Violencia de género

Denuncian abuso sexual y acosos en una delegación municipal

15/9/2014 | 07:00 | Vanesa (37 años) está con tratamiento psiquiátrico. La causa penal avanza y el principal acusado no prestó declaración esta semana ni se sometió a las pericias. Escuchá el relato.

Foto: Emmanuel Briane-La Nueva.

Por Damián Vallejos         Twitter: @tatovallejos        dvallejos@lanueva.com

   “Rafael Omar Belamendia me tocó la cola, tan fuerte que me levantó por el aire. Me asusté tanto que le tiré un teléfono por la cabeza. La mayoría de mis compañeros se reían y se sumaban a la burla. Casi me lastima. Me largué a llorar y me fui”.

   Lo cuenta Vanesa Lorena García, una empleada municipal de 37 años que terminó con tratamiento psiquiátrico por los acosos laborales, sexuales y el abuso de poder que -dice- sufrió durante años en la Delegación Noroeste.

   Al menos 5 testigos describieron la escena en la causa penal que se inició por tentativa de abuso sexual, acoso laboral y que en los próximos días podría cambiar a abuso de poder.

   “Eran muchos pero Belamendia era el principal de los que me acosaba: me ponía imágenes pornográficas en la computadora y me decía 'así te vamos a garch.. a vos'”.

   Vanesa está con carpeta médica e hizo la denuncia en la Comisaría de la Mujer luego de sufrir decenas de hostigamientos, según afirmó.

  

   “Todos los días me invitaba a ir a un hotel para tener sexo y, enfrente de mis compañeros y vecinos que venían a la delegación, me halagaba la cola y decía cientos de cosas que haría con ella”, relató.

   La mujer, que tiene una hija de 8 años y un marido que trabaja como personal de seguridad, contó que cuando atendía el teléfono le hacía señas de atrás y cuando tomaban mate le decía que le había puesto semen a la bombilla, entre muchas cosas más.

   Contó que pidió ayuda varias veces a quien era delegado de ese lugar, Luis Beinteletz, y al sindicato: "Y nada", lamentó.

   “No podía ni ir al baño ya que la puerta estaba rota y siempre amagaba con que iba a entrar”, dijo Vanesa y explicó que “molestaba” a la dueña del minimercado de la esquina para que la deje pasar al baño.

No fabula

   Las pericias psiquiátricas que ordenó el fiscal tras la denuncia le dieron bien. Su estado según los especialistas “presenta sintomatología ansiosa-depresiva reactiva, de carácter traumática, compatible con vivencias de maltrato o acoso laboral y sexual del tipo de las denunciadas”.

   El dictamen no quiere decir -aclaran- que los hechos hayan o no sucedido

“Si decís algo, te echo”

   Vanesa afirmó que muchas veces la amenazó con echarla. 

   “Siempre dice que tiene amigos poderosos”.

Quién es

   Belamendia tiene 40 años y trabaja en la Municipalidad como personal de planta permanente. Es también corredor de autos y forma parte del Sindicato de Trabajadores Municipales (Stmbb).

   Según Vanesa, se adjudicó cierta “inmunidad” por el cargo gremial que ocupa. 

   “Por eso nunca se llegó a nada, pese a que fui al sindicato y al municipio, limitaron los sumarios administrativos”, afirmó y agregó: “Estaba todo el día sin hacer nada en la delegación, no se sabe muy bien qué es lo que hace”.

Ni pericias ni declaración

   Pese a las reiteradas citaciones que el fiscal solicitó para realizarle pericias psicológicas, Belamendia no fue. Tampoco se presentó esta semana a la declaración indagatoria, la cual se reprogramó para el 30 de este mes.

   El abogado de Vanesa, Mariano Petracci, espera que la causa se eleve a juicio antes de fin de año.

Amenazas y restricción

   Desde que realizó la denuncia, Vanesa dice que recibió decenas de amenazas telefónicas. Por eso la jueza de Garantías Gilda Stemphelet resolvió que

 Belamendia se abstenga de acercarse así como también de “mantener todo tipo de contacto” con ella.

   “Ahora sí que estás en problemas”, le habría dicho en una comunicación luego de que lo citaran a hacerse pericias.

   Al intendente

   La resolución de la jueza se envió también al intendente Gustavo Bevilacqua para que el Municipio tome cartas en el asunto y además entregue un botón de pánico, lo cual aún no se concretó según afirma el abogado de Vanesa.

Persecución por su mamá

   La mamá trabajó para el exsecretario de Promoción Social, Ariel Zaballa, alineado al ministro Cristian Breitenstein. Vanesa sostuvo que muchas veces le dijeron que la iban a dejar en paz cuando su madre dejara de militar.

   “Yo jamás me metí en política ¿Por qué tienen que molestarme y perseguirme a mi?”.

Toda la familia destruida

   La hija de 8 años atendió varias veces el teléfono en épocas de amenazas. Hoy se somete a tratamiento psicológico periódico.

   Vanesa no sale de su casa si no es acompañada por su pareja. Tiene ataques de pánico, trastornos de ansiedad y taquicardia. “No aguanto más”, sostuvo.

¿Qué hizo el Municipio?

   “Comenzaron sumarios, me llamaron a declarar pero nunca llegaron a nada y los cerraron. Él sigue como si nunca hubiese hecho algo.”

   El 6 de marzo de este año se envió a la Municipalidad una orden y pedido a la secretaría de Legal y Técnica. Se pidió “urgente diligenciamiento atento a la gravedad de los hechos denunciados” y se solicitaron informes sobre lo que se hizo respecto al tema.

   “Recién ahí comenzaron a moverse un poco más y supuestamente pidieron que se llegue hasta las últimas consecuencias”.

Su historia en la delegación

   Entró a la dependencia en 2008 como secretaria del delegado Roberto Palacios. Luego de sufrir dos ACV seguidos, el jefe tuvo que renunciar en 2011. Ahí llegó Beinteletz y comenzó a sufrir acosos, relató.

   “Fui hasta cambiando mi vestimenta porque me sentía muy mal cuando hablaban de mi cuerpo”.

   Vanesa dice que habló con Beinteletz y con el delegado gremial Néstor Elizondo pero, en vez de ponerle un freno, se sumaron al hostigamiento.

   En abril de 2013 comenzó a medicarse y a realizar un tratamiento psicológico. Meses después consiguió que le dieran la carpeta médica y dejó de trabajar.

Los testigos

   Vanesa contó que varios testigos no quisieron declarar por miedo a represalias. Por otra parte, otros 12 se ofrecieron y algunos ya prestaron testimonio ante los instructores fiscales.

Algunas frases:

   * “Le mandó la mano en la cola. A mano llena, con fuerza. Yo había ido a buscar una bolsa de mercadería porque me había quedado sin trabajo y tengo cinco chicos. Le decían palabrotas como 'te voy a hacer la cola y cosas así”.

   * “Parecía un chiste, le tocó la parte trasera a esta chica. Le metió la mano en el culo como levantándola para arriba. Cuando vi eso pensé que era todo una cuestión de chiste y se le había ido la mano, pero la chica reaccionó muy mal. Ahí me di cuenta que no era lo que uno pensaba y después le dijo 2 o 3 barbaridades como 'te rompería toda”.

   * “No es solo con ella, yo vi acosos con otras mujeres. Así de hacerse el vivo y decirle cosas. Piropos que no son piropos de caballero sino más bien de una persona que está siempre con la mente en el sexo”.

   * “Vi que le ha dado palmadas en la cola y ella se lo quedaba mirando enojada, él se cagaba de risa, eso es lo que vi, no te olvidás de eso”. (La Nueva.)

El descargo del acusado

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