Bahía Blanca | Martes, 09 de agosto

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El canal Maldonado y un estado que sigue siendo preocupante

A lo largo de los 6 kilómetros de extensión se observa la enorme cantidad de fisuras de las losas de hormigón, su levantamiento y también la sobreposición de algunas placas.

Fotos: Rodrigo García-La Nueva.
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Por Mario Minervino / mminervino@lanueva.com
Audionota: Gino Mondino (LU2)

   Si bien en febrero de este año la municipalidad llevó a cabo importantes tareas de limpieza en el canal Maldonado, las mismas se limitaron al retiro de la vegetación que crecía entre las placas de hormigón del fondo y los taludes laterales, así como el retiro de los sedimentos que se convertían en un obstáculo para la adecuada circulación del agua.

   Sin embargo, esa intervención, que al decir de la propia municipalidad apuntaba a generar “una mejora visual y eliminación de olores”, nada hizo respecto a las necesarias obras de reparación y mantenimiento integral del canal.

   La situación puede verse a simple vista a lo largo de los 6 kilómetros de extensión que tiene la obra, donde se observa la enorme cantidad de fisuras de las losas de hormigón, su levantamiento y también la sobreposición de algunas placas. Ese estado de situación genera el campo propicio para que el deterioro se potencie de manera inevitable.

   El canal Maldonado es una obra realizada hace 70 años (1949-1951) que ha tenido algunas intervenciones de mantenimiento, aisladas en el tiempo y sin un plan de cuidado constante.

   “Las estructuras de hormigón se ejecutan para cierta vida útil, unos 50 años, aunque muchas comienzan a deteriorarse mucho tiempo antes de lo previsto. Para que sigan prestando sus funciones se hacen necesarias intervenciones de mantenimiento, reparaciones y hasta reemplazos de la estructura”. 

   Esta observación, de carácter general, fue realizada por Señas-Priano-Maiza y Marfil, docentes e investigadores de la UNS y el CONICET, autores de un trabajo donde se evaluó el estado del hormigón en el Canal Maldonado.

Las causas

   El deterioro de las losas en este caso está íntimamente ligado a las fisuras que se originan en el hormigón, visibles a lo largo de todo su recorrido y que permiten el ingreso de agentes agresivos. Una de las causas frecuentes de esas fisuras son los cambios en la humedad, especialmente en casos donde las losas conforman grandes superficies expuestas a la intemperie. Esas fisuras alteran el comportamiento estructural y su durabilidad.

   “El mantenimiento que exige una obra como la del Maldonado comprende una inspección periódica de la estructura, detectar fallas, establecer las causas y llevar a cabo los trabajos de reparación necesarios”, señaló el estudio.

   Los profesionales advierten, además de las fisuras aisladas, varios desprendimientos de losas desplazadas, la falta completa de selladores en las juntas de dilatación  --las cuales aparecen rellenas con sedimento o vegetación--, perdida del suelo de sustentación y hasta de losas.

   Otra situación preocupante que se detecta a simple vista es la pérdida del suelo de sustentación, lo cual genera una socavación de las losas del fondo, las cuales se levantan y quedan en el aire.

   Otro componente a considerar es que a 70 años de su construcción, se han modificado algunas de las condiciones originales del diseño. 

   Una de las principales es que con la habilitación del embalse de Paso de las Piedras se suspendió el bombeo del acuífero subterráneo (los surgentes) con lo cual se verificó una importante suba del nivel del agua, la cual genera un empuje hacia arriba de las losas de fondo, las cuales al ser de hormigón simple, es decir que no tienen armadura, no tienen capacidad para absorber ese esfuerzo.

La situación

   Sin dudas una de las complejidades que tiene la reparación del derivador es una obra que debe realizar la provincia de Buenos Aires, con lo cual se necesita una fuerte gestión para que la misma sea incluida en la agenda con su correspondiente presupuesto. 

   Es una tarea que excede la incumbencia municipal, al punto que incluso para realizar la reciente limpieza del canal, la comuna debió esperar el visto bueno de la provincia.