Tiene 11 años, le pegó un pelotazo al árbitro y fue suspendido hasta 2027: “Juro que no lo hice a propósito”
El caso de Benjamín sacude al fútbol infantil y generó distintas reacciones por parte de los fanáticos y vecinos de la localidad de Dolores.
En las últimas horas se desató una gran polémica en el fútbol formativo argentino. En un partido de la Liga Dolorense, Benjamín, jugador de 11 años del Club Atlético Ever Ready, recibió una sanción de 15 fechas de suspensión tras haber sido expulsado por pegarle un pelotazo al árbitro.
Esta medida, que busca ser ejemplar, generó una gran controversia y la familia expuso la dura situación que vive el nene, que se quedaría sin poder jugar en su club durante casi un año ya que el torneo tiene 14 jornadas.
“La reacción de Benja surgió en una jugada de ataque en la que él estaba llegando al arco contrario y el árbitro da por terminado el partido. Ahí él tira un pelotazo, con tanta mala suerte que le pega al árbitro y ahí le saca la roja”, contó Camila, la mamá del chico.
Y agregó: “Después de que lo echa, con Benja lo buscamos al árbitro para pedirle disculpas y no lo encontramos. Ese mismo día, yo me senté con él y llorando me dijo: ‘Mami, de verdad no lo hice a propósito, yo no lo quise hacer. Tiré un pelotazo y no fue con intención de pegarle’”.
Este episodio, ocurrido el 23 de mayo, tomó una relevancia muy importante en la Liga. Camila reveló que, como su hijo estaba tan mal, desde el club hablaron con otros equipos y llegaron a un acuerdo entre las partes para que Benja jugara: “Consideraron dejarlo porque él estaba con crisis de llanto, angustia. Veían que por parte de la liga no hubo consideración con un niño de 11 años que tuvo un error”.
La participación del nene generó una consecuencia aún mayor: la liga le sumó dos fechas más al castigo.
La mujer contó que la familia mantuvo una charla con Benjamín: “Hablamos sobre esta reacción que no está buena. Es la primera vez que nos pasa esto. Jamás tuvo un conflicto de este estilo ni en la escuela, ni con sus compañeros, ni con el árbitro. Él reconoció su error, se arrepintió; de hecho, fue a buscar al árbitro para pedirle disculpas. Sin importar las fechas que le podían dar, fue con intención de pedirle disculpas porque se sintió mal con lo que hizo”.
Por su parte, el árbitro argumentó: “La situación se dio cuando giro para terminar el partido y marcar la mitad de la cancha; justo (la pelota) me dio en el costado de la cara, a la altura de la oreja, y me tomó totalmente desprevenido. No me lo esperaba”, contó.
Además, dejó en claro que no tiene incidencia en la resolución del Tribunal de Penas: “Considero que en parte la familia tiene razón. En lo que no coincido es en que hayan dicho que yo haya puesto la sanción; yo, como árbitro, elevo el informe y sanciona el Tribunal de Penas. Siempre trato de preservar la deportividad y el juego limpio”.
Teniendo en cuenta el impacto emocional, la familia del nene tomó la decisión de pedir ayuda para su contención: “Benja está yendo a la psicóloga; tenemos el informe”.
Además, la mamá le mandó un fuerte mensaje para la Liga: “Está bien que le den dos o tres fechas para que aprenda de su error, pero a su vez que le den charlas o algo en el club, pero no que lo castiguen de esta manera que hasta el año que viene no puede volver a jugar. Es un nene de 11 años. Uno cuando comete un error lo tiene que reconocer y cambiarlo, pero lo están señalando y haciendo que al nene no le den ganas de jugar a la pelota; era un chico superfeliz, lo están dejando aislado hasta de sus compañeros. Ya no tiene ganas de ir a entrenar porque sabe que el sábado, cuando sus compañeros juegan, él no puede. Sale re mal y angustiado. Sin embargo, acompaña, ayuda y está con los compañeros, pero le dan crisis de llanto. Un error lo comete cualquiera; nos parece muy injusto”.
“Se siente muy señalado por la gente de la liga. No le dan la chance de hablar, de ser escuchado.