Entretelones de los Balcanes
BELGRADO -- Un año tras la proclamación de Serbia y Montenegro como Estado que sustituyó a la República de Yugoslavia y prometía un rápido acercamiento a la Unión Europea (UE), ahora se ve retrasado en esa senda.
Aprobada la Carta Constitucional el 4 de febrero de 2003, Yugoslavia se esfumó y dejó lugar a la nueva unión entre Serbia y Montenegro, con pocas competencias comunes y el deseo de integrarse en Europa.
Pero aún los líderes de la nueva unión no se pusieron de acuerdo sobre la nueva bandera, el escudo y el himno, lo cual viola todos los plazos legales.
Todavía no se estableció el mercado común y un mecanismo aduanero único.
El premier montenegrino, Milo Djukánovic, declaró que el año de funcionamiento de la doble entente se perdió en intentos de restablecer la interdependencia entre ambas repúblicas, que antes tuvieron diferentes rutas.
Serbia alberga a 7.500.000 de almas, sin Kósovo, y Montenegro cuenta con 670.000, pero muchas diferencias en sus sistemas, sobre todo económicas, hacen perder mucha energía en el intento de establecer algunos equilibrios difíciles. Djukánovic, que no renunció a la idea independentista aunque tuvo que abandonarla temporalmente, asegura sin embargo que el pacto entre Serbia y Montenegro tuvo efectos políticos positivos.
Montenegro está dividido entre los partidarios de seguir por vía propia y los que desean continuar con "la hermana mayor", Serbia, más allá del plazo de tres años, y ambos están seguros de que su opción ganaría un plebiscito que puede darse en 2006 sobre el futuro común.
Los separados reformistas serbios fallaron en pactar una mayoría en el parlamento y formar gobierno, después de las elecciones de diciembre pasado.
El ex presidente yugoslavo y líder de uno de esos grupos, Vójislav Kostúnica, espera el apoyo de los socialistas de Slóbodan Milósevic (procesado por crímenes de guerra en La Haya) para superar la crisis institucional.
Ahora, tras las elecciones serbias de diciembre, se espera la modificación de su grupo de 91 escaños en el parlamento central de 126, cambios en el gabinete ministerial y que el delegado serbio ingrese al Consejo Supremo de Defensa, máximo órgano militar, para desbloquear esas instituciones.
Uno de los pasos más importantes que dio el nuevo Estado es el ingreso al Consejo de Europa, el pasado 3 de abril de 2003.
El 19 de junio solicitó la adhesión en el programa de la OTAN Asociación para la Paz, pero todavía tiene que cumplir algunas condiciones para lograrlo. La portavoz del titular de Política Exterior de la UE, Cristina Gallach, comentó a los medios belgradenses que Serbia y Montenegro "tienen una política exterior muy constructiva y tomaron decisiones importantes en la reforma de las fuerzas armadas", pero tiene que trabajar aún en formar el mercado común.
Según Gallach, "en resumidas cuentas, fue un intento exitoso para la estabilización de Serbia, de Montenegro y de toda la región balcánica", que en la década pasada padeció y soportó una serie de crisis y conflictos.
Snézana Stánojevic/Agencia EFE