Puan Foot Ball Club prevé reunir a una gran multitud
Los duros momentos económicos que atravesó el Puan Foot Ball Club, en 2006, seguramente no han sido superados del todo. Sin embargo, así como la institución logró mantenerse firme sin darle la espalda a su rica tradición futbolera, hoy sus directivos van por el objetivo de que este sea el año del festejo y los reencuentros.
La meta no es sencilla, más teniendo en cuenta que el 30 de este mes la entidad cumplirá 100 años de fecunda labor, caracterizada por muchos éxitos deportivos, pero también por relevantes actividades de interés social.
"El 30 de junio vamos a hacer un acto sencillo, porque la mira está puesta en la Fiesta del Centenario que tendrá lugar el próximo 13 de octubre. Lo postergamos hasta esa fecha porque queremos contar con un clima cálido, ya que vamos a alquilar una carpa y haremos una cena-show de la que esperamos que participen muchas personas. Será algo muy emotivo y, seguramente, multitudinario", confió Héctor Quinteros, presidente del club.
La vocal Sara Ibarra recalcó que no se espera ningún regalo especial para la institución.
"Lo único que queremos es que venga mucha gente y nos podamos reencontrar para recordar los mejores momentos del club. Para ello, es importante que se entere de esta fiesta la mayor cantidad posible de vecinos y ex residentes en Puan", refirió.
La directiva mencionó que el balance es más que positivo para la actual comisión directiva, a pesar de que el club está afrontando las consecuencias "del cambio de época e idiosincracia".
"La comisión, los socios y los simpatizantes nos sentimos contentos, sobre todo después de que logramos mantenernos en pie tras un 2006 en el que pasamos por un problema económico muy fuerte y hasta dudamos de hacer fútbol. La gente nos sostuvo, lo que muestra que este es uno de los clubes que más simpatizantes convoca, que son quienes nos están acompañando ahora", recalcó.
"Todos estamos colaborando a brazo partido y haciendo todo lo posible para mantener la jerarquía del club intacta. No le podemos fallar a aquellos pioneros que crearon este club con pasión y viajaban con muchísimo sacrificio para jugar en otras ciudades y conseguir diversos títulos deportivos", añadió.
"El legado del fundador del club, el periodista Salustiano González, es muy fuerte, pero hay que hacerle honor", completó.
Ibarra mencionó que el club debe hacerse fuerte en "solidaridad y esfuerzo".
"No queremos que los chicos se acerquen sólo por las actividades más importantes --fútbol y tenis, si bien también se dictan clases de gimnasia--, sino también por otros hechos convocantes", dijo.
En tal sentido, citó una iniciativa tendiente a crear escuelas-talleres en las que se desarrollen diversas actividades culturales.
"Vamos a ver qué respuesta tenemos, porque los chicos de hoy están muy ocupados. Estamos haciendo una evaluación, al menos para llevar adelante un taller un día a la semana. Los chicos tienen que saber que existen otras cosas además del fútbol, y que la institución les abre las puertas en otros aspectos", recalcó.
"Hemos pensado en hacer un taller de arte, que sirva como apoyo a las escuelas y forme a los chicos de manera integral. También hablamos de talleres literarios, para que los chiquitos tengan otra visión de la realidad que los rodea y sepan que existe algo más de la vulgaridad que hoy ven en algunos medios de comunicación. Queremos inculcar valores que hay que recuperar", agregó.
Ibarra mencionó que se pedirá el apoyo de los padres, y también se recurrirá al apoyo de una firma auspiciante.
"Al principio, pensamos convocar a los 35 chicos de la escuelita de fútbol, pero después al resto de los que viven en Puan", aclaró.
Por más socios
Por estos días Puan Foot Ball Club está llevando adelante una campaña de captación de socios que se denomina "+1: El momento para ser socio de El Fara" (al club se lo denominó históricamente El Faraón).
La campaña consiste en que cada uno de los 350 socios con que cuenta la entidad se comprometa a acercar a un amigo, pariente o vecino que quiera asociarse a la institución.
"Lo ideal sería llegar a un piso de 500 socios. Sería algo fantástico", reseñó el presidente de la institución.
A los socios se les cobra una cuota mensual de sólo dos pesos. A los chicos que practican fútbol, en tanto, no se les cobra ningún adicional, mientras que quienes juegan al tenis deben abonar entre 7 y 15 pesos.
"Más no se puede cobrar porque, como hoy está la situación, termina siendo perjudicial, ya que se termina expulsando a los chicos", aclaró Quinteros.
"Preferimos pedirle ayuda a los simpatizantes, socios y a la comuna, que colabora con nosotros en forma frecuente. Todos aportan lo que pueden: algunos, dinero; otros, trabajo. La mala situación del sector agropecuario influye en todo", añadió.
Ibarra recalcó que el año pasado se acercaron muchas mujeres a colaborar con el club.
"Nos permitieron opinar y 'meternos' en las cuestiones del club sin problemas. Esto muestra que aquí todos somos iguales", destacó.
En pocas palabras
Mejoras
Este año, el club renovó sus instalaciones eléctricas por completo. El trabajo estuvo a cargo de alumnos de la Escuela de Educación Técnica, coordinados por profesores y electricistas. En materiales se invirtieron 1.200 pesos.
Además, el año pasado se reacondicionó el quincho de la entidad, donde se invirtieron 8 mil pesos en el cambio de las chapas del techo, instalación de cielorraso, luces y tareas de pintura. Asimismo, se recuperó la cancha de tenis, gracias a un gran trabajo del profesor Gastón Nieto y de Yanina Martínez de Nieto.
Alambrado
Actualmente se está ejecutando el remozado de la cancha de fútbol. En la primera de las cuatro etapas de trabajo previstas se están instalando nuevos postes y alambrados. Se estima que se terminará en julio esta labor. Las otras etapas prevén la ampliación de baños y la construcción de vestuarios y sanitarios, además de cabinas y tribunas. "Hemos conseguido muchas publicidades para colocar en los carteles estáticos, lo que nos ayudará a afrontar parte de los costos de los trabajos", indicó el presidente.
Sede social
La sede social del club consta de un buffet; un salón de fiestas de 27 metros de largo y 12 de ancho, con escenario de ocho metros; quincho y cocina; sanitarios; cancha de tenis; y secretaría, entre otras dependencias. Aparte, el club posee el predio de la cancha de fútbol, con vestuarios, cantina y baños.
Fútbol
En sus divisiones formativas de fútbol, Puan Foot Ball Club tiene entre 35 y 40 chicos de 4 a 10 años de edad, mientras que otros 50 están en categorías competitivas. Además, hay 120 chicos en la escuela de tenis.
Una historia de éxitos y algunos sinsabores
Hugo Castello, secretario del club y fanático del "faraón", es uno de los socios que más sabe sobre la historia de la entidad, por lo que es un referente indiscutible al recorrer los últimos 100 años.
"Sé bastante del club y tengo buena memoria. ¿Quién fundó el club? José Anderson, quien era de origen inglés. El creó el Puan Foot Ball Club el 30 de junio de 1907, en la casa de Carlos Monti, y, de inmediato, el Tiro Federal", evocó.
Castello refirió que el primer partido que jugó la entidad fue contra el club Erize, en el mismo año de la fundación.
"En la década del '20 se empieza a jugar al fútbol contra equipos de Tornquist, Saavedra, Carhué, Pigüé y Coronel Suárez, hasta que en 1931 se decide participar de la Asociación de Fútbol del Sur, con asiento en Pigüé. Por supuesto, Puan Foot Ball Club fue el campeón", recordó.
Ese mismo año se fundó el Club Atlético Tiro Federal, entidad con la que Puan FC entabló una gran rivalidad.
"Al poco tiempo nació la denominación de 'faraones' para nosotros y de 'tártaros' para ello. Parece una pavada, pero yo tengo un perro policía que se llama Faraón", sostuvo Quinteros.
Castello refirió que llegó a haber una gran rivalidad entre ambos clubes.
"Aún hoy hay socios de un club que no pasan por la vereda de la sede social de la otra institución. Son las cuestiones pintorescas que, la verdad, le dan vida a la pasión por una u otra entidad", recalcó.
Ibarra mencionó que ahora los futbolistas juegan para uno u otro club, pero antes eso era imposible.
"Mi padre, José María Ibarra, sólo jugaba para el Puan FC. Por supuesto que eran otras épocas... él jugaba con lentes, y llevaba las estadísticas de todos los partidos. Hasta los insultos al árbitro registraba", rememoró.
"Los jugadores, en ese momento, realmente jugaban por la camiseta. A veces, para ir a otro pueblo viajaban en las cajas de los camiones tapadas por una simple lona", añadió.
Castello refirió que en ese momento los equipos salían a jugar, para otro pueblo, a las tres o cuatro de la mañana.
"Si no, por más que fuéramos en camión, no llegábamos. Algo que nunca faltaba, si ganábamos, era la vuelta por la plaza a la vuelta", recordó.
Volviendo en el tiempo, Castello recordó que en 1932 se creó la Federación de Fútbol de Puan, con equipos de Bordenave, Puan y Azopardo, entre otros. Puan FC ganó el campeonato.
La FFP se cerró en 1944, cuando Puan FC salió campeón invicto. Entonces, durante siete u ocho años, el club se dedicó a organizar carreras de autos.
Pero no todo fue tan fácil, ya que a mediados de los '40 el club estuvo a punto de desaparecer.
"Lo salvaron Osvaldo y Kiko Baleiras con su orquesta, quienes alquilaban el salón de España y Moreno, y convocaban a gente a grandes bailes", recordó Castello.
"En 1952 se creó la Liga Deportiva Puanense, con clubes de Puan, Azopardo, Rivera, Guatraché y Carhué, entre otros. En 1954 se agregó Darregueira, y luego Felipe Solá y Bordenave", evocó Castello.
En el plano social, en 1954 se creó el buffet de la institución, que fue un éxito total. Así, en poco tiempo se llegó a tener 250 a 300 socios.
En 1959 se compró, en un remate público, la sede de Moreno y Mar del Plata, cuyas refacciones se iniciaron entre 1961 y 1962. Allí comenzó una campaña de socios muy fuerte.
1964 fue el gran año del club, con 900 socios. Este número no es casual: en el club se proyectaban películas de cine, que convocaban a muchas personas. Así fue hasta mediados de la década del '70.
En este período, precisamente, tuvo lugar la época más gloriosa del club en cuanto a logros futbolísticos, ya que fue campeón en el '71, '72, '75, '77, '81 y '82, y subcampeón en 1970 y 1973.
La liga puanense desapareció en 1986, fecha que coincidió con el inicio de la caída de la masa social.
"La televisión y el video absorbió mucho a los chicos, y hubo que cerrar el cine. Esto significó mucho más que dejar de pasar películas; provocó que la vida social de Puan dejara de pasar por aquí. No olvidemos que en las mejores épocas, en días de función las mujeres venían vestidas con tapados y, los hombre, con saco y corbata. Para ellos, ir al cine o venir a los bailes en el salón eran toda una salida", reveló Castello.
En 1992 Puan FC decidió participar de la Liga Regional de Coronel Suárez. El ascenso se dio en 1996, y el año pasado se ingresó en la liguilla. Todo, como en los inicios, se sigue haciendo "a pulmón".
Juan Ignacio Schwerdt/Enviado especial