Sin límites para la actividad física
Si algo ha caracterizado a las últimas temporadas estivales de Monte Hermoso ha sido el surgimiento de deportes o actividades no tradicionales. Alguna vez fue el tejo y el beach vóley; hace algunos veranos, el sandboard y el kitesurf; esta temporada, en tanto, la última moda son la navegación en kayak y el waveboard.
A medida que pasan los veranos, cada actividad va perfeccionándose y consiguiendo nuevos adeptos, a tal punto que hoy ya no es raro ver, en días de viento, 10 o 12 paracaídas de kitesurf surcando el cielo montehermoseño. Es que las modas pasan, pero hay disciplinas que van quedando.
En el caso del kayak, sin dudas es la novedad del verano en lo que se refiere a actividades acuáticas. Casi a cualquier hora, grandes y chicos se calzan los chalecos salvavidas y se adentran en el mar para barrenar olas, "navegar", disfrutar de un poco de tranquilidad a unos 300 metros de la playa o incluso pescar.
Inflable o no, con remos de madera o aluminio, de distintos colores, tamaños y capacidades, lo cierto es que cada vez más personas van ingresando en el mundo del kayak y hallan en él una forma de hacer algo diferente durante sus vacaciones.
Eso sí, los valores que se manejan no son para todos, y la playa tampoco es abierta para aquellos que quieran despuntar este nuevo vicio. La más básica de estas embarcaciones cuesta alrededor de 1.500 pesos, sin contar los chalecos salvavidas, remos y demás elementos que deben llevarse para prevenir accidentes.
Según Raúl Giacomasso, de La Botica del Pescador, los kayaks que más se están viendo son los modelo tipo Waikiki, con 2,80 metros de eslora y 0,72 de manga, y 22 kilos de peso. Están hechos de polietileno con filtro UV, y tienen una particularidad: las piernas no están cubiertas, sino que quedan al aire libre. Es decir, son casi botes unipersonales.
"En este modelo, la línea de flotación está a la mitad del kayak. Otros, que son de doble proa, rolan más; y de acuerdo a las marcas, puede haber distintos modelos. Por ejemplo, hay otros para dos personas, que tienen alrededor de 3,8 metros de eslora, 0,9 de manga y pesan 35 kilos. Esos cuestan unos 2.500 pesos", aseguró.
Estas embarcaciones pueden ser también inflables o de fibra.
Además de los valores mencionados, hay que considerar otros elementos para hacerse a la mar.
"En nuestro caso, los entregamos con un remo de pala doble de aluminio, que cuesta 180 pesos; si lo llevan junto con el kayak, cobramos todo 1.600 pesos. Además, en algunas ocasiones es necesaria el ancla, que cuesta alrededor de 60 pesos. También hay una suerte de canastita para poner atrás, que sirve para ir de pesca, que cuesta 50 pesos", añadió.
Por si fuera poco, para aquellos que quieran ir más cómodos, existe un respaldo acolchado, que se ajusta al kayak, y que cuesta 80 pesos.
Los chalecos salvavidas, indispensables para lanzarse al agua, pueden costar desde 95 pesos en adelante. El más barato --aprobado por Prefectura-- es el que normalmente usan aquellos que andan en lanchas fuera de borda. Y después hay otros un poco más "coquetos", que se utilizan para andar en motos de agua, que valen alrededor de 200 pesos cada uno.
"La gente compra kayaks. No es un elemento de venta masiva, porque esto necesita un tipo de cliente especial, pero esta temporada se están vendiendo bastante", señaló.
"Los kayaks se vienen usando desde hace dos o tres años, pero este año ha crecido mucho su uso y seguramente el año que viene habrá muchos más. No es un deporte tan caro, en definitiva, y con la debida precaución garantiza una linda experiencia", finalizó Giacomasso.
Las recomendaciones para enfrentar las olas no son muchas, pero es necesario cumplimentarlas para evitar problemas: sí o sí es necesario embarcarse con chalecos salvavidas y silbato. Y no ingresar al mar después de las 20, que es el momento en que cesa la vigilancia. En estos casos, se recomienda hacerlo de 8 a 20.
Y en caso de que el viento llegue desde el norte también hay que evitar hacerse a la mar; es que, si el remo se suelta y cae al agua, el viento indefectiblemente va a llevar al kayak en dirección opuesta a la costa.
Otra de las cuestiones a tener en cuenta es no meterse al agua en las zonas declaradas para bañistas. Las zonas dispuestas para la utilización de kayaks --así como velas o tablas de surf, entre otras cosas-- son el sector náutico del faro Recalada, o la denominada Bajada de los Caballos, ubicada entre el Camping Americano y la zona de monte.
Diversión
Lo que no se puede negar en que tratar de sortear las olas es un disfrute para todos, estén o no acostumbrados. Jorge Moreno llegó desde Plottier, provincia de Neuquén, y afirma que, si bien está acostumbrado a andar en kayak en ríos o en lagos, la experiencia en el mar es totalmente distinta.
"Hay que estar sí o sí entrenado. Por ejemplo, en los ríos no hay oleaje, sino correntadas; y acá, si hay mucho viento, las olas vienen muy seguidas", dice.
"En mi caso, tengo experiencia en los ríos del Alto Valle (de Río Negro) y en los lagos, pero el mar es algo completamente distinto. Por eso antes de meterme leí un poco sobre técnicas en internet; igual, me falta bastante", añade.
Jorge reconoce que más allá del kayak, disfruta mucho de Monte Hermoso.
"Vengo de vacaciones todos los años. Me gusta el balneario, porque es muy familiar y tranquilo. ¿El kayak? Es una excusa. Lo hago para disfrutar en la playa junto con mi familia", finaliza.
Marcelo Verdún también llegó desde el oeste patagónico argentino, más precisamente desde Neuquén capital.
"Hice unos cuantos kilómetros para venir a Monte para pasar las vacaciones en familia y amigos. Ya habíamos venido el año pasado, y como nos gustó mucho, compramos los kayaks. En Neuquén ando en el río, pero es distinto", dice.
"Es más: tuvimos que preguntar cómo hacer para romper las olas, conocer algunas técnicas y demás. Vinimos a aprender y a ver si le agarramos la mano", cuenta.
Peligros
Según dicen los encargados de la seguridad en la playa y en el mar, si el que va arriba del kayak lleva el chaleco y los elementos que pide Prefectura, tendría que estar seguro y no debería haber problemas.
"El problema es que no todos saben qué hay que hacer en caso de un inconveniente. Hace poco un hombre se metió unos 700 metros, se le dio vuelta el kayak y luego no podía subir; en ese caso, podría haber sufrido un accidente", comentó Sergio Colantonio, jefe del Cuerpo de Salvavidas de Monte Hermoso.
Señaló además que, si alguien ingresa con el kayak en una zona náutica habilitada, se mete 300 o 400 metros adentro y después se dirige hacia el centro, no hay problema.
"El problema surge cuando llega barrenando hacia la orilla, ya que puede molestar a los bañistas", dijo.
"De cualquier manera, la mayoría de los que tienen estos kayaks lo usan para disfrutar y son prudentes; muchos se meten temprano a la mañana, se quedan pescando, salen sobre el mediodía y, cuando llegan a la zona de rompiente, se bajan. Usan el kayak para desenchufarse y no ponen en peligro a nadie", añadió.
La tabla cuyo nombre nadie conoce
La moda llegó a Monte Hermoso y prácticamente nadie quiso quedar afuera.
Desde los primero días de la temporada es posible observar a cientos de chicos (y algunos no tan chicos) montados arriba de waveboards (algunos lo llaman snakeboards también, aunque esta última es otro tipo de patineta) de todos los colores.
Esta nueva tabla --cuyo nombre desconoce la gran mayoría de los usuarios, quienes reconocen haberla comprado sólo porque les gustó-- consta de tan sólo dos ruedas (una adelante y otra atrás) que pueden girar 360 grados. En cuanto a la superficie de apoyo, consta de dos plataformas flexibles que son controladas por una barra de torsión que permite que giren sobre su punto central. Un diseño de avanzada, más si se tiene en cuenta que algunos modelos tienen ruedas con luces.
Por aproximadamente 200 pesos se puede conseguir una de estas tablas, que están causando furor en Monte Hermoso, ya que a toda hora hay chicos montados arriba de estas nuevas patinetas.
¿Los lugares preferidos? La peatonal Dufaur, la avenida Costanera frente a la rambla, las bajadas propias de la rambla y la calle Dufaur, entre Faro Recalada y Nélida Fossaty. Es decir, cualquier sitio que tenga un poco de pendiente es un lugar ideal.
Lo que no es sencillo es el manejo. Lejos de ser una patineta tradicional --que se impulsa con "pataditas" sobre el piso--, la waveboard avanza en forma similar a una serpiente; para ello, el usuario debe mover alternativamente las piernas en forma lateral, como si estuviera haciendo slalom sobre un eje imaginario.
"En realidad, no sé ni cómo se llama la tabla, pero me gusta mucho", dicen los chicos. Y con los padres pasa algo similar, porque la mayoría reconoce que compró el waveboard sólo porque sus hijos se lo pedían al ver que otros andaban en él.
Desde un local de ropa y elementos deportivos ubicado en la peatonal montehermoseña comentaron que este tipo de patinetas pueden llegar a costar hasta 300 pesos.
"Hay una movida interesante, porque se trata de una tabla nueva que hoy en día se está utilizando mucho, y que está de moda entre los chicos. Fue uno de los productos más vendidos en las fiestas de fin de año, más allá de que algunas son más económicas y otras son de tipo profesional, y las pueden usar tanto los adultos como los chicos", informó un empleado.
Negativa
Más allá de la moda del waveboard, algunos todavía prefieren seguir usando el "viejo" skate o patineta. Y se los puede ver por las calles o en la peatonal Dufaur de Monte Hermoso, practicando. A ellos es mejor ni hablarle del waveboard, ya que no les gusta porque no permite hacer demasiadas formas o piruetas.
"De salida, tiene sólo dos ruedas. No lo probé, pero hasta donde veo no hay que patear para impulsarse --como hacemos nosotros--, y sólo hay que hacer un movimiento zigzagueante con la cintura", comentó Federico Cornago, de Bahía Blanca, quien anda en skate hace ya diez años.
"En realidad, prefiero la patineta, porque me parece que es más creativa y se pueden hacer más cosas. No sé si andaría en eso", añadió.
Emiliano Bezek también dijo que prefiere el skate antes que el waveboard, y dijo que el uso de este último "es una moda".
"La patineta tiene en su base una especie de superficie de lija, lo que permite otro tipo de agarre. Eso es básico para poder andar. Y el waveboard no lo tiene. Aparte, la patineta es un medio de transporte, porque se pueden saltar cordones, o subir y bajar escaleras", aseguró.
Surfeando la arena
El sandboard también tiene su espacio en Monte Hermoso, que cada vez es más amplio. Si bien no es una actividad que se pueda observar fácilmente, ya que los médanos importantes no se encuentran cerca de la zona más urbanizada del balneario, hay personas que recorren varios kilómetros para poder surfear la arena como otros lo hacen con las olas del mar.
Marcelo Migliorisi, profesor de sandboard y organizador de excursiones, es uno de ellos.
"En Monte Hermoso hay un montón de tablas y gente que practica esta disciplina, y son más de los que se puede imaginar", confió.
"Monte tiene varios espacios aptos para el sandboard. Acá se puede practicar pasando el faro Recalada, cerca de la desembocadura del Sauce Grande, donde una línea muy interesante de médanos; y sobre el oeste, entrando al Camping Americano, donde se atraviesa un monte y se llega a una pista, que en realidad es un médano fijado por forestación y tiene muchas líneas de bajada. Frente a este último hay muchos lugares más", comentó.
El profesor reconoció que una de las mayores limitantes que tiene la actividad es "la holgazanería de la gente", ya que --explicó-- a muchos les gusta surfear en la arena, pero les cuesta tener que subir a pie los médanos cada vez que quieren lanzarse.
"La mayoría de las personas que practican este deporte son chicos de entre 4 y 16 años, aunque la gente mayor también se prende", sostuvo.
Migliorisi viene haciendo excursiones para practicar sandboard desde hace unos siete años. Cuestan alrededor de 50 pesos e incluyen el uso de una tabla.
"En esta región el sandboard se realiza en las zonas de playa porque --exceptuando Puerto Madryn-- aquí se hallan médanos de hasta 50 metros de altura. En tanto, en provincias del noroeste hay cerros de arena, sobre la precordillera, que son ideales", confió.
El valor de una tabla básica de sandboard es de 200 pesos; si se habla de las profesionales, hay que partir desde los 400.
Agenda
Títeres
En el marco del ciclo de charlas que desarrolla la Biblioteca Popular Monte Hermoso en la Sala Auditórium del Centro de Convenciones, hoy se podrá asistir a la disertación Acerca de la Construcción de títeres, a cargo de los educadores Claudia Gatti y Marcos Barrionuevo, especialistas en la fabricación y creación de títeres artesanales, y creadores del teatro de títeres Muchas Lunas. La cita es a las 22 y la entrada es libre y gratuita.
Abuelos
Verano activo
La tradicional carpa de PAMI alojada este año junto al Parador Pelícano, ofrece de martes a jueves diversas actividades recreativas tales como juegos de mesa, música, caminatas que se realizan de 8.45 a 9.30; torneos de tejo de 8.30 a 11.30 y de 19 a 21; y clases de salsa de 19 a 20. Los domingos se dictan clases de Tai Chi a partir de las 20.30. El Centro de Jubilados local es la sede para los torneos de bocha organizados por el PAMI.
Gimnasia
No pares
El Departamento de Deportes Municipal recuerda que todos los días, de 8 a 12.30, se puede realizar el Circuito de Salud ubicado en el Paseo del Pinar, el cual reúne diseño profesional, cartelería explicativa y constituye un atractivo turístico en sí mismo.
Dicho circuito cuenta con una extensión de 1.500 metros y cuatro estaciones de trabajo en tres niveles de intensidad. El recorrido es coordinado por dos profesores de educación física y está destinado tanto a personas activas como sedentarias, sin límite de edad.