Pasado a puro vértigo

CLAUDIO ALONSO ES SINONIMO DE AUTOMOVILISMO BAHIENSE

Pasado a puro vértigo

14/8/2011 | 09:00 | Es el bahiense con mayor trayectoria en el automovilismo nacional y el único que se dio el lujo de correr en tres de las cuatro principales categorías de nuestro país. Dos temporadas en el Turismo Carretera, tres en el TC 2000 (en su otrora división Light) y once en el Turismo Nacional son el aval que certifica la apreciación.

Pasado a puro vértigo

Pasado a puro vértigo. Sociedad. La Nueva. Bahía Blanca


 Es el bahiense con mayor trayectoria en el automovilismo nacional y el único que se dio el lujo de correr en tres de las cuatro principales categorías de nuestro país. Dos temporadas en el Turismo Carretera, tres en el TC 2000 (en su otrora división Light) y once en el Turismo Nacional son el aval que certifica la apreciación.


 Claudio Alonso sumó 16 años ininterrumpidos en el principal escenario fierrero, que se agregan a los siete que completó inicialmente a nivel regional. No es casual que continúe siendo un referente del deporte de la ciudad, pese a que abandonó transitoriamente la actividad a mitad del año pasado.


 Es que los logros congelan la imagen y perduran en el tiempo. ¿Quién no recuerda aquella pole, ante su gente, en el TC 2000? ¿Cómo olvidar sus grandes actuaciones en el TN? ¿O que resultó el último piloto local en correr en el TC?


 "Mi objetivo siempre fue correr. Esta actividad, o esta pasión, fue traicionera y lo hice bajo todo tipo de circunstancias. La familia apoyó. Ellos bancaron la situación y cuando no me vieron bien mentalmente fueron los primeros en decirme que no corriera", comentó Alonso, en una larga y reflexiva entrevista.


 "En el momento que vos estás en la vorágine, no tenés tiempo de repasar los momentos. Las carreras venían cada 21 días y la corría mucho abajo del auto. La continua preparación hacia la próxima competencia te hacía no pensar en nada, pero pasaban muchas cosas por el costado. Eso hace que no se preste atención, pensando que será eterno. Y no lo es. Pensé que en algún momento disfrutaría a mi familia en las carreras y no lo pude hacer. No fui una persona rica que se dio el gusto de ser piloto", añadió.


 Claudio se encuentra hoy inmerso en otras cuestiones relacionadas con el automovilismo, pero no tiene la posibilidad de colocarse el buzo para subirse a un auto de carreras. ¿Está retirado? La respuesta es categórica: todavía no.


 "Hubo un momento en el cual no afronté bien mi campaña, no me gustó y estoy arrepentido de haberlo hecho. No merecía correr de esa manera, arriesgando un montón de cosas. Por eso paré. Y ahí empecé a ver otro mundo. Me digo a mí mismo que voy a ir por mis últimos años de automovilismo. No sé si serán uno, dos, cinco o 20, pero sé que no serán muchos y quiero darme el gusto de hacerlo bien. El proyecto tiene que ser con un objetivo claro.


 --¿Todavía no te sentís un expiloto?


 --En mi cabeza sigue rondando la idea de correr. Tiene que estar claro el por qué. Me gusta la idea de hacerlo para la formación de chicos. Si tuviera que armar mi taller nuevamente o salir a lucharla, te digo que no. Calculo que esa será una alternativa válida: volver y poder mostrarle a los chicos (NdR: que participan de su curso de mecánica) que pueden hacerlo con la persona que los insertó en este mundo. Estoy viendo muchas cosas que son tan gratificantes que no me enloquece la posibilidad de volver.


 "Se encuentra un mundo distinto. El otro es una competencia dura, principalmente abajo del auto, donde te encontrás con muchas cosas que no son tan lindas en un deporte tan hermoso".


 --¿Sólo regresarías a nivel nacional o lo harías en un zonal?


 --Lo ideal sería cerrarlo con los autos que venía compitiendo. Hacerlo como hobbie, en un automovilismo amateur, es una alternativa que no saco de mi cabeza, porque en definitiva voy a estar corriendo con mis hijos. No me caben dudas. El casco está a un costado y tengo ganas de ponérmelo de nuevo. Me costó bajarme, pero en el último tiempo fui convencido para ir a correr y no tuve las p... para decir que no.

En la memoria




 Haber detenido la marcha de su trayectoria deportiva le permitió a Claudio Alonso detener la vorágine y analizar algunas cuestiones de su pasado.


 "Hoy sí miro para atrás; los momentos vividos, las charlas en un equipo oficial. ¿Cuántos se dieron ese lujo? En un momento éramos sólo cinco pilotos los que corríamos en dos categorías: el TC y el TC 2000. (Juan Manuel) Silva, (Juan María) Traverso, (Omar) Martínez, (Guillermo) Ortelli y yo. Bahía se dio el gusto de tener un piloto en ambas categorías a la vez", contó.


 "No me olvido cuando estuve a punto de compartir un equipo con Traverso. No sé si mis hijos podrán darse ese lujo, pero yo me lo di", afirmó.


 --Fuiste el último bahiense en correr en el TC. ¿Qué te genera?


 --En un momento me di cuenta que económicamente no estaba a la altura del TC. Asumí que el perfil de la categoría estaba tomando un vuelo muy importante y no me sentía a gusto. Por supuesto que amaba y sueño con un Ford de Turismo Carretera, pero veía que los equipos se estaban volviendo mediáticos y se llenaban de promotoras, modelos, personajes políticos... No me sentía parte de ese mundo.


 --¿Fue ese tu mejor momento?


 --No. En el TN me sentía bien. Fui un luchador dentro de esa categoría. Siempre luché contra equipos, armando un auto con mucho esfuerzo. La fui luchando contra estructuras importantes.


 --¿Podés elegir un año como el mejor?


 --Es difícil, aunque posiblemente haya sido 2005 y 2006, cuando tenía un feeling fabuloso con el auto y me sentía muy a gusto. No digo que después haya decaído, pero vine a Bahía nuevamente por la eterna necesidad de estar cerca. Si hasta ese momento tenía el auto que en los últimos tres años había marcado la mayor cantidades de poles y récords de vueltas, y había ganado más series y finales.


 --¿Había necesidad de relacionarse con la ciudad?


 --Obviamente. Porque con todo en Buenos Aires significaba estar lejos de los afectos. No era fácil. No me pasó a los 18 años, cuando no tenía familia, y eso lo hizo difícil. Es una de las cosas por las cuales no hice bien las cosas en ese momento. Buenos Aires es un mundo distinto a esta ciudad. Claro que no me sentí mal en 2007, cuando terminé 4º en el campeonato. En 2008 armé un auto, con constructor y equipo nuevo y tampoco nos fue mal.

Claudio, el profe




 La vida de Claudio cambió rotundamente. Hoy vive lejos del habitáculo que tantas satisfacciones le entregó, pero cerca de su pasión. El piloto le dio lugar, al menos momentáneamente, a la faceta de profesor. La tarea se desempeña en la Escuela Municipal de Capacitación Laboral San Roque, donde dicta un curso en Mecánica y Logística de Competición.


 A esa iniciativa se sumará la Escuela de Pilotos que funcionará cuando se reinaugure el autódromo local.


 "Es un sueño que yo tenía desde hace algunos años. Hay varias cosas que posiblemente pueda desarrollar en esta oportunidad, porque tengo las ganas y posiblemente el apoyo", aseveró.


 "Funcionarán de manera independiente, pero se complementarán. Es interesante el proyecto de armar una estructura como hace años. Si esta chance hubiese aparecido dos años atrás me hubiera encontrado muy bien, porque me sentía de esa manera arriba del auto. El equipo está en Bahía, y pese a que no competimos, ya llegará el momento de hacerlo", señaló.

Recuerdos de una historia




 Hubo una circunstancia en la trayectoria de Alonso que quedó bien grabada en las retinas de los bahienses. Fue cuando, a bordo del Volkwagen Pointer aprovechó las inclemencias del tiempo para marcar la pole absoluta del TC 2000, pese a que corría con un auto de la divisional Light.


 "No me puedo olvidar más de esa circunstancia. Hay cuestiones que me quedaron marcadas. También me acuerdo mi debut en esa categoría en Rafaela, porque conseguí el triunfo", relató.


 --¿Podés elegir una carrera?


 --Me gustó la de San Jorge '99 porque pude pelear de igual a igual con los autos oficiales. También me quedó grabada una maniobra en General Roca. Al llegar a la curva uno, con todo ese enjambre de autos, sentí que el auto se movía, como si hubiera una ráfaga de viento de costado; a las décimas de segundo sucedió lo mismo y cuando miré hacia el costado Traverso me estaba superando por adentro. Era imposible porque no había espacio, pues yo no dejaba la cuerda. No sé cómo hizo.

¡Devolvé el motor!




 Una anécdota, una síntesis. Para entender el automovilismo desde adentro.


 "Hubo una circunstancia casi cómica en el '99. Estábamos funcionando muy bien con el Pointer, hecho completamente en Bahía Blanca. En Paraná, donde clasifiqué 11 en la general, me llamaron a una reunión durante los entrenamientos con la gente de Volkswagen, que me pidió un detalle de los trabajos realizados los últimos meses en el auto", recordó Claudio Alonso.


 "Es que el auto había aparecido de golpe y no era normal tener a la mitad de los autos oficiales detrás. No teníamos un detalle y no lo podían entender, porque teníamos la misma velocidad final que los mejores. Hasta que abrieron el capot y contábamos con un motor del equipo oficial. ¿Qué sucedió? Uno de mis mecánicos había ido a buscarlo y agarró el que le parecía. Claro, en el primer entrenamiento estaba dentro de los 10 mejores", continuó.


 "Excepcionalmente, se volvió a correr a los 7 días en San Jorge, y me quedé con el impulsor. En el entrenamiento inicial me hicieron ingresar al box. Cuando paré me dieron la orden de no volver a salir, porque estaba 5º en la general muy por delante de los Polo de (Walter) Hernández y (Esteban) Tuero", añadió.

La ficha del piloto local

-- Nombre: Claudio Alonso.
-- Nacimiento: Bahía Blanca, 10 de mayo de 1970.
-- Estado civil: casado con Lorena. Tiene tres hijos (Matías, Bruno y Azul).
-- Debut en el automovilismo: 1989.
-- Trayectoria: Fórmula 3CV (1989 a 1995), Monomarca Gol (1995 y 1996), TC 2000 Light (1997 a 1999), Turismo Carretera (2000 y 2001) y Turismo Nacional (2000 a 2010).

En números

* 221 carreras totaliza Claudio Alonso en el automovilismo nacional, contabilizando la Monomarca Gol (28), el TC 2000 Light (84), el TC (20) y el Turismo Nacional (89).

* 31 victorias acumula el corredor bahiense en dos de las principales divisionales argentinas. Ganó 27 en el TC 2000 Light y 4 en el TN.

* 10 series, cuatro récords de vuelta y 10 podio consiguió durante sus once temporadas en la Clase 3. Además, alcanzó siete poles durante su trayectoria (exceptuando la Gol). Seis fueron en el Turismo Nacional y una en el TC 2000, cuando marcó el mejor tiempo absoluto en nuestra ciudad.

* 7 títulos festejó en su campaña deportiva. Fue campeón tres veces en la Fórmula 3CV, dos en la Monomarca Gol y dos en el TC 2000 Light. También alcanzó cinco subcampeonatos (tres en la regional y uno en el TC 2000 Light y en la C3 del TN).

Diego Alejandro Gandini/"La Nueva Provincia"























Mustang Cloud - CMS para portales de noticias