Bahía Blanca | Domingo, 14 de agosto

Bahía Blanca | Domingo, 14 de agosto

Bahía Blanca | Domingo, 14 de agosto

Linda Evangelista contó el sufrimiento que le produjo un fallido tratamiento estético

“¿Por qué sentimos la necesidad de hacerle eso a nuestros cuerpos?”, se preguntó una de las modelos más famosas de los 90.

Foto: El Independiente

   Linda Evangelista, una supermodelo de los 90 que se sometió a un tratamiento estético para eliminar grasa corporal y desarrolló hiperplasia adiposa paradójica, posó por primera vez ante las cámaras luego de lo ocurrido. Fue para la revista People, donde habló de la depresión que sufre desde hace más de cinco años, indicó Página 12.

   Evangelista contó los problemas que le trajo CoolSculpting, un tratamiento de siete sesiones de criolipólisis (técnica que enfría la grasa para eliminarla) al que se sometió entre agosto de 2015 y febrero de 2016.

   Esa intervención, contó la mujer, le causó una enfermedad llamada hiperplasia adiposa paradójica (PAH), un problema que el fabricante estimó que solo se da en 1 de cada 4000 tratamientos. No obstante, según la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos de Estados Unidos esto puede pasar en un 0,72 % de los casos; es decir, en 1 de cada 138.


Foto: peopleenespanol.com

   “Quedé permanentemente deformada” y “brutalmente desfigurada”, dijo la modelo, quien demandó a Zeltiq, la compañía que hizo los aparatos de ese tratamiento, a quien exigió 50 millones de dólares por daños, detalló Página 12.

   Pero “ya no me voy a esconder nunca más”, dijo en la entrevista, donde aseguró que su objetivo es deshacerse de la vergüenza, tarea en la que colaboraron amigas como Cindy Crawford, que la animaron a contar su historia.

   “Yo amaba subirme a una pasarela. Ahora me da miedo cruzarme con algún conocido. (...) Pero no puedo vivir así nunca más, escondiéndome y con vergüenza. No puedo seguir viviendo en este dolor durante más tiempo", por eso "estoy decidida a hablar”, expresó.

   Contó que a los tres meses de empezar el tratamiento empezó a notar bultos en la barbilla, los muslos y la zona del pecho, las mismas que pretendía disminuir. Por eso “no comía nada. Pensé que estaba perdiendo la cabeza”, comentó.

   En junio de 2016 decidió acudir a su médico, quien le diagnosticó PAH. “Él me dijo que ningún tipo de dieta ni de ejercicio lo arreglarían jamás”, relató Evangelista.

"No me miro al espejo, no soy yo"

   La empresa se ofreció a pagarle a la modelo una liposucción con un cirujano elegido por ellos. Pero recién en “la víspera” se enteró de que la compañía pagaría esa intervención si ella firmaba un contrato de confidencialidad, que terminó rechazando, indicó Página 12.

   Actualmente “no me miro al espejo, no soy yo” y tampoco "creo que los diseñadores quieran vestirme así", dijo la modelo. “Ella se ha ido”, agregó en referencia a sí misma. 

   “¿Por qué sentimos la necesidad de hacerle eso a nuestros cuerpos? Siempre supe que envejecería. Y sé que hay cosas por las que un cuerpo tiene que pasar. Pero jamás pensé que acabaría viéndome así”, reflexionó Evangelista.