Bahía Blanca | Miércoles, 01 de febrero

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Mena: “Las personas vulnerables necesitan nuestro apoyo y comprensión”

El médico psiquiatra, con casi 40 años de trayectoria, habló de los efectos que provocó la pandemia en la salud mental de los pacientes.

Foto: Pablo Presti-La Nueva.

   "Un cordial, afectuoso y respetuoso saludo a mis colegas médicos y a todo el equipo de salud que colabora día a día para que nosotros, los médicos, podamos desarrollar nuestra tarea y así, en conjunto, hacer un estado de mejor salud para quien lo necesita”.

   El doctor Gustavo Mena –matrícula provincial 1295- cumplirá en 2023 cuarenta años ejerciendo como médico psiquiatra y tiene el orgullo de estar acompañado por su hija Julieta, quien es médica especialista en Pediatría Infantil y Psiquiatría de Adultos.

   “Por razones sanitarias, este Día del Médico nos encuentra en uno de los momentos más difíciles de la historia de la medicina moderna, como fue la gran catástrofe de la pandemia. Por cuestiones del sistema de salud en el mundo y en argentina venimos con décadas y décadas de deterioro permanente”, dijo Gustavo Mena, quien se encontraba desarrollando su labor profesional en la Clínica Privada Bahiense de Darregueira 1117.

    “La tensión y el desgaste después de la pandemia ha sido notable. Hoy cuesta conseguir médicos en todos lados; no lo hay en las guardias. No se cubren los puestos de residencia médica, porque el médico no encuentra el sentido de sustentabilidad de su profesión a través de la actualidad”, aseguró.

   --Y el esfuerzo es demandante.

   --Sin dudas. Reconocer el esfuerzo y el riesgo que de vida que han puesto mis colegas y sus familias durante la pandemia y cómo luego de eso han podido seguir adelante. Estamos notando los efectos tanto en el personal de salud como en la población en general de lo que ha sido esta terrible tragedia que nos ha tocado vivir.

   --¿Cómo repercutió la pandemia en la parte mental de las personas?

   --Notamos un cambio muy grande respecto de la patología que demandan las consultas. Existe un índice de agresividad mayor en la población en todos los ámbitos. Lo vemos cuando ingresan pacientes tanto en consultorios externos como en la guardia. 

   “Es un nivel de agresividad y de conflicto que antes no se veía. Durante la semana no hay menos de cinco o siete consultas sobre violencia extrema hacia terceros o hacia sí mismo. Son síntomas que se presentan como nuevos o con mayor prevalencia”, sostuvo.

   --¿Cuáles son? 

   --Lentitud psicomotriz, falta de concentración y de memoria, desubicación, falta de energía. Y muchos pacientes que se notan envejecidos. También los trastornos de ansiedad, depresión y otros que se han acentuado después de la pandemia: más allá de que son propios del Covid, son inherentes al Covid y su afectación en las neuronas.

   --¿Estos síntomas tienen tratamiento y solución?

   --El mensaje que queremos dar es que se acerquen a su médico de cabecera o a un psiquiatra o psicólogo para orientarse, porque todo tiene tratamiento. A veces se logra una solución total y a veces una parcial, pero siempre se logra mejorar la calidad de vida e investigar cuáles son las causas; se logra mejorar la convivencia y la vivencia que se tiene.

  “El mensaje es positivo dentro del marco que estamos viviendo. En el tema salud es importante porque viene en franco deterioro y nos cuesta cada vez más como médicos sostener las prestaciones que damos”, señaló.

   --Muchos años atravesando distintas etapas de la medicina.

   --La medicina ha cambiado mucho y desde la salud mental en particular la calidad de vida de los pacientes psiquiátricos, en estos casi 40 años desde que empecé con la profesión, ha cambiado para bien, con adelantos tecnológicos y neurológicos, además del trabajo en neuroimágenes y psicofarmacología.

    “Desde el punto de vista científico nos han dado las herramientas para que el paciente tenga una mejor calidad de vida. Y también con el equipo terapéutico, desde hace unos 30 años, estamos trabajando en la reinserción social más pronta y posible que se pueda dar con los pacientes.

   --¿Cómo se compone su equipo de trabajo?

   --Es un equipo multidisciplinario con atención a la comunidad en consultorios externos. Una red prestacional integrada por psicólogos, terapeutas, músicoterapeutas, asistentes sociales, nutricionistas, psiquiatras, enfermeros, personal de mantenimiento y hasta el director médico y gerente; todos abocados en conjunto para tratar de brindar la mejor solución.

   --¿Y su pasión por la docencia?

   --Sigo ejerciendo, al igual que mi hija, que es profesora universitaria. Nuestro mensaje es de profunda solidaridad hacia las personas con discapacidad ante los reclamos que hacen respecto de la sustentabilidad de las prestaciones que necesitan.

   “Hemos visto las dificultades que han atravesado. Trabajamos en un Centro de Discapacidad y son personas muy vulnerables, que necesitan nuestro mayor apoyo y comprensión; nos aúna la misma condición, que es la condición humana”, subrayó.

  --Julieta, ¿cómo es trabajar con tu padre?

  --Como profesional es maravilloso; también para la familia y quienes compartimos el trabajo sentimos orgullo con su desempeño. En mi caso participo del equipo de internación de pacientes adultos y en consultorios externos, en la parte de psiquiatría infantil, donde hay más demanda de atención.

   “Ha habido un gran aumento de número de consultas adolescentes y esto demanda mucha atención. Que no tengan temor en acercarse porque los chicos la han pasado muy mal encerrados. La vuelta al colegio, las instituciones y clubes a muchos les ha costado”, afirmó.

  --¿Esos síntomas se detectan rápidamente en un paciente?

   --En la población infantil sí se detectan. Si los chicos por su nivel de desarrollo no pueden referirlo, son los padres u otras fuentes secundarias quienes aportan datos. Esto tiene que ver con la calidad de vida del día a día.

   “Las personas se dan cuenta que se sienten mal por más que al principio hay cierta resistencia o cuesta hablar de estos temas. Cada vez se la da más importancia a la salud mental”, apuntó.

   --¿El rol de los padres es determinante?

   --Son las figuras de apoyo más significativas de los niños, brindan seguridad y acompañamiento. Siempre trabajamos con los padres o el cuidador primario más cercano para poder capacitarlos, acompañarlos, evacuar las dudas, lo que vaya surgiendo para poder transitarlas juntos.

  “El equipo de salud interviene por alguna cuestión en especial que sea emergente en esa cuestión. Pero sin los papás no se puede trabajar”, aseguró Julieta.