Bahía Blanca | Domingo, 04 de diciembre

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"Jugar en Primera de Argentino es una cuenta pendiente”, dijo Joaquín Moro

El bahiense vive una temporada de sueños cumplidos: debut en selección argentina M20 a nivel internacional y titularidad en primera división de Belgrano Athletic. Sin embargo, no olvida su etapa formativa en el Chancho y el sueño pendiente a cumplir.

El partido del debut con la camiseta argentina, ante Georgia en el U20 Series. Fotos: Archivo La Nueva.

Por Ricardo Sbrana - rsbrana@lanueva.com

(Nota de la edición impresa)

   Los sueños de Joaquín Moro en el rugby comenzaron a cumplirse a lo grande. En su tercer año en el rugby de Buenos Aires -considerando un 2020 de nula actividad en la URBA- ya jugó un torneo internacional con Los Pumitas y debutó en Primera de Belgrano Athletic (Top 12).

   El tercera línea de 20 años, formado en Argentino, analizó esos objetivos alcanzados en lo que va del año. Además destacó la importancia del Centro de Desarrollo de la URS, el exigente día a día y la cuenta pendiente con Argentino.

   Lo más reciente fue su debut en Primera de Belgrano en el triunfo ante Newman (14-10, fecha 4).

   "Ganamos, por suerte, y ahora continúo en el plantel. Me estoy manteniendo de titular, partido a partido. Llegué en 2019 a Buenos Aires y entré en juveniles, pero este año me subieron a plantel superior. Arranqué jugando en Intermedia, después cuando volví de Sudáfrica empecé a sumar minutos en Primera entrando desde el banco. Ahora que agarré envión como titular", dijo.

   Belgrano, un club tradicional de la URBA y donde también se encuentra el bahiense Santiago Zabaloy, en el área de preparación física.

   “Es un club muy reconocido a nivel nacional. Es uno de los fundadores del rugby de Buenos Aires. Un club muy grande, con muy buenas instalaciones en el centro de Belgrano. Acostumbrado a tener gente del interior porque van muchos jugadores de Tandil, Olavarría, Azul... Gente muy buena onda que te acompañan siempre en el proceso de adaptación. Te integran en todos los aspectos del club. Además es uno de los que siempre está compitiendo por entrar a los playoffs y ganar el Top 12. En 2019 llegaron a la final en todas las categorías", explicó el bahiense, quien cursa el 3º año de Medicina.

   “Al venirme a Buenos Aires necesitaba un club de Capital, que estuviera cerca y no me demandara mucho tiempo en distancias para ir a entrenar y jugar los partidos. Además tenía algunos conocidos allí, sumado a que es un club que compite todos los años para estar entre los mejores.  Me cerró por todos lados”, contó.

El valor del Centro URS

   El tercera línea se llevó un plus de preparación desde el Centro de Desarrollo de la URS. Le facilitó la adaptación a un nivel de competencia top y su inserción en el sistema de alto rendimiento de UAR.

   "(El Centro) Te da muchas herramientas. Uno va a entrenar todo lo relacionado a destrezas individuales y específicas del puesto en el que juega. Te hacen mejorar y te acostumbran a entrenar a otro nivel. Ejercicios distintos a los que se practican en el club, los mismos que después se entrenan en UAR”, explicó.

   "Para todos aquellos que tienen la oportunidad de estar en el Centro y lo aprovechan, sepan que uno se da cuenta que mejora en destrezas individuales", destacó.

   La semana pasada uno de sus hermanos, Lucas (categoría 2003 en Argentino), fue invitado a entrenar a la Academia de Buenos Aires. Y durante dos días coincidió con Joaquín en Casa Pumas.
"Estoy entrenando en la Academia de URBA desde enero. No va a la par de Pumitas ya que la Academia es un entrenamiento más, para mejorar individualmente. Lo que tiene de bueno es que al estar en la Academia uno está en el sistema y los entrenadores de los seleccionados nacionales te están viendo todos los días. Observan cómo vas en el gimnasio, nutrición... Hay un seguimiento mucho más cercano a vos y eso obviamente te da ventajas sobre los demás jugadores que no están la academia para formar parte de un seleccionado nacional", explicó.

   Pero el sacrificio no pasa sólo por cumplir en cada práctica del sistema UAR.

   "No llego a ir los tres días de la semana a la Academia porque no me dan los tiempos con el estudio. Entrenamos de 8.30 a 11.30 en la Academia. Entonces te tenés que levantar temprano porque queda lejos. Tampoco tengo auto, por lo que me tienen que llevar. Toma tiempo. Pero con la virtualidad se me facilitó la carrera y pude organizarme mejor. Y en el club entreno tarde, tipo 20.30, por lo que me queda toda la tarde libre para cursar y estudiar, Al tener muchas cosas uno se organiza y tiene horarios pautados que debe respetar", sostuvo.

Debut internacional

   A mediados de mayo pasado el seleccionado argentino M20 volvió a entrenar en forma grupal luego de 14 meses. Joaquín inició allí el camino hacia el torneo que marcó su debut en el seleccionado argentino y a nivel internacional.

   El certamen U20 International Series en Stellenbosch tuvo como protagonista a Tito Moro en el debut ante Georgia (titular y try en el 82-10), no participó ante Sudáfrica (derrota argentina por 33-26), volvió a la titularidad ante Uruguay (éxito por 35-12) y jugó la final ante los Juniors Springboks (caída albiceleste por 27-9).

   “Fue una experiencia increíble, la disfruté muchísimo. Además, todo el grupo humano... Quedé con muchos amigos con los cuales hoy hablo un montón y los sigo viendo. Ojalá se vuelva a repetir. Espero que de acá en adelante haya más oportunidades de esas", dijo.

   El balance deportivo también fue positivo.

   "Nos sentimos muy bien en cancha, a pesar de haber tenido muy poca preparación. Como equipo tuvimos solamente nueve o diez días preparándonos en Buenos Aires y después directamente nos fumos a Sudáfrica. Para el poco tiempo que estuvimos entrenando como equipo, el rendimiento fue el esperado y alcanzó la expectativa",  afirmó.

El sueño de volver

   A pesar de la experiencia con Pumitas, estar bajo la mirada del staff de UAR y ser parte del Top 12 de URBA, no pierde de vista lo central.

   “Hoy el rugby no sé si estoy muy decidido qué quiero hacer. No tengo así como una meta. Por ahora voy día a día, disfrutando mucho los primeros partidos acá en Belgrano, que es un club muy grande. No sé qué quiero hacer para cuando sea más grande. De por medio también está el estudio, que es el principal objetivo. Si al rugby lo puedo seguir a la par, lo haré. Es algo que me gusta pero hoy en día no puedo decir qué haré a futuro”, aclaró.

   De todos modos sí tiene bien en claro que en algún momento buscará cerrar una etapa con Argentino.

   "Llegue al rugby por compañeros que tenía en jardín y porque mi viejo también jugó cuando era chico en Argentino. Fue él quien me llevó al club. Arranqué a los cuatro o cinco años y de ahí en adelante seguí. Pero nunca pude jugar en Primera porque me fui antes de cumplir los 18 años. Es una de mis cuentas pendientes, ojalá algún día pueda jugar en la primera de mi club. Ojalá que se pueda dar", concluyó.