Bahía Blanca | Jueves, 01 de diciembre

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Un trabajador debería haber cobrado $ 40.000 extra al mes para no perder con la inflación

La compensación total suma más 2 millones de pesos para cada asalariado del sector privado formal.

Por Francisco Rinaldi / frinaldi@lanueva.com

    Para mantener el mismo bienestar en términos de poder adquisitivo con relación a siete años atrás, cada trabajador argentino del sector privado debería haber ganado, en promedio, alrededor de 40.000 pesos mensuales extra desde diciembre de 2015 a agosto del corriente año.

   Como esto no pasó, siendo prueba más que suficiente de ello la pérdida de poder de compra de los asalariados de 2015 a la fecha, el Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) estimó que la compensación total que los trabajadores deberían recibir sería de 2,2 millones de pesos cada uno.

   La cifra surge de las diferencias, mes a mes y durante los últimos siete años, entre lo que se podía comprar, a los precios actuales, con un salario privado de 2015 y lo que se podía comprar con los sueldos de cada uno de los meses sucesivos hasta agosto de 2022, también a los precios de hoy  (ver gráfico abajo). De acuerdo con el MATE, un sueldo del sector privado formal compraba, a diciembre de aquel año, el equivalente a 202.623 pesos a precios de hoy.

   Desde enero de 2015 a 2019 (gobierno de Mauricio Macri), se fueron produciendo diferencias hacia abajo con respecto a los $ 202.623 citados, las que se profundizaron en el último mes de la administración cambiemita, y no se pudieron recuperar jamás.

   La suma de todas esas diferencias puntuales arroja por resultado los 2,2 millones de pesos que arriba se mencionan y, gráficamente, equivale al área amarilla del gráfico que acompaña la presente nota.

   “Si se hubiera mantenido el poder adquisitivo de 2015, cada trabajador ganaría más de $40.000 extras cada mes”, señalan los economistas del MATE.

   Agregaron que “desde entonces, sumando la pérdida de cada mes, cada trabajador o trabajadora perdió, en promedio, un total de 2,2 millones de pesos. Tal es el costo por persona de haber cambiado la orientación económica del país en diciembre de 2015”.

Fuente del gráfico: MATE

Desiguales

   El deterioro de los ingresos de los últimos años es responsable de que la distribución no haya registrado avances significativos.

   De hecho, de acuerdo con el MATE, que utiliza datos oficiales del INDEC, los primeros 5 deciles (es decir, el 50% más pobre de la población), logran captar apenas el 22% del ingreso total, mientras que, en el otro extremo, el último decil, es decir, el 10% de la población de mayores ingresos, se queda con el 31%.

   La mitad de la población vive en familias cuyo ingreso no supera los $31.125 por persona, de acuerdo con el organismo oficial. Vale aclarar que se incluyen todas las formas de ingreso (salariales y no salariales) y no se desagrega entre los trabajadores formales e informales, que, al ganar mucho menos que sus colegas del sector protegido, inciden a la baja sobre la media de ingresos.