Bahía Blanca | Lunes, 27 de mayo

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Hidrovía: conexión competitiva de la Argentina con el mundo

Siendo un país agroindustrial nuestros principales productos de exportación tienen precios relativamente bajos, por lo que el impacto de los fletes es determinante para lograr la competitividad. 

Por Luis Zubizarreta (*)

   Somos un país de enorme potencial. Principalmente productor de alimentos, aunque también con buena perspectiva en otros sectores como la minería o la energía, alejado de los mercados consumidores. 

   Esa enorme desventaja se achica gracias a la existencia del rio Paraná que llega navegable hasta el corazón económico del país. Eso permite a los grandes buques acercarse a la producción evitando que la mercadería deba moverse por medios de transporte menos eficientes, lo que significa un importante ahorro de fletes internos evitando mover mercadería a grandes distancias. 

   Esto se complementa perfectamente con los puertos de aguas profundas del sur de la provincia de Buenos Aires que tienen un importante hinterland de producción que completa los buques que vienen de “upriver”. De este modo hay un equilibrio logístico muy conveniente. En esta matriz es clave el rol del puerto de Bahía Blanca.

   Siendo un país agroindustrial nuestros principales productos de exportación tienen precios relativamente bajos, por lo que el impacto de los fletes es determinante para lograr la competitividad. 

   Los competidores de Argentina tienen una gran parte de su producción alejada de los puertos, lo cual nos da una ventaja, pero cuidado, porque están trabajando duro para mejorar su logística. El claro ejemplo es Brasil desarrollando fuertemente la salida por el río Amazonas, no podemos relajarnos y debemos preservar nuestra competitividad.

   Venimos de un proceso virtuoso, que fue una política de estado de más de 30 años que permitió un salto enorme en nuestras exportaciones agroindustriales. Nuestra producción saltó en ese período de 35 millones de toneladas a 140. 

   Podemos decir que hubo tres hitos relacionados con el flujo logístico de salida fundamentales para ese resultado.  

   En 1989, la creación del comité intergubernamental de la Hidrovía que luego derivó en varios pasos de verdadera integración regional a través del sistema fluvial.

   En 1992 la ley de puertos que permitió salir del antiguo sistema de elevadores estatales (JNG) con la construcción de puertos privados modernos y en competencia además de consorcios de Puertos con una eficiente administración y con autonomía que potenció claramente al puerto de Bahía Blanca entre otros. Este esquema generó inversiones privadas de más de 20 billones de dólares.

   En 1995, el inicio de la concesión de la hidrovía que permitió la exponencial mejora en el sistema de navegación sin que ello tenga ningún impacto en los controles aduaneros o de la prefectura naval, y en definitiva implicó la rebaja de los fletes para nuestros productos.

   El desafío ahora es aggiornarnos para desarrollar la hidrovía del siglo XXI: mejorar su infraestructura, aumentar su profundidad, solucionar la escasez de radas, la insuficiencia de anchos de eslora, aumentar sitios de fondeo definiendo nuevas zonas de cruces y maniobras. En definitiva, mejorar su productividad haciendo todos los estudios ambientales correspondientes. 

   Es clave lograr una nueva concesión con una licitación transparente y pliegos que preserven lo bueno y mejoren los controles y la infraestructura con un menor peaje cobrado directamente por el concesionario.

   Esto claramente beneficiará también a Bahía Blanca, pues potenciará la producción de los puertos del norte lo que implicará que seguirán llegando barcos para completar su carga o cargarán completos en este puerto. 

   Ser competitivos nos permitirá seguir creciendo en nuestra producción y generar más empleo; podemos llegar a 200 millones de toneladas de granos producidas de un modo sustentable a las cuales el desafío es agregarle valor industrial; esto es fundamental para que nuestra Argentina pueda salir de esta larga crisis. 

(*) Presidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales.