Bahía Blanca | Miércoles, 01 de febrero

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Tips para cuidar tu piel disfrutando del sol

Algunos consejos para cuidarte esta temporada.

   Si bien faltan algunas semanas para que empiece el verano, el calor ya viene marcando presencia hace meses. Por lo tanto, hay que empezar a cuidarse para prevenir el impacto que puede generar: Desde insolaciones y quemaduras hasta consecuencias más graves, la exposición a los rayos solares puede ser sumamente perjudicial, especialmente para la piel.

   Sin embargo, con unos simples cuidados, es posible disfrutar del calor y de los beneficios que este conlleva. Te brindamos más información sobre los efectos del sol y te compartimos algunos consejos para cuidarte esta temporada:

¿Cuáles son las consecuencias de la exposición al sol sin protección?

   La luz del sol tiene un gran número de beneficios, como ayudar a disminuir la presión arterial, mejorar el estado de ánimo o incluso fortalecer el sistema inmunológico. Sin embargo, una larga exposición puede ser contraproducente. Los rayos UV (ultravioleta), son una forma de radiación que se puede encontrar en la luz solar. En pequeñas cantidades, ayuda a que el cuerpo produzca vitamina D; una larga exposición, en cambio, puede producir melanomas en la piel, envejecimiento prematuro en la dermis, o incluso cataratas.

¿Qué es el “índice UV”?

   Se conoce como Índice UV a la escala que permite establecer cuál es la magnitud de los rayos ultravioletas. La misma va desde 1 (bajo) hasta 11 o más (extremo). Mientras más alta sea la numeración, mayores son los riesgos de exponerse a los rayos del sol.

¿Cómo se puede prevenir daños en la piel por el sol?

   El Ministerio de Salud brinda una serie de consejos para disfrutar del sol, sin consecuencias negativas:

  • Evitar estar expuesto al sol pleno entre las 10 y las 16 horas. En caso de no poder evitarlo, buscar un lugar a la sombra y permanecer en espacios con buena ventilación.
  • Usar protector solar, que sea de FPS 30 (Factor de Protección Solar) o más. Renovarlo cada 2 horas, ya que pierde efecto, o después de salir del agua, incluso si indican ser resistentes a la misma. Aplicar una capa en la cara, brazos, piernas y en todas las zonas que van a estar al rayo del sol.
  •   Los bebés menores de 1 año no deben recibir el sol directo. Desde los 6 meses en adelante deben usar protector solar de FPS 50 o uno mayor. Este también debe ser renovado cada 2 horas, o tras salir del agua.
  • En caso de hacer algún tipo de actividad física, lo recomendable es hacerlo en los momentos del día de menor calor. Cubrir la cabeza con un pañuelo o un gorro y siempre tener una botella de agua para hidratarse, sin esperar hasta tener sed; tomar abundante cantidad de líquido, en todas las instancias del ejercicio.
  • Utilizar lentes de sol con polarizador o filtro UV. De esta manera, se protegen los ojos de la exposición y se puede ver mejor. Evitar comprar lentes de sol en la calle, ya que no cuentan con una protección real ante los rayos UV y pueden perjudicar la vista a largo plazo
  • Niños, personas mayores de 65 años y mujeres embarazadas son los grupos que corren más riesgo de estar afectadas por el sol. También aquellas personas que padezcan enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión arterial, afecciones cardíacas, problemas respiratorios u obesidad.

¿Qué hacer frente a una exposición prolongada al sol sin protección?

   En caso de haber estado bajo los rayos del sol un largo tiempo, se deben tomar ciertos cuidados.

  • Beber mucha agua. Esta ayuda a recomponer la temperatura corporal y es necesaria para reconstruir el fluido perdido por la transpiración.
  • Utilizar una loción post-solar en las áreas del cuerpo que hayan sido más afectadas por el calor. Esto puede ayudar a prevenir quemaduras o molestias a corto plazo. En caso de encontrar irregularidades en la piel, contactar a un dermatólogo de confianza o disponible en la cartilla médica.
  • En caso de un golpe de calor, no beber bebidas muy frías o muy calientes. A los niños se les pueden ofrecer jugos de frutas naturales. Evitar el consumo de gaseosas o cafeína y tomar una ducha para ayudar a bajar la temperatura del cuerpo.