Bahía Blanca | Viernes, 29 de agosto

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Manuela Pal brilla como la mala de la telenovela "Herencia de amor"

La joven actriz Manuela Pal, hija de Graciela Pal, se luce en Herencia de amor, la novela protagonizada por Sebastián Estevanéz, Diego Olivera y Luz Cipriota, que emite Telefé, donde interpreta apasionadamente a una chica interesada, trepadora y sin escrúpulos. Manuela tiene 24 años y si bien ya se había desempeñado en varios ciclos como Chiquititas, Son de Fierro y Casi ángeles, ahora brilla en la piel de Susi, un personaje que fue creciendo al punto de erigirse en la infaltable mala que le complica la vida a los enamorados Pedro (Estevanéz) y Verónica (Cipriota).

 BUENOS AIRES (Télam) -- La joven actriz Manuela Pal, hija de Graciela Pal, se luce en Herencia de amor, la novela protagonizada por Sebastián Estevanéz, Diego Olivera y Luz Cipriota, que emite Telefé, donde interpreta apasionadamente a una chica interesada, trepadora y sin escrúpulos.


 Manuela tiene 24 años y si bien ya se había desempeñado en varios ciclos como Chiquititas, Son de Fierro y Casi ángeles, ahora brilla en la piel de Susi, un personaje que fue creciendo al punto de erigirse en la infaltable mala que le complica la vida a los enamorados Pedro (Estevanéz) y Verónica (Cipriota).


 "Mi personaje siempre fue fuerte pero en un momento dio un gran giro y ahora hago una mala que no tiene escrúpulos. Susi empezó siendo una chica fresca, con menos preocupaciones, pero cambió cuando su novio de toda la vida (Pedro) comenzó a mirar a otra chica (Verónica)", señaló Pal.


 En la tira, Susi hace lo imposible para evitar que se concrete el amor entre los protagonistas, engaña a su novio con su enemigo Lautaro (Olivera) y hasta llegó a envenenar a su suegra (Thelma Biral).


 "La vida la fue llevando hacia ese lugar, sus aires de diva y sus celos le hicieron despertar su odio y la convirtieron en una chica trepadora", agregó la bella joven, que además es nieta del actor Pablo Palitos,

El color con que se mira




 Para componer este personaje, Manuela contó que, al igual que en todo lo que emprende, trata de buscarle un color.


 "Soy muy apasionada con lo que hago, le pongo todo y más, por eso sale bien. Yo quiero ser actriz, mi vida es esto", sostuvo la chica que en cine tomó parte en Palermo Hollywood, de Eduardo Pinto; y Abrígate, de Ramón Costafreda.


 Si bien en el género de la telenovela se desenvuelve muy bien, la actriz contó que le gustaría explorar más en la comedia, a la que ya se había asomado con buen paso en Son de Fierro (El Trece).


 Manuela aclaró que no vive como una carga el hecho de ser la hija de una talentosa actriz, sino todo lo contrario, es su gran referente.


 "Para mí es un lujo, todos los días me enseña algo nuevo, es una escuela constante", acotó.


 "Ojalá llegue a ser tan buena actriz como lo es mi mamá, para mí es una de las mejores más allá del parentesco", dijo la joven que compartió escenas junto a ella en la tira Culpable de este amor (también de Telefé).


 La intérprete, que de chica estudió con Hugo Midón y que también reconoció su pasión por el cine y la comedia musical, es conciente de que está atravesando un gran momento en el plano profesional.


 "Hoy siento que estoy más fuerte y firme, que tengo mucha más experiencia para enfrentar a ciertos personajes, más jugados, estos años de trabajo me dieron más seguridad", contó.


 Con relación al suceso de Herencia de amor, que en materia de audiencia lidera las tardes junto a la mexicana Doña Bárbara, Pal lo atribuyó al "trabajo en equipo, a que estamos unidos y tiramos todos para el mismo lado", concluyó.