Bahía Blanca | Miércoles, 01 de febrero

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Alfalfa: la sequía también contribuye al desfasaje de los precios

“A los fines de incluirla en la dieta de los animales de manera regular y con calidades adecuadas, no se ha podido conseguir a un precio razonable”, dijo José Brigante, presidente de la cámara del sector forrajero.

Producción de alfalfa. / Fotos: todoalfalfa.com.ar / Archivo La Nueva.

“Hay faltantes de rollos y de fardos, principalmente en las regiones que no tienen polos industriales de producción cercanos y que no recibieron lluvias suficientes. Y, si se consiguen, hay que estar dispuestos a pagar sobreprecios”.

La declaración corresponde a José Brigante, presidente de la Cámara Argentina de la Alfalfa, la entidad que agrupa alrededor del 90 % de la producción de este cultivo en el país.

El directivo señaló —en todoalfalfa.com.ar— que esta situación se produce principalmente en la provincia de Buenos Aires, donde el flete influye en forma notoria para el aprovisionamiento de la mercadería.

También sostuvo que, en los últimos meses, productores de Buenos Aires y La Pampa, principalmente, así como muchos de la región sur de las provincias de Córdoba y de Santa Fe, donde —primero— las heladas y luego la sequía se han manifestado en forma virulenta, han tenido serios inconvenientes.

“No se ha podido conseguir alfalfa a un precio razonable para incluirla en la dieta de sus animales de manera regular y con calidades adecuadas”, agregó.

El actual escenario, con una sequía extrema, al menos para lo que resta del verano, no ha mejorado la situación.

“Alfalfa disponible hay, pero muchas veces se debe levantar el teléfono, tomarse un tiempo y buscar opciones. Y más en un contexto como el actual”, aseguró, Brigante.

De acuerdo con alfalfa.com.ar, las opciones a la que se refiere Brigante incurren en tener en cuenta no sólo calidades y precios, sino también cuestiones como el transporte, un factor de la cadena que actualmente está influyendo mucho en el precio final.

Del mismo modo, también los intermediarios, que obligan a pagar un plus en el precio para los casos de urgencia ante la necesidad de alimento.

“Hoy se pueden conseguir camiones que cobran unos 280 pesos el kilómetro y otros por $ 400. Por lo general, los primeros están casi siempre ocupados y hay que recurrir a valores más aproximados al segundo”, añadió”, indicó.

“Entonces, al multiplicar este precio por el costo de un flete a Buenos Aires, que puede rondar los 700 kilómetros desde los polos industriales de Córdoba, por ejemplo, estamos pasando de un valor de $ 21 pesos el precio del kilo de megafardo, a unos $ 30 o más”, explicó el directivo.

José Brigante, presidente de la Cámara Argentina de la Alfalfa.

También dijo que, de esta manera, se argumenta la disparidad de precios que se pueden obtener en el país, según la región en que se busque el producto.

Brigante agregó, además, que desde Córdoba llega una alfalfa industrial, de fardo grande, de unos 700 a 800 kilos. Y que desde Santiago del Estero, que es otro polo productivo de alfalfa en crecimiento, un fardo chiquito, de unos 20 kilos aproximadamente.

“Este último, por ejemplo, se demanda mucho para alimentación de caballos”, indicó.

Cuestión de precio

Sobre los valores, hay que considerar que la Cámara Argentina de la Alfalfa publica precios promedios nacionales de grandes y medianas industrias que forman parte de la entidad.

Son los casos de Pellfood, Alfacal, INCO Patagonia SA, Alfalfa y Forrajes de la Patagonia, entre las más reconocidas dentro del sector y a la que se suman muchos importantes proveedores, principalmente dentro de la provincia mediterránea.

“¿Cómo se arma el precio? Los socios de la cámara nos envían sus valores de compra y de venta. Estos precios están documentados y de allí se sacan los valores promedios para los diferentes subproductos base alfalfa que se ofrecen al productor”, describió el dirigente.

Asimismo, señaló que son proveedores de importante volumen y que, por eso, muchas veces el precio promedio puede parecer bajo respecto de lo que se pagan en zonas donde no hay actores importantes en la provisión de alfalfa, como es el caso de la provincia de Buenos Aires.

También comentó que, en muchos casos, suelen manejarse con intermediarios, lo que eleva el precio.

La exportación

Respecto de los mercados de exportación para la alfalfa, Brigante señaló que, en el actual contexto mundial, hay una dinámica de comercio muy importante.

“Esto es porque existe mucha demanda de alfalfa, pero la Argentina no dispone de pasto suficiente para soportarla. Y eso trae un sinnúmero de consecuencias”, explicó.

“Muchos quieren canalizar el pedido; pretenden exportar porque creen tener un número importante de hectáreas pero, en realidad, no están en condiciones de lograr las calidades que se solicitan en los mercados; y tampoco el volumen”, comentó el directivo.

“Por eso desde la Cámara estamos constantemente trabajando con las principales industrias base alfalfa, a los fines de ir organizándonos mejor y de sumar nuevos socios”, dijo.

“La idea es mejorar el volumen con calidad y así comenzar a atender mejor esos mercados”, argumentó.

Entre los más importantes para la alfalfa nacional se destacan los países árabes, que tienen determinados requisitos de calidad y habilitaciones, según se indicó en alfalfa.com.ar 

“Para la Argentina es el mercado más fácil de llegar, porque hace varios años que exportamos allí”, remarca el presidente de la Cámara.

“Después tenemos un segundo mercado grande, que es China, relativamente nuevo para nosotros. En este sentido, no tenemos muchas plantas habilitadas, por lo que estamos trabajando fuerte en esto desde la Cámara”, aseguró.

“Este destino tiene otros requerimientos particulares de calidades”, comentó.

“Eso hay que trabajarlo con los productores, porque no permiten el ingreso de alfalfa genéticamente modificada, lo que divide la calidad que va para un mercado y para otro”, comentó.

“Entiendo que esto queda pendiente para el próximo período; es decir, habilitar más plantas y mejorar la exportación a estos destinos”, aseveró.

En cuanto a los mercados latinoamericanos, Brigante comentó que la Argentina tiene habilitaciones para ingresar con pellets y alfalfas.

“Son mercados que, en volumen, absorben más pellet que pasto/fardos”, sostuvo.

“Son interesantes para productores chicos que no generan pasto de alta calidad”, dijo.

“También es un mercado atrayente, ya que pueden colocar la producción en países como Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, que consumen alfalfa. Esto sirve como para dar los primeros pasos en materia de exportación e ir adentrándose en este negocio”, afirmó.

Brigante continuará al frente de la presidencia de la Cámara Argentina de la Alfalfa por los próximos dos años.

A la hora del balance, remarcó que la presencia activa como entidad dentro de las áreas de Gobierno de la provincia de Córdoba y de la Nación, fundamentalmente, a través de áreas de Cancillería, con el fin de poder estructurar el comercio exterior de productos base alfalfa, puede tomarse como logros de gestión.

“Trabajamos mucho para que este sector sea considerado y tenido en cuenta como una economía regional”, dijo.

“También fue positiva la decisión de integrarnos al Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), donde se impulsa un proyecto de ley para la agroindustria”, contó.

“Allí se nos incluye en cuanto a temas logísticos, medioambientales, de conectividad rural y demás que nos impactan de manera directa y donde podemos participar como Cámara en esas discusiones”, aseguró.

Respecto del contexto de pandemia y pospandemia, el directivo señaló que el sector y la Cámara Argentina de la Alfalfa, como representante de la industria y grandes productores, se debieron enfrentar a importantes problemáticas.

Además del volumen de la producción, que siempre ha sido una limitante para la Argentina a la hora de ganar mercados y ser constantes y consecuente con los pedidos del exterior, sostuvo que hubo muchos inconvenientes para entregar alfalfa.

¿La razón? Porque, en este contexto, se elevaron fuertemente los costos de logística marítima.

“Eso trajo aparejado que, durante 2021, no saliera todo el volumen posible de alfalfa de exportación; y cuando se empezó a reacomodar y destrabar este inconveniente en el transcurso del año pasado, durante los primeros 9 meses, la Argentina exportó el mayor volumen de los últimos cinco años. ¿Por qué? Porque había quedado mucha mercadería en stock”, explicó Brigante.

San Luis, la sede de la Expo Alfalfa

Los venideros jueves 16 y viernes 17 de marzo, en el campo experimental Don Hugo, ubicado en el kilómetro 718 de la ruta nacional Nº 8, al norte de Villa Mercedes, San Luis, se llevará a cabo otra edición de la Expo Alfalfa.

Habrá disertaciones de expertos de diversas temáticas, y con recorridas a campo para experimentar que sucede en cada fase de la producción de esta pastura perenne buscada por los países de Medio Oriente, a los que productores de la provincia de San Luis ya exportan desde 2019.

La primera Expo Alfalfa se realizó en 2021, concentrando a más de 250 productores e interesados de diversos lugares de la Argentina y a empresas ligadas a la actividad agropecuaria.

Las expectativas del heno de alfalfa de calidad requieren del conocimiento de la tecnología disponible en el mercado y de las experiencias adquiridas, permitiendo alcanzar los parámetros de calidad exigidos internacionalmente y, así, lograr la mayor inserción de la producción argentina en el mundo.

El encuentro es un espacio único en la provincia para generar vínculos y compartir información a productores.