Grandes pérdidas y preocupación en Bahía por el paro de transportistas

9/2/2021 | 06:30 |

El impacto en el puerto y la cadena agroalimentaria es muy fuerte. Por ejemplo, un establecimiento avícola dedicado a la producción de huevos teme ver agotado en pocos días más el alimento para más de 300 mil gallinas ponedoras.

 

Adrián Luciani

aluciani@lanueva.com

   Pese a haber sido subestimado por varios y minimizado por otros, el paro de los transportistas autoconvocados no sólo sigue vivo, sino que continúa generando graves pérdidas económicas y problemas operativos en el área de influencia del puerto de Bahía Blanca.

   El reclamo, que inmoviliza al transporte de cereales por camión, ya lleva 19 días y paraliza el movimiento portuario, haciendo que muchos buques provenientes del Gran Rosario y que deben completar bodegas en las terminales locales, terminen haciéndolo en puertos de Brasil.

   La semana pasada unos ocho graneleros permanecieron en el fondeadero exterior esperando sin éxito poder cargar unas 235 mil toneladas de cereal, entre trigo y maíz.

   Si bien se registran operaciones aisladas de carga, ayer al menos cinco buques se encontraban en igual situación, con el perjuicio que eso genera en la confiabilidad del sistema exportador argentino.

    Pero el impacto de las medidas de fuerza no sólo está dado en los muelles bahienses, sino que importantes firmas dedicadas a la producción de alimentos siguen con atención la evolución del conflicto al no contar con reservas suficientes como para continuar la producción.

   Incluso pudo saberse que crece la preocupación en un importante establecimiento productor de huevos ante una eventual falta de alimento para sus más de 300 mil gallinas ponedoras.

   “Ya nos estamos gastando todo el stock y la semana que viene se nos va a empezar a complicar”, dijeron las fuentes consultadas.

   Al no poder vender por falta de transporte, el panorama en toda la cadena de comercialización de granos empeora día tras día, con cheques rechazados, multas por incumplimientos, étc.

   Ante la gravedad de la situación el Centro de Corredores de Cereales, Oleaginosos, Frutos y Productos de Bahía Blanca organizó ayer una reunión multisectorial virtual para analizar la situación que sufren los puertos de Ingeniero White, Quequén, molinos harineros y fábricas de alimentos balanceados.

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   Del encuentro participaron representantes de entidades como CRA, CARBAP, Sociedad Rural, Acopiadores de Cereales, CIARA – CEC, Cámara de Permisionarios y Concesionarios del Puerto de Bahía Blanca, Cámara Portuaria y Marítima, Consorcio de Gestión, Bolsa de Cereales, Bolsa de Cereales de Bahía Blanca y de Buenos Aires, Playa de Camiones El Triángulo , etc.

   También tomaron parte miembros del Municipio de Bahía Blanca y de las comunas de Dorrego, Salliqueló, Tres Arroyos, Puan. Coronel Pringles, Pigüé, Patagones y Guaminí.

   En el encuentro los participantes hicieron alusión a los numerosos inconvenientes y pérdidas económicas que vienen sufriendo.

   Según señaló la entidad organizadora, se consensuó entre la mayoría de las entidades del sector privado evaluar la mejor forma de acompañar, reforzar o ampliar la denuncia presentada el pasado viernes 22 de enero por el Consorcio del Puerto, ante la Justicia Federal, para que se asegure la libre circulación de mercaderías y la operatoria.

   “Para ello se instruyó a los asesores legales de algunas de las entidades participantes, con el fin que a la brevedad estudien y hagan una propuesta al respecto”.

   Según trascendió, la Justicia por el momento no ha podido tomar medidas en el asunto ya que los transportistas autoconvocados no cortan ninguna ruta.

   Con solo permanecer en las banquinas alcanza para que el resto, por temor a represalias, decida plegarse a la medida y no mover cargas.

   El impacto en el trabajo de la estación marítima local es enorme ya que, si se tienen en cuenta medidas de fuerza adoptadas desde fines del año pasado por otros sectores gremiales, sobre 70 días sólo 9 transcurrieron con normalidad desde el punto de vista operativo.

   Días atrás el titular de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca, Carlos Sosa, dijo al sitio especializado Argenports.com que se perdieron 180 mil toneladas de cereal y alrededor de 100 millones de dólares por no poder embarcar.

   Incluso señaló que ha habido barcos enteros que fueron derivados a Necochea en momentos en los que Quequén, el otro puerto fuertemente afectado por la protesta, tuvo una ventana de carga.

   “Esto afectó en gran medida a Necochea y Bahía Blanca porque desde el centro de la provincia hacia el norte, las cargas fueron reorientadas hacia Rosario, con lo cual el perjuicio regional es muy grande.

   Cuando se le preguntó por qué la medida de fuerza no impactó de la misma forma en los puertos del Gran Rosario, Sosa señaló:

   “Aparentemente la diferencia está en la actitud del gobierno provincial porque en Santa Fe se pusieron firmes, desalojaron las rutas y movilizaron a las fuerzas de seguridad para que no haya ni piquetes ni amenazas".

   Si bien la Unión Nacional de Transportistas y Afines de la República Argentina (UNTRA), una de las agrupaciones que venía realizando un paro de actividades desde el 18 de enero, anunció mediante un comunicado que había llegado a un acuerdo sobre las tarifas en la provincia de Buenos Aires, y que daba por terminada la medida de fuerza, en Bahía Blanca los transportistas no reconocen el convenio y continúan la protesta.

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