Bahía Blanca | Viernes, 09 de diciembre

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Furor por el mundial: Jorge y Alicia, íconos de la venta ambulante en Bahía Blanca

El bahiense lleva 25 años en la esquina de Brandsen y Napostá; y la rionegrina arrancó en 1978 en Alsina al 200, aunque ahora está en Donado y Chiclana.

Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

   Están en la calle, transpiran la camiseta....

   Aunque juegan su propio partido, los vendedores ambulantes hacen lo imposible por satisfacer la demanda de la gente cuando los acontecimientos, como es el caso de un mundial de fútbol, exceden lo habitual. Hay ciertos rincones de la ciudad que están identificados como los sitios más concurridos. Ya sea por el personaje que los atrae o por la sencilla razón de saber que el bolsillo no da para grandes lujos.

   “Hace 25 años, cuando arranqué, el furor eran las revistas como Anteojito, Billiken, El Gráfico, Gente…; y cuando salía una promoción, como agregar una mochila, me cansaba de vender. Y ni hablar del diario; en esta esquina estuve 21 años repartiendo el diario La Nueva Provincia”, dijo Jorge Schell, quien tiene su puesto en Brandsen y Napostá.

   Todo acontecimiento requiere de preparación, como se diría en la jerga futbolística, anticiparse al rival.

   “Cuando está por salir un producto hablo para encargarlo; cuando llega viajo a La Salada para surtirme. Ni bien aparecieron las casacas nuevas de la Selección ya sabía cuántas iba a necesitar. Porque después el tiempo apremia o no conseguís talles”, contó.

   En Navidad y Reyes vuelan los toallones, en el verano los bidones de agua o combustible; para el día de los enamorados las flores y ¿para el mundial?

   “Camisetas, gorros, banderas, cornetas, pelucas… Llevo cinco mundiales, pero para mí este va a ser el mejor de todos. Hay furor por la camiseta de Messi, aunque debo reconocer que me hizo sufrir mucho…”, señaló.

   -¿Messi te hizo sufrir?

   -Jajaja. La gente, en los mundiales anteriores, no quería la camiseta de Messi; algunos la llevaban pero no era la más vendida. Me pedían del “Kun” Agüero, de Rodrigo Palacio, pero no de “Lío”. Ahora tengo todo el tendal con camisetas del “10”.

   “Por cada cinco camisetas de Messi se llevan una de Ángel Di María, Lautaro Martínez, Rodrigo (De Paul), Julián Álvarez o algún otro. Los hinchas tiran para los jugadores que pasaron por sus equipos”, subrayó.

   No importa si llueve, hace frío o si arrasa el viento, las horas –de 7 a 20.30- se deben cumplir a rajatabla.

   “Se soporta todo. La casaca argentina vale 3 mil pesos, pero cuando un cliente lleva dos me pide rebaja… Yo les digo que voy a la carnicería, pido dos kilos de carne y no me hacen rebaja (risas). ¿Sabés cuánto valía una camiseta en el Mundial de Rusia? 200 pesos. Ahora te cambian los precios todos los días”.

   -¿Cuántas camisetas se vendieron?

   -Hasta ahora superé ampliamente las 200, aunque en estos últimos días crece el interés. Si me falta la casaca celeste y blanca de Messi tengo la azul lila, que también sale.

   -¿Disponés de todos los talles?

   -Es un problema. Por ahí vienen algunos a probarse y están un poco excedidos de peso. Si la panza es grande no hay remera que resista, jajaja. Traje talles especiales, puedo zafar.

 

Apoyo incondicional

   Juan (19 años), unos de sus hijos –tiene 5 y un nieto, hijo de Ira Belén-, lo reemplaza cuando surge una diligencia, a la vez que Jean (14) se trasladó a la esquina de Darwin y Parchappe.

   “Me hice el ADN, son todos míos, jajaja. Además son hinchas de River y de Bella Vista, salvo Juan al que le tira Olimpo porque iba al natatorio en calle Rodríguez”, sintetizó.

   -¿Qué significa esta esquina para vos?

   -Todo. Acá me van a hacer la estatua, como al “Muñeco” (risas). Cuido el lugar, estoy regando las plantitas que son recientes.

   -¿Son tamariscos?

   -Ehhh. Nooo, ese es mi apodo. Trabajaba en el club de golf y siempre andaba buscando pelotitas entre los tamariscos. Mis amigos no me perdonan una, jajaja.

 

Tiene a su jugador preferido

   A Alicia Paredes se la ve entusiasmada en una conversación con una vecina mientras ordena prolijamente un par de camisetas de Messi.

   Su puesto, en Chiclana y Donado, está bien provisto de vestimenta albiceleste.

   “Si no quedan de argentina se llevan las del PSG. Messi es la figurita de este mundial. También piden de Lautaro, Di María, el “Dibu” y Paredes”, contó Alicia, quien es nacida en General Roca.

   En 1976 llegó a Bahía y en 1978 –embarazada de su hija Karina- empezó con la venta ambulante, junto a su esposo Luis Ángel Meloni, en Alsina al 200.

   “Tengo 63 años. Vendí camisetas en 12 mundiales, aunque ya no está mi marido”, dice emocionada.

   “La gente cambia su estado de ánimo. Hay felicidad, se apoya al equipo. Si argentina gana nosotros vendemos más”, reconoció.

   Dice ser admiradora de Leandro Paredes porque porta su apellido, aunque contó una anécdota muy particular con otro reconocido jugador de nuestra ciudad.

   “Rodrigo (Palacio) fue a Jardín de la Escuela N°6 con mi hijo Pablo, en calle Caronti. Lo encontré en el local de La Foto, me acerqué y le dije: ‘Vos sos Rodrigo, te conozco de chico porque ibas con mi hijo’. Me dio un abrazo, es una gran persona”, puntualizó.

   “¿Los precios? 3 mil las camisetas de grandes y 2.800 las de los chicos; 900 y 1.500 los gorros y mil pesos las banderas”, puntualizó Alicia.

   Termina su horario laboral –por su edad no son más de 4 o 5 horas- y llega su reemplazante, Julián, el hijo menor.

   -¿Un pálpito para el mundial?

   -Argentina campeón. Veo entusiasmo en la gente, eso se va a ver reflejado en el equipo. Nos merecemos una gran alegría.