terminó herido y con un inspector comunal desplazado de su cargo.

   "Llegó el baqueano [así le dicen al empleado comunal que se encarga de los animales] y le pegó, lo ahorcó, le puso un palo en la boca y se lo llevó —relató Diego Quiroga, de la Agrupación Dejando Huellas—. La gente le pedía que no lo maltratara. Una integrante de la agrupación es docente y vio todo, pero el baqueano se burló de ella y no hizo caso".

   Quiroga dijo que la situación desató la furia en las redes sociales y se pidió que la Comuna despidiera al baqueano.

   Hoy, el intendente Mariano Uset pidió la desafectación y cambio de funciones del agente José Castaño, el baqueano. Además, envió un pedido a la Subdirección de Asuntos Legales para que abra un sumario.

Recibí los Newsletters de La Nueva sin costo
Registrar

   "Este baqueano tiene un historial de 20 años de maltrato animal, con los perros de la calle y con los suyos", se quejó Quiroga.

   Ahora, Nino, que mordió a tres chicos, está detenido en el corralón municipal, pero lo cuida Dejando Huellas a la espera de un hogar definitivo.

   "Le estamos haciendo curaciones, pero juega, come y está de ánimo. No queremos que se deprima, por eso necesitamos un dueño que ejerza una tenencia responsable", dijo Quiroga.

   La Municipalidad, en tanto, pide a los protecciones pruebas del maltrato y van a buscar otro baqueano.

Cómo adoptar a Nino

   Diego Quiroga contó que el futuro dueño de Nino tiene que entender al perro y conocer su raza.

   "No es agresivo, pero reacciona cuando se siente amenazado. Sé que ha intentado morder a algunas personas", dijo.

   Además, necesita un patio amplio, cerrado con alambrado fuerte o paredones altos para que no se escape.

   Que no lo tengan para cazar, pelear o como alarma.

   Que sea parte de la casa y la familia: "Le gusta sentarse en sillones, estar al calor del hogar y jugar con otros perros. Necesita gastar energía y estar contento para que no salga en busca de aventura". (Agencia Punta Alta-La Nueva.)

Mustang Cloud - CMS para portales de noticias