Comercios en Don Bosco: golpeados por la crisis pero aferrados a su tradición
Los comerciantes de uno de los sectores más antiguos de la ciudad reconocen que el último año y medio fue devastador para las ventas.
Don Bosco es quizás el primer punto comercial fuera del centro que se expandió de manera natural por una de las arterías de ingreso más importantes de Bahía Blanca. Con negocios que superan los 70 años de antigüedad y otros que nacieron post pandemia, ambos enfrascados en una realidad delicada, de profunda crisis de consumo, amplificada por ser uno de los sectores más golpeados por la inundación.
Con una extensión de varias cuadras desde el paso del puente, hasta calle Juan Molina, el sector comercial de Don Bosco convoca muchísimos rubros vinculados con los repuestos de automotores, la construcción, el consumo cotidiano, pinturerías, electrodomésticos y así podemos continuar largo tendido. De los centros fuera del centro, es el único que cuenta con dos bancos y con la mayor diversidad de ofertas comerciales, tanto para el consumo diario, como para aquellos que implican el largo plazo.
La crisis del consumo
María Inés tiene un negocio de ropa y es la tercera generación de un emprendimiento que inició su abuelo, continuó su madre y ahora la tiene a ella como protagonista: "Este negocio tiene 75 años, hace 40 que lo estoy llevando yo. Hemos pasado un montón de crisis, que las fuimos superando, pero lo de ahora realmente es muy grave y se siente muchísimo, creo que va a pasar o tengo las esperanza de que eso pase. Se nota que la gente no tiene dinero y hubo un cambio muy grande después de la pandemia, el movimiento de gente es más de mañana que de tarde y hay días que no se ve gente para nada".
"Otro de los factores que ha influido es el tema de la inhabilitación del puente, post inundación, la afluencia de gente se redujo mucho en comparación a antes de lo sucedido con la inundación. Nos ingresaba mucha gente desde la ruta y los que no entran por ahí van a otro sector a comprar lo que necesite".
En este sentido, María Inés detalló que "hoy en día a las 19.30 ya estoy cerrando porque no entra nadie, cosa que antes, hasta las 20.30 venían personas, incluso un poco más en el verano, hoy eso no existe. Creo que la gente después de la pandemia se acostumbró a salir menos o a resolver las compras de otra manera. Ahora la circulación de clientes se acotó a la mañana".
Andrea es la hija de la dueña de un local que vende artículos para la limpieza y químicos, está en el sector de Don Bosco hace siete años con un negoció que comenzó vendiendo aerosoles y que poco a poco fue creciendo en alternativas y surtido.
"Cuando iniciaron lo hicieron con pocos artículos, empezó a crecer paulatinamente hasta lo que es el negocio actual en el que venden productos químicos variados y artículos que sirven para la limpieza", indicó y contó que "en su momento eligieron Don Bosco porque es una calle muy transitada, sabían que era un buen lugar para este tipo de rubro y la afluencia de gente era cada vez mayor en este sector de la ciudad".
"La situación actual es complicada, hay días que la cosa va un poco mejor, hay días que no pasa nada, pero en general está muy difícil, como para todos los negocios que estamos acá en calle Don Bosco. Podés consultarlo con lo distintos rubros y todos te van a decir lo mismo, que no hay plata, que no se vende nada, que salvo algún día en específico la situación es apremiante".
Y agregó que "el contexto del país se refleja claramente en el consumo que se ha estancado muchísimo, el golpe en los negocios es claro, acá cierran cada vez más y el hecho de que las personas compren muchas veces de forma online repercutió en la venta de mostrador".
Facundo tiene con su familia una bicicletería importante que vende productos relacionados, además de reparaciones y neumáticos: "Es un negocio que fue iniciado en otro sector de la ciudad y que decidió expandirse hacia acá. En calle Don Bosco están desde el año '89 y en España al 300 están desde mediados de los años '70".
"En un principio la actividad tenía que ver con la distribución de neumáticos para autos, camionetas, maquinas viales, bicicletas y motos, que actualmente lo continuamos y nos especializamos definitivamente en el rubro de la bicicleta, en cuanto a repuestos, accesorios y se siguió por ese camino".
Sobre la situación del sector de calle Don Bosco, Facundo expresó que "ha crecido en los últimos años, se fue poblando comercios de distintos rubros, se instalaron un par de bancos y eso ha generado movimiento. También acá hay grandes empresas metalúrgicas, del plástico, construcción, repuestos de automotores y lubricantes, entre otros de consumo más tradicional".
"Más allá de esto que te estoy marcando en cuanto a los negocios, el movimiento va mermando paulatinamente en los últimos años, a pesar de que la calle es super transitada, ya que es un ingreso a la ciudad y siempre hubo una actividad muy pujante en el comercio, en los últimos años la caída de consumo y tránsito de personas es notoria", aseguró.
Juan tiene un negocio de repuestos hace nueve años con cinco empleados y reconoce que su situación es sumamente complicada: "En su momento tuvimos la chance de conseguir un local en Don Bosco y no lo dudamos, porque es un sector muy activo, que es un acceso a la ciudad, que tiene mucho tránsito y desde ese momento estamos establecidos acá".
"Acá en Don Bosco mi rubro está establecido con varios comercios, algunos más chicos y otros más grandes, En este momento la situación es extremadamente crítica, desde hace un año y medio se trabaja muy mal, con muchísimos problemas para sostener la estructura que tenemos con cinco empleados".
"La merma que tuvimos en los últimos 12 meses es de un 35 al 40% y las deudas que estamos teniendo son enormes y esto es realmente abrumador para nosotros. Creo que hay muchos factores que nos están afectando, desde decisiones de política a nivel general, el cierre del puente desde la inundación, muchos ya han cerrado, sobre todo los que están cerca, otros han achicado su negocio para no llegar a lo inevitable".
En relación a la situación crítica, Juan mencionó que "nosotros tratamos de hacer lo imposible para mantener la estructura que tenemos montada, porque el grupo de trabajo es excelente, pero la realidad es que está todo muy cuesta arriba y no sabemos que vamos a hacer".
"En este momento el sector de calle Don Bosco está en una crisis tremenda, te diría que es de los peores momentos que recuerdo, en todos los rubros, no solamente en el mío. El próximo 17 estamos con la fiesta aniversario del barrio y estoy en contacto con los demás comerciantes y todos dicen lo mismo, no hay ventas. Hasta hace un año la cosa venía bien, pero el último año fue realmente terrible estamos trabajando un 40% menos".
"El sector, más allá de la realidad que estamos viviendo hoy en día, es un lugar excelente para los comerciantes desde la entrada del puente hasta calle Juan Molina es un conglomerado comercial pujante que siempre sale adelante y que tiene muchas alternativas de diferentes rubros", describió.
Francisco tiene un almacén en una de las esquinas de calle Don Bosco, es un negocio familiar que lleva más de 20 años en el barrio: "El negocio es de la familia de mi señora y se establecieron acá hace más de 20 años. Ya estaban en el lugar y continuaron con el negocio hasta el día de hoy. Hemos pasado varias crisis y siempre se ha sobrevivido, pero en este último tiempo la cosa se está recrudeciendo, muchos negocios están cerrando y se nota la falta de consumo".
"Antes vos veías que había incluso movimiento de locales, con una frecuencia normal por ahí cerraban a los dos años porque la cosa no funcionaba, ahora estás viendo que duran menos de seis meses, los gastos fijos del local, más los servicios y a eso le sumás que no hay ventas... y el combo es letal".
Francisco sostuvo que "la economía a nivel general es el principal inconveniente, está completamente congelada, acá en este barrio hay mucha gente grande, jubilados y de la tercera edad que son los que consumen y ellos están en una situación deplorable. Ellos antes le daban plata a los nietos para que gasten y ahora tienen que ser ayudados por los hijos para vivir, eso tiene un impacto directo en el consumo del barrio, sobre todo para un almacén como nosotros", indicó.
La inundación, los cambios en el consumo y sus consecuencias
De todos los conglomerados comerciales que hemos recorrido en la ciudad, Don Bosco es el más golpeado por lo ocurrido el pasado 7 de marzo del 2025, sobre todo, aquellos que se encontraban en inmediaciones del puente en las cuadras siguientes a la Comisaría Quinta.
El cierre del acceso proveniente de la ruta hacia el sector por los problemas generados en el puente, llevó a una situación muy comprometida a los comercios aledaños que perdieron un flujo constante de personas que pasaba y consumía en el lugar. Con algunos atenuantes los comercios que están pasando calle Brasil, sintieron el impacto, pero no tan fuerte como los primeros.
Lo cierto es que se rompió la dinámica de acceso al sector y las consecuencias, pese a que se han tratado de enmendar de alguna manera, son un factor más que se suma a la crisis generalizada de consumo.
"Don Bosco siempre fue un sector de mucho movimiento, desde calle Juan Molina hasta la ruta, los negocios son muy variados y hay algunos establecidos desde hace mucho tiempo, pero ahora van cambiando permanentemente. En los últimos años han cerrado mucho, sobre todo después de la inundación", indicó Inés.
"Para nuestro rubro la inundación nos benefició indirectamente porque las personas necesitaban por lo sucedido artículos de limpieza y desinfección, pero una vez que pasó el tiempo empezamos a notar una merma importante. Desde hace un año o año y medio las ventas han caído muchísimo", aseguró Andrea.
Asimismo, Facundo señaló que "el tema del puente no nos pegó tanto a nosotros porque tenemos calle Brasil como punto de acceso a Don Bosco, si claramente a aquellos que están mas cerca del puente porque era el lugar de acceso directo".
"Se juntaron muchas cosas, la inundación, el puente, el contexto del país, pero parece que el ultimo año la cosa realmente ha empeorado muchísimo. Ojalá que cuando se habiliten los puentes todo mejore un poco, pero la verdad que tengo miedo de que siga así", dijo Juan.
"Al problema general de consumo hay que agregar el tema de la inundación y el cierre del puente, no se si en un porcentaje alto, porque conozco comerciantes de otros barrios que me dicen que están en la misma situación de prácticamente cero consumo. El no tener plata en el bolsillo mata el consumo de cercanía", aseguró Francisco.
Por último, las decisiones a nivel general como la apertura de importaciones y los cambios en los patrones de consumo de las personas también tuvieron su impacto en los comercios de Don Bosco.
"En nuestro rubro el tema de la importación nos ha afectado, no en demasía pero si nos ha perjudicado en cierto sentido, la gente hoy en día por la crisis se fija mucho en el precio y si lo consigue más barato, no se fija mucho en la calidad, que es lo que intentamos nosotros ofrecer a diferencia de lo que pueda conseguir online", finalizó Inés.
Por su parte, Andrea explicó que "nosotros vendemos al público, pero también lo hacemos online, en redes y demás. Tenemos un servicio de cadetería, así que armamos los pedidos y después despachamos. Ahora si o si necesitás tener venta en línea ya que mucha gente elije esa modalidad para no salir de la casa".
"No trabajamos directamente online, pero si tenemos un centro de consulta ya que nuestro público es joven por el tema del bmx o el skate, el acceso va por redes sociales y eso si ha ido creciendo cada vez más", enfatizó Facundo y sumó que "la importación si nos ha modificado bastante la manera de trabajar, porque muchos de los fabricantes ahora son importadores o han desaparecido Antes ellos importaban algún elemento y fabricaban acá, ahora directamente traen el producto terminado por una cuestión de costos. Lo que viene de afuera se ha comido a la industria nacional, la parte metalúrgica sobre todo que es uno de los puntos fuertes del negocio prácticamente dejaron de existir, es todo de afuera".
"Esto nos afectó la venta claramente, la mayoría pudimos reemplazarlo con lo importado, pero hay menos alternativas y a los proveedores a muchos se los ha comido", finalizó Facundo.
En cuanto a este tema, Juan dijo que "la importación y la venta online afecta mucho, ya las personas prefieren comprar en redes buscando precios, el tema es que después muchas veces caen acá porque tuvieron problemas o porque no era de buena calidad, pero si se siente el impacto. Nuestro fuerte es la venta cara a cara, pero también vendemos en internet porque es inevitable, además contamos con servicio de cadetería y un servicio especializado. Tenemos redes sociales donde estamos presentes y nos ha ayudado bastante".
Por último, Francisco describió los cambios para quienes tienen un mercado de cercanía: "Nosotros tratamos de no generar deudas y achicar lo más que se pueda los gatos para sobrevivir, pero esto es algo a nivel general, calculo que cuando el puente esté habilitado volverán muchos de los que desaparecieron, pero hay que ver, hoy la gente para intentar ahorrar se va a los mayoristas o a los supermercados y solo va al almacén cuando llega fin de mes o se olvida algo".
En conclusión, hay concordancia en lo expresado por los comerciantes de calle Don Bosco, se pondera de manera positiva positiva el lugar, resaltan sus características, pero en su mayoría coinciden que la baja del consumo está aniquilando a los pequeños comerciantes, que ya venían golpeados por la inundación, además, son conscientes del cambio en el consumo y cómo eso también afectó los modos de encarar el negocio.
La esperanza de que la situación mejore y pase como lo han hecho las crisis anteriores está ahí latente para un sector que lleva varias generaciones afrontando los vaivenes económicos del país y sigue resistiendo, como hace 70 años atrás.