Informe especial

#SaludMental: pacientes y profesionales, contra los prejuicios y la falta de recursos

21/10/2016 | 07:00 | Nueve notas te contaron cómo funciona el sistema de Salud Mental en Bahía.

Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

Belén Uriarte / buriarte@lanueva.com
Matías Mugione / mmugione@lanueva.com
Maximiliano Buss / mbuss@lanueva.com

   Un hombre lee la Biblia y opina sobre los pasajes, una de sus manos tiembla; un tipo muestra la huerta donde plantó perejil y cebolla, sonríe con orgullo; una mujer se cuelga de una ducha con los cordones de sus zapatillas, su corazón se detiene; un joven va a una oficina a pedir por favor que lo internen, sus ojos se llenan de lágrimas.

   Las escenas son verdaderas y pasaron con personas con padecimiento mental, mal llamados "locos", en Bahía Blanca: una ciudad que forma parte de la Argentina, un país que desde 2010 tiene una Ley de Salud Mental que provoca elogios y críticas y que hasta ahora no se aplica del todo.

   Durante esta semana “La Nueva.” publicó un informe especial sobre #SaludMental, haciendo hincapié sobre psiquiatría y adicciones, y tratando de abarcar todo: centros de salud públicos, instituciones privadas, organizaciones no gubernamentales y sistema judicial. Se visitaron los lugares para ver cómo se trabaja y se entrevistó incluso a pacientes.

Gráfico: Mauro Decker Díaz-La Nueva.

   ¿A qué se enfrentan las personas con problemas psiquiátricos? Hay de todo: mientras algunas pueden quedarse en sus casas, medicadas y en familia, otras son internadas y afuera no las espera nadie. Mientras algunas tienen obras sociales, otras dependen del sistema de salud público y terminan vendiendo artesanías en un pasillo de hospital.

   Los profesionales entrevistados tienen diferentes miradas y cada uno defiende lo suyo, pero sus voces se vuelven una sola en ciertos puntos: los prejuicios de la sociedad, sobre todo cuando se habla de la peligrosidad de los pacientes; y la falta de recursos, cuando se trata de llevar a cabo lo que dice la Ley.

Prejuicios de la sociedad

   Tal como contaron Rubén y Daniel en la primera nota publicada, las personas con padecimiento mental sufren la falta de trabajo.

   Algunos son discriminados: se cree que son peligrosos y contratarlos es “comprarse un problema”. Otros pasaron mucho tiempo internados y no saben hacer nada.

   “La Nueva.” le preguntó a casi 150 personas de diferentes ámbitos si contratarían a pacientes psiquiátricos y, aunque la mayoría respondió que sí, buena parte de las contestaciones fueron negativas.

   Acá algunas de las justificaciones:

   * Dependiendo del trastorno. Merecen inserción social en todos los aspectos, siempre y cuando la labor sea acorde a su capacidad y tolerancia.

   Se lo podría emplear, siempre y cuando no signifique ningún peligro para él mismo y los demás empleados. Lo ideal sería que el establecimiento posea personal de acompañamiento profesional.

   No estoy informada de cuáles serían las formas de cuidarlo... No hay dónde te capaciten para eso.

   No hay que discriminar a la gente; impensable hacerlo por algo que uno no elige. La enfermedad no quita que sean competentes para el trabajo. La integración social, tan importantes en estos casos, se realiza con la acción de todos.

   Puede tener algún tipo de problema con los clientes.

   Siempre y cuando el sujeto esté en tratamiento y recuperándose. Me parece que esta tarea por parte de la comunidad es fundamental, por la recuperación del sujeto y para construirnos como una sociedad más inclusiva.

   * Depende, si es declarado insano es incapaz de administrar sus bienes, por lo que no creo que pueda hacerlo en un trabajo. Pero si es una tarea mecánica y muy simple, podría ser, siempre y cuando no esté nunca trabajando solo.

   * Puede reaccionar de una forma incontrolable.

Falta de recursos

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   La Ley de Salud Mental dice que los pacientes tienen que atenderse en hospitales generales, con internaciones breves y como última alternativa. Exige, también, tener trabajo interdisciplinario y generar espacios de inclusión.

   Los profesionales entrevistados estuvieron de acuerdo en que faltan recursos para cumplir con esa ley, ya que los hospitales generales no están preparados y no hay políticas estatales adecuadas para la integración de los pacientes en la sociedad.

   La mayoría de las personas encuestadas contestaron que no tienen problema en que un paciente de salud mental esté, por ejemplo, en la guardia de un hospital. Sin embargo, algunos consideran que se alejarían de él.

Foto: Hospital Penna

   La mayoría también respondió que no conocía la Ley. Algunos de los que afirmaron conocerla, opinaron lo siguiente:

   * En el caso de algunas personas, puede correr riesgo su vida o la de terceros y en la Ley no hay una explicación sobre qué hacer en esos casos. Aparte me parece que tendrían que rever quiénes pueden hacer el diagnóstico y quiénes no, ya que tendrían que hacerlo en tarea conjunta médicos, psiquiatras y psicólogos.

   * Es una ley muy amplia y hasta medio utópica. Plantea ciertas cosas que en el actuar del hospital no se pueden llevar a cabo, como lo que plantea sobre la externación. Está bueno, pero los hospitales no cuentan con ayudas como para poder llevarlo a cabo.

   * Si bien estoy a favor de la desmanicomialización, los hospitales públicos no se encuentran preparados para asistir a las personas con trastornos psicóticos cuando pueden ser peligrosos para sí o para otros, por falta de recursos económicos y humanos.

***

   Se hicieron 9 notas: opinaron especialistas, pacientes y gente anónima con ganas de colaborar. Se dijo de todo, a favor y en contra. Se generaron interrogantes y polémica, algo no menor en Bahía, una ciudad que creó en el último tiempo un Departamento de Salud Mental y una mesa en el Concejo Deliberante para debatir sobre el paciente psiquiátrico y sus derechos.

   De acuerdo con la Ley, para 2020 ya no habrá manicomios y la persona con padecimiento mental podrá tratarse de otra manera. Restan poco más de tres años para hacer realidad lo que hace décadas fue una simple utopía, y todos coinciden: hay que evaluar, decidir, invertir y construir lazos.

Todas las notas de #SaludMental:

* Daniel y Rubén, de caer a la lona a la pelea diaria por volver a ser.

* 3 lugares adonde van los pacientes psiquiátricos después de la internación.

* En el Penna, esperan una sala con 30 camas para pacientes psiquiátricos.

* En un año, el Hospital Municipal recibió 15.000 consultas por adicciones.

* Una clínica privada con 3.000 pacientes y sector de máxima seguridad.

* Un enfermero y psiquiatra cuentan cómo se vivía en el neuropsiquiátrico.

* Cuáles son los trastornos más atendidos en Bahía, según 4 profesionales.

* En Defensoría recibieron chicos adictos llorando y pidiendo que los internen.

* Tiene 8 años, sufre al menos un brote psicótico por día y le cuesta atenderse.

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