¿Guiño izquierdo sí o no?

Sobrepaso en las rutas: un caso que enciende las luces de alarma

25/3/2019 | 06:30 |

La justicia bahiense condenó a un automovilista que provocó un accidente fatal cuando se lanzó a pasar a un colectivo cuyo chofer le hizo señas con la luz de giro izquierda. Entre la creencia popular y la ley.

Redacción La Nueva. / info@lanueva.com

   El griego "Panos" y Mariano habían planificado el viaje con mucho tiempo. Como lo hacían siempre, con la familia o sin ella. Esta vez los dos amigos iban solos a Villa Pehuenia para disfrutar del hobby que compartían: las travesías en cuatriciclo.

   Habían salido de Buenos Aires la noche del 13 de agosto de 2015 en la camioneta Nissan Frontier de "Panos", con un cuatriciclo en la caja y otro en un trailer.

   Como en las otras 4 o 5 veces que habían ido a la localidad neuquina, se repartían por tramos el manejo. Hasta Azul -en la madrugada- condujo "Panos" y desde esa ciudad a Bahía lo hizo Mariano.

   Pararon en una estación de servicio, desayunaron y continuaron camino. Poco antes de las 9, cuando transitaban por el kilómetro 759 de la ruta nacional 22, entre Médanos y Algarrobo, el viaje se terminó de manera trágica.

   Un colectivo de larga distancia que circulaba adelante de "Panos" encendió la luz de giro izquierda y "Panos" pensó que lo habilitaba a pasar y se lanzó. Es una zona recta pero la visión estaba disminuida por la neblina.

   En medio del adelantamiento observó que el micro iba "chupado" a un camión y aceleró porque el tramo era más largo. De golpe observó la silueta de un camión de frente, con las luces de posición encendidas y en la fracción de segundos que tenía para decidir optó por tirarse a la banquina opuesta.

   El camión de frente clavó los frenos y evitó el impacto con la Frontier, pero otro transporte que venía atrás de éste lo esquivó y también fue hacia la banquina y chocó violentamente con la camioneta.

   "Negro, ¿estás bien...?" le preguntó "Panos" cuando salía por sus medios del habitáculo. Mariano había quedado atrapado entre los hierros, pero respiraba y no tenía lesiones visibles.

   Al tiempo, cuando llegaron los bomberos y el servicio médico, pudieron retirarlo con una camilla rígida pero ya estaba sin vida.

   Politraumatismos con fractura de cráneo y hemorragia meníngea y encefálica fue la causa oficial del deceso de Mariano Gasipi.

   En medio de la conmoción, su amigo, Panagiotis Kallinikos, gritaba que "se había tirado a pasar" porque el colectivero le había hecho señas con el guiño. Incluso los camioneros, ambos ilesos, le recriminaron al chofer del micro por la conducta, a partir de semejante desenlace.

   Sin embargo, contra toda creencia popular -incluida la de "Panos"- el colectivero hizo lo correcto: la ley de tránsito 24.449, en su artículo 42, inciso F, concluye que "para indicar a los vehículos posteriores la inconveniencia de adelantarse se pondrá la luz de giro izquierda, ante la cual los mismos se abstendrán del sobrepaso".

¿Hay que romper con la costumbre?

   La defensa de Kallinikos invocó el principio de confianza que generó la luz de guiño en el automovilista, pero la justicia desestimó el argumento -totalmente opuesto a la ley- y ratificó la condena al griego, por haber violado el deber de cuidado.

   La Cámara Penal de Bahía Blanca confirmó hace algunos días la pena en su contra de 3 años de prisión en suspenso y 7 de inhabilitación para conducir, que le había impuesto el juzgado en lo Correccional Nº 4 el año pasado. 

   "Aún admitiendo la posibilidad de que la luz de giro colocada por el colectivo significara, según la costumbre, lo que dice entender el imputado, ello no lo eximía en manera alguna de evaluar, antes del inicio de la maniobra, si se encontraba en condiciones de llevar adelante el sobrepaso, pues la neblina existente dificultaba la visibilidad, no solo para Kallinikos, sino también para el conductor del ómnibus", explicó la Sala I del cuerpo bahiense, con los votos de los doctores Pablo Soumoulou y Gustavo Barbieri.

   Un testigo que viajaba atrás de la camioneta ratificó la secuencia del hecho y tres policías que respondieron al llamado de emergencia confirmaron la presencia de neblina.

   "La imprudencia del imputado resulta notoria, pues conduciendo una camioneta cargada con un cuatriciclo, llevando de 'tiro' un carro con un segundo cuatriciclo, en circunstancias en que la neblina existente en la zona dificultaba la visibilidad ostensiblemente, impidiendo constatar que el carril izquierdo por el cual se iniciaba la maniobra de adelantamiento se encontrara libre de tránsito, comenzó el sobrepaso del ómnibus y del camión que precedía al mismo", sostuvo la Cámara.

   El fallo local podría servir para abrir un debate sobre la necesidad de aclarar ese aspecto de la normativa vial que -más allá de cualquier acción temeraria, como se consideró a la de "Panos"- puede llevar a situaciones extremas como la muerte, sin contar el daño psicológico que sufrió el conductor de 48 años, que perdió a su amigo y aún hoy está bajo tratamiento psicológico porque tiene pesadillas recurrentes sobre el hecho.

   ¿Ante la fuerza de un mal hábito como este, es necesario corregir esa transgresión con una fuerte campaña o directamente cambiar la ley? Lo que está claro es que algo hay que hacer.

¿El origen de la confusión?

   Publicaciones especializadas en materia de seguridad vial aseguran que no hay certeza acerca del origen de la confusión sobre el uso del guiño izquierdo en las rutas argentinas.

   Sin embargo, la leyenda urbana apunta a una marca europea de camiones como la generadora de las dudas que hoy están instaladas casi como verdad absoluta.

   Dicen que durante la década del '60, la firma automotriz publicó un manual de conducción que obsequió a camioneros de todo el país, con consejos básicos de mantenimiento y algunos tips prácticos, entre los cuales figuraba la señalización de adelantamiento a vehículos que circulaban detrás de los camiones en las rutas.

   El uso del guiñe izquierdo como código de impedimento de sobrepaso, que para entonces era regla en otras partes del mundo, sufrió una modificación en el folleto nacional.

   La misma versión asegura que el redactor del compendió nacional fue quien cometió el error y lo explicó al revés.

   Pese a que la manera correcta era usar la luz izquierda para avisar que venía otro vehículo de frente, se empezó a usar a la inversa.

Aconsejan no usarlo

   Hubo campañas fuertes, como una que realizó Vialidad Nacional hace algunos años, para dejar en claro que la ley de tránsito ordena el uso del guiño izquierdo para impedir el adelantamiento, aunque aún sigue enraizado popularmente lo contrario: que activar el guiño izquierdo habilita el paso al conductor que viene atrás.

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   Por ese motivo desde el CESVI (Centro de Experimentación dedicado a la investigación y análisis de la Seguridad Vial y Automotriz), que 
lo conforman 8 de las compañías aseguradoras más importantes del país, aconsejan directamente no usar la luz de giro para emitir ese tipo de señales.

   "Este código se puede prestar a interpretaciones peligrosas debido a que persiste entre los conductores la concepción equivocada", explicaron.

   Según el relevamiento del CESVI sobre siniestros relevados entre enero de 2004 y diciembre de 2016, el 89% de los choques se producen por un error humano y la principal falla, justamente, es la invasión del carril contrario (44%).

   Por otra parte, y a diferencia de lo que puede suponerse, casi 9 de cada 10 accidentes se producen en zonas con asfalto seco y más del 60% en rectas.

   La primera deficiencia de la calzada es la falta de señalización vertical, con 25,1%, completa el informe estadístico del CESVI.

   Otra duda frecuente y peligrosa es quién debe tirarse a la banquina en caso de sobrepaso en la ruta. 

   El comité consultivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial aconsejó que lo haga el que viene circulando en origen por el carril y no quien se adelanta. Debe usar la luz de guiño derecha, ceñirse hacia esa mano a modo de confirmar que será quién va a descender y disminuir todo lo posible la velocidad sin realizar frenadas ni movimientos bruscos del volante (sí sujetarlo firmemente).

Se les pregunta a los principiantes

   En la página 25 del manual que deben estudiar quienes rinden por primera vez para obtener la licencia de conducir en nuestra ciudad se ratifica lo que marca la ley: que la luz de guiño izquierda se usa en la ruta para que el vehículo que viene atrás tuyo no te pase.

   "Y también figura en las preguntas de control que se hacen en el examen y se explica en el curso para los principiantes", confirmó Ramiro Frapiccini, director de Tránsito y Transporte municipal.

   Sobre la problemática particular del guiñe izquierdo en la ruta, coincidió con el CESVI: "Nosotros también aconsejamos que no se use, para evitar la confusión. Poner la luz de giro izquierda significa que yo voy a hacer una maniobra; por eso el de atrás no debe pasar".

   "Tengo entendido que las compañías aseguradoras hacen hincapié en este sentido, en especial a camioneros y colectiveros. Buscan evitar litigios como este caso (por el de la ruta 22)", dijo.

   Las evaluaciones a nuevos conductores en Bahía quedan todas grabadas. Luego se hace un diagnóstico. "Hay 3 o 4 secciones en las cuales más errores detectamos".

   Una de ellas tiene que ver con los límites a las velocidades máximas y otra, la distancia de frenado. "En este último caso hay que hacer un cálculo y la gente suele equivocarse", sostuvo.

   "Analizamos los temas y las equivocaciones de los principiantes para corregirlas", dijo Frapiccini.

Daray: interpretaciones, malos hábitos y faltas

   Rubén Daray es una voz autorizada en nuestro país para hablar sobre tránsito y hábitos de conducción.

   Para el expiloto y conductor del programa A Todo Motor, interpretaciones particulares de las leyes y falta de apego a las mismas provocan un cóctel que suele tener consecuencias graves.

   “La única realidad es que el conductor de ese rodado puso una luz de giro y lo único que significa es que en algún momento va a doblar.

   Acá cuando te ponen la luz de giro a la izquierda, lo que tenés que pensar, y es obligatorio que lo pienses, es que esa persona va a doblar hacia ese lado. Es luz de giro, nada más. Si queremos inventar una luz violeta, rosa, triangular o de cualquier manera para avisar que se puede pasar, es otra cosa y ahí tendremos una luz de sobrepaso”, sostuvo sobre las circunstancias que rodearon al caso sobre el que recientemente se expidió la Cámara bahiense.

   Daray se refirió luego a situaciones del tránsito que se encuentran arraigadas en nuestra sociedad y constituyen faltas.

   “Fallamos en interpretar las cosas, aunque es cierto que falta educación y prevención. Quizás alguna vez un transportista puso esa luz y el que venía atrás consideró que le estaba avisando para pasar y a partir de ahí todo el mundo cree eso”.

   En ese sentido, comentó que “las balizas son para utilizar cuando el auto está totalmente detenido, pero la gente ve un peligro y las pone.

   Otra situación es cuando, por ejemplo, van a parar en una estación de servicio y colocan las balizas, cuando deberían activar la luz de giro para que yo interprete que van a detenerse o doblar hacia ese lado”.

Los "agregados" que restan

   El especialista fue más allá y habló de aquellos automovilistas que modifican las características originales de sus vehículos.

   “Muchas personas les colocan luces de xenon a los autos, pero si no las traen de fábrica por algo será y no se pueden colocar, ya que molestan y se ve menos. Nadie dice nada y es algo que está prohibido”.

   “Es de imaginar que los equipos de ingenieros que realizaron el auto son todos tontos e hicieron algo que vos podés mejorar. Yo no digo que no sea perfectible, pero ese auto fue habilitado para circular en esas condiciones y no con tus mejoras”, continuó.

   Agregó que el desapego a las normas es algo que se advierte fácilmente en nuestra sociedad.

   “Poner vidrios polarizados, ensanchar las llantas o colocarle un alerón al auto son todas cosas prohibidas. Hacemos eso y así nos está yendo. Por ejemplo, en Buenos Aires suelen estar todas las calles cortadas y eso está prohibido por la ley. Si no nos gusta que eso esté prohibido, hay que cambiar la ley y no haríamos comentarios de este tipo”.

   Finalmente, Daray se refirió a la ausencia de la problemática del tránsito en la agenda de los políticos.

   “Tenemos una cifra de 22 muertos por día en accidentes y no se escucha a ningún político, ahora que están en campaña, que diga 'a ver qué hacemos con ese número de muertos por día'. Están preocupados por otras cosas, pero de eso no se habla”.

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