Bahía Blanca | Jueves, 18 de abril

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Una Profesora de Educación Primaria, con el mejor promedio

Valentina Rodríguez Spinaci resultó la egresada más destacada al registrar 9,76 puntos durante su carrera.

La entrega de diplomas tuvo lugar en el salón de actos de Alem 1253. Fotos: Prensa UNS

Valentina Rodríguez Spinaci se convirtió en la alumna más destacada en la 381ª Colación de Grados de la Universidad Nacional del Sur.

La flamante egresada registró 9,76 puntos durante su desempeño académico en la casa de Altos Estudios.


 Rodríguez Spinaci, junto al decano de Ciencias de la Educación, Raúl Menghini.

El acto de entrega de diplomas se llevó a cabo en el salón de actos de avenida Alem 1253.

Participaron los Departamentos de Agronomía; Biología, Bioquímica y Farmacia; Ciencias de la Administración; Ciencias de la Educación, Derecho, Economía y Física. También Geologia; Geografía y Turismo; Humanidades; Ingeniería Eléctrica y de Computadoras; Ingeniería; Ingeniería Química; y Química, Ciencias de la Salud y Ciencias e Ingeniería de la Computación.

Asimismo se entregaron nuevamente de Ciencias de la Salud, y en esa ceremonia recibieron sus títulos los primeros ocho médicos y médicas que cursaron su carrera en Pigüé y Coronel Suárez.

En total participaron 174 graduados en las respectivas entregas que se efectuaron en tres horarios. Los actos fueron presididos por el rector de la UNS, doctor Daniel Vega, y por la vicerrectora doctora Andrea Castellano.

El listado completo de egresados es el siguiente:

Doctor en Geología: Guillermo Javier Pera Vallejos.

Ingeniero Agrónomo: Florencia Monterroso y Nicolás Pulido.

Técnico Universitario en Parques y Jardines: Silvia Patricia Clavel, Sebastián Olavarría y Sandra Anabel Stanziani.

Bioquímico: Alejandro Rubén Vogt.

Farmacéutico: María Josefina Piermarini, Lucila Magalí Puntang Sierra y Karenina Zimmermann.

Contador Público: Agustina María Ardanz, Rocío Ailén Malcorra, Franco Emanuel Misller, Pilar Vázquez y Gina Verolo.

Técnico Superior en Administración y Gestión de Recursos para Instituciones Universitarias: Lucio Ramiro Caminos.

Profesor de Educación Inicial: Camila Conte-Grand.

Profesor de Educación Primaria: Erika Elizabeth Barrera, María Teresa Ferrandez y Valentina Rodriguez Spinaci.

Abogado: Marianela Fabrizio y Delfina Monacci.

Licenciado en Economía: Romina Andrea Salomón.

Licenciado en Geofísica: Yamila Daniela Melendi.

Técnico Universitario en Optica: Eliana Ayelén Villalva.

Arquitecto: Sol Michella Di Buo y Lucas José Gerardi.

Licenciado en Geografía: Federico Javier Vincenty.

Licenciado en Turismo: Salomé Leda Baridón, Alejandra Valeria Bicciconti Sabattini, Florencia Aylén Lobato y Tomás Sepúlveda.

Licenciado en Ciencias Geológicas: Agostina Caucino.

Técnico Universitario en Medio Ambiente: César Emiliano Loggiacco y Amparo Inés Prattico.

Profesor en Historia: Facundo Mella.

Profesor en Letras: Felicitas Eleicegui y Vanesa Ruggieri.

Ingeniero Civil: Juliana Laurenza, Micaela Luján Merlin, Facundo Natta, Adrián Poblette y Emanuel Nicolás Zalazar.

Ingeniero Industrial: Ramiro Uriel Valacco.

Ingeniero Electrónico: Juan Pablo Tavacchi.

Ingeniero Químico: Jorge Nicolás Arbaiza, Gonzalo López Quintana, Estefanía Melchor y Agustín Emiliano Nardini.

Técnico Universitario en Operaciones Industriales: Luciano Nicolás Purretta y Rocío Celeste Suliban.

Técnico Químico Universitario: Fabiana Elizabeth Leotta, Franco Pecini Assef y Agustina Florencia Romeo.

Enfermero: Magalí Florencia Fernández, Agostina García Rey, Malena Alejandra Istillarte, Aylén Antonella Kessler, Rocío Belén Sard, María Eugenia Soto, Brenda Natalí Weiman y Martina Denise Wunderlich Castro.

Licenciado en Enfermería: Paloma Micaela Alonso, Lucía Brizio Semanyszyn, Analía Jimena Castillo, Mariana Castiñeira, Angeles Antonella del Sol, Yamila Maricel Falzoni, Anabela Fuente, Martina González, Mónica Noemí González, María Eugenia Iglesias, Rocío Lastiri, Fernanda Lorena Paillalef, Virginia Gisele Riquelme Hidalgo y Paula Eliana Sánchez.

Técnico Universitario en Acompañamiento Terapéutico: Estefanía Antonella Alvarez, Cintia Daniela Ancafil, Sofía Barabino Ferreyra, Agustina Ariana Basan, Gabriela Alejandra Becchio, Carina del Carmen Campos, Raquel Graciela Carrera, Carmela Dehumará Trujillo, Gabriel Esteban Dulce, Carolina Eliana Espinoza Campos, Juan Francisco Ferreyra Larrosa, Micaela Aylén Gallardo, Paula Silvana Gallego, Lorena Natalia González, Micaela Soledad González, Patricia Alejandra Guzmán, Eliana Marianela Laumann, Micaela Belen López, María Agustina Maldonado, Giuliana Denise Marinero Schroh, Lucía Masague, Jackson José Mejía Caraballo, Rubén Hernán Mora Henriquez, Paola Romina Narvaez, Luciana Erica Otero, Florencia Melina Passeggi, Maximiliano Andrés Perdigo, Camila Yael Petasne, Carla Belén Prevetera, Daniel Reynaldo Quinteros, Marianela Rawson, María Judith Roa Paredes, Camila Susana Robles, Carla Romina Rodríguez, María Eugenia Ruiz, María Gisela Tejada, Carla Torquati y María Gabriela Vidal.

Ingeniero en Sistemas de Información: Guido Giuliano Chia y Facundo José Gonzalo.

Médico: Milagros Acuñas, Matías Gabriel Almada, Narela Dorian Annibali, Julieta Bardal, Bárbara Ximena Bentivegna, Héctor Julián Buhedo Plano, Manuela Camarero, Josefina Canero, Génesis Castaldi, Belén Magalí Catani, Macarena Giannina Cesari, Camila Colagreco, Florencia Cordova, Rocío Cáceres Nabarlats, Camila Sol Delbés, Facundo Delgado, Joel Bruno Durán, Lorena Beatriz Eberle, Carla Evelin Flores, Micaela Belén Frino, Ayelén Gherzi, Antonella Daiana Gorosito, María Belén Gutiérrez, Marina Heit Guarco, Dana Isabela Holzmann, Rocío Agustina Ihitz, Noelia Elizabeth Ipanaque Rivera, Mariana Nair Kees, Manuela Larralde, Patricia Elisabet Martin, Ezequiel Martínez Fornes, Lara Maurer Schernenco, Sebastián Meder, Cinthya Mochen, Julieta de los Milagros Müller, María Anabela Parra, Melisa Belén Porto, Rocío Rautenberg, María Paz Rey Saravia, Oriana Rodríguez, Francisco Romaniello, Lucía Sala Manriquez, Tomás Albano Scarpaci, María Belén Scasso, Martina Schpak, Abril Schvval, Milagros Sosa Schwemmler, Agustina Stafolani, Milagros María Stoessel Bachiglione, María Pía Taffetani, Agostina Tapuerca, Camila Torre, Giuliana Turani, María Abril Usabiaga, Florencia Beatriz Vazquez Brignole, Giuliana Evelyn Verdinelli, Agustina Paula Verna, Agustina Viora Barahona y Mariana Rocío Álvarez.


Julieta Bardal, primera en recibir el título de médica estudiando en Pigüé, acompañada por rectora de la Upso, Andrea Savoretti, y por el Decano de Ciencias de la Salud, magíster Pablo Badr.

Discurso de Pablo Badr, Decano del Departamento de Ciencias de la Salud

Señor Rector, señora Rectora de la Universidad Provincial del Sudoeste, señor Secretario General Académico, compañeros y compañeras nodocentes, graduados y graduadas, familiares y amistades aquí presentes.

Es para mí un verdadero honor poder representar a la Universidad con este discurso. La graduación es muy especial para todas las personas aquí presentes, y diría yo el acto más importante que tiene la Institución. Hoy ustedes son protagonistas, este es su día, y creo que es mucho más que un acto formal; es una instancia que resume y significa todas las decisiones que han tomado, los esfuerzos que han realizado, los apoyos que recibieron, las cuestiones a las que renunciaron y otras que pospusieron, todas las apuestas que tomaron para lograr una meta que por mucho tiempo se vio muy lejana, hasta que… en un momento, sexto año de la carrera…. examen final de carrera, y acá estamos. Veo hoy sus caras y muchas aún me retrotraen al proceso del ingreso: el estrés, la expectativa, el estrés…. y la alegría que significó para uds llegar a estudiar medicina. Otras me recuerdan ambicioso proyecto que realizamos junto a la Universidad Provincial del Sudoeste para iniciar y sostener una política de acción afirmativa, resolver déficits de recursos médicos en poblaciones subatendidas, con un enorme esfuerzo institucional y singular y que hoy, viéndolas, puedo sentir finalmente que todo ese esfuerzo no fue en vano. El comienzo de la formación clínica en medio de la pandemia; pasaron a cuarto año de la carrera en el peor momento sanitario de la historia moderna, y aún así logramos avanzar con mucho menos demora e impactos que el resto de las carreras de medicina del país. Seis años, un poco más en algunos casos, y acá estamos. Es muy vertiginoso el final de la carrera de medicina, porque se suma, a la inquietud sobre las competencias profesionales adquiridas; nuevas decisiones, nuevas apuestas, y un escenario de incertidumbres que, si bien se despeja en el corto plazo, en muchos casos es un fuerte determinante del camino profesional que recorrerán de aquí en adelante. 

Para nosotros y nosotras, como cuerpo académico, vuestro egreso es nuestra razón de ser. Alimenta el orgullo que sentimos por ser parte de la Universidad Pública y Gratuita, en cuanto la misma sea una extensión del estado que sostenga a la educación como un bien social y a la producción del conocimiento como un recurso soberano destinado a la mejora de las condiciones de vida de nuestro pueblo. Sepan que son uds quienes definen esta institución. La definen desde el momento en que pensaron a la formación universitaria como un camino posible, y desde el momento en que eligieron a la Universidad Nacional del Sur para transitarlo. La definen al haber logrado ingresar, al permanecer, al formarse y al egresar. También la definen las personas que no se animaron a soñar como ustedes, o quienes sí lo hicieron, pero en cuyos casos nuestro acompañamiento no fue suficiente para contenerlas y acompañarlas hasta el momento de la graduación.   Por eso, verlas y verlos hoy aquí, y tener presente que todavía tenemos desafíos que afrontar, reafirma nuestro compromiso de consolidar una Universidad más justa, menos elitista, más accesible, más inclusiva y más pertinente. ¿Qué más define a la Universidad? Para mí, son las decisiones profesionales que uds tomen de aquí en adelante, las metas que se pongan, y los resultados que obtengan. 

La graduación de hoy los y las coloca en una situación de privilegio. Al comenzar sus estudios en la Universidad, fueron parte de los dos millones y medio de estudiantes que cursaron carreras de pregrado, grado y posgrado en todo el país. De la población de 18 a 24 años del país, solo el 21 % accede a la educación superior, y solo el 7 % accede finalmente a un título universitario. El esfuerzo, el compromiso, la perseverancia y el tesón son condiciones individuales sine qua non para alcanzar esta meta, pero no suficientes por sí mismas. Cada decisión que han tomado, cada oportunidad que han tenido y cada logro alcanzado tienen detrás la historia y las determinaciones sociales de nivel general, donde la configuración política, económica y cultural de nuestra sociedad limitan el potencial de desarrollo de algunas personas, en tanto potencia las de otras. Sientan orgullos por sus logros y sean conscientes de sus méritos, pero nunca olviden que merecemos ser una sociedad más justa y que, en el largo camino que tenemos para resolver las inequidades de etnia, de género y de clase social, ustedes - en cuanto profesionales - pueden transformarse en nuevos actores políticos para el cambio. 

Nuestro país entiende a la Educación Superior como una prioridad; que tiene por finalidad proporcionar formación científica, profesional, humanística y técnica en el más alto nivel, contribuir a la preservación de la cultura nacional, promover la generación y desarrollo del conocimiento en todas sus formas, y desarrollar las actitudes y valores que requiere la formación de personas responsables, con conciencia ética y solidaria, reflexivas, críticas, capaces de mejorar la calidad de vida, consolidar el respeto al medio ambiente, a las instituciones de la República y a la vigencia del orden democrático. Esta concepción implica la presencia de un estado fuerte y presente, sostenido por un consenso y un contrato social en el cual cada familia sostiene a la Universidad con su esfuerzo impositivo, esperando que Uds, al graduarse, resuelvan sus problemas. Que las cuiden, que las acompañen, que les garanticen sus derechos, que sean la parte privilegiada de la sociedad que con su trabajo mejore las condiciones de vida y las posibilidades de inserción y desarrollo social de las personas más desaventajadas. Ni el Estado ni la Universidad les solicitan un contrato explícito en este sentido, pero el diploma que hoy reciben, y el título que a partir de hoy ostentarán, se encuentran embebidos de esa obligación moral. 

En este momento también se plasma un crecimiento personal. ¿Son las mismas personas que ingresaron a la Universidad? SI y NO, en este caso, no son respuestas excluyentes. Sean fieles a sus sueños, cultiven sus valores y no se olviden de sus ideales. En ciertas situaciones y recortes, sus competencias profesionales les posibilitarán constituirse en sujetos de saberes y acciones que les permitirán obrar y ser protagonistas de nuevos procesos como fuerzas de cambio. Mientras que, al mismo tiempo, bajo otros recortes y sentidos, serán reproductores de las situaciones ya dadas.  Serán sujetos determinados y determinantes, instituidos e instituyentes, y en ambos casos, serán responsables por lo que hagan. Sean fieles a sus sueños, cultiven sus valores y no se olviden de sus ideales. Porque a las personas que fueron, se les suman nuevas competencias profesionales. Serán competentes para insertarse en el mundo del trabajo, asumir nuevas responsabilidades, y afrontar nuevos desafíos. El trabajo no será vuestras vidas, será parte de las mismas. Sepan equilibrar el trabajo, el estudio permanente, el estar con las personas que quieren y el estar con ustedes mismos en el ocio, el arte o la actividad física. Llevarán la pasión del estudio al trabajo, y seguramente comenzarán a perseguir nuevos capitales simbólicos, sociales y materiales. En esta búsqueda de nuevas metas, no pierdan de vista el por qué y el para que de su trabajo. El día que se les escape el sentido y el propósito de su objeto de trabajo, perderán la potencialidad transformadora de sus propias realidades y de la de terceros. Ser competentes no es suficiente, sean fieles a sus sueños, cultiven sus valores y no se olviden de sus ideales.

Desde lo personal, no puedo dejar de decirles: Gracias. Por reconocer nuestra experticia y aceptar nuestra tutoría, por criticar nuestro accionar, por haber sido parte del cogobierno universitario, por tenernos paciencia y ser tolerantes en la dramática situación de pandemia, por haber puesto el hombro y el corazón en cada voluntariado, por la solidaridad con sus pares. Trabajar para ustedes, me ha interpelado de forma permanente. Reconocer sus necesidades y esforzarme en resolverlas ha evitado que me empantane en una zona de confort y me obligó a repensar la realidad universitaria desde la mirada de las nuevas generaciones. Estoy convencido que trabajar para ustedes, me ha hecho mejor profesional y mejor docente. 

Estimados y estimadas colegas, hoy están finalizando una etapa maravillosa de sus vidas. Se van de esta casa como egresados y egresadas, médicos y médicas, recibiendo un título que representa no solo las competencias que han desarrollado, sino el esfuerzo del Estado por formar talentos humanos soberanos a disposición del pueblo argentino. Prometerán solemnemente, y empeñarán su palabra de honor, para velar por la salud. La salud entendida en su forma más integral y holística, con sus planos individuales y colectivos, con su contexto histórico, político y social. Salud entendida como un derecho y no como un bien de mercado. Prometerán solemnemente respetar la autonomía y la dignidad de sus pacientes, lo cual requiere tener siempre presente lo que se pone en juego en el encuentro intersubjetivo que implica la atención médica.  Son conscientes de la efectividad que tienen ciertos modelos médicos, hoy hegemónicos, de fragmentar esta integralidad, de desconocer esta autonomía, y de ser funcionales a lógicas e intereses del mercado que nada tienen que ver con el derecho a la salud. Son conscientes de lo permeables que pueden ser nuestras propias conductas a estas lógicas estructurantes y estructuradas, lo cual no se reduce a un posicionamiento ético y moral individual, sino que implica algo instituido fruto de un devenir histórico y sedimentado como una construcción social. Y son conscientes del impacto negativo que esta hegemonía tiene en la salud de las personas, en nuestro sistema de salud y en quienes allí trabajamos. Es por ello que les reitero: las decisiones profesionales que uds tomen de aquí en adelante, las metas que se pongan, y los resultados que obtengan también les dan sentido y significado a la Universidad Nacional del Sur. Confío en que ustedes tienen la capacidad para ser la generación de profesionales que podrán romper el telón de fondo de esta hegemonía, hacer tambalear lo instituido y resignificar el rol de la profesión médica, lo cual nos permitirá, a todas las personas que acompañamos vuestra formación, sentir que ese esfuerzo colectivo valió la pena. Sepan que, cuando realicen esta promesa solemne, la harán empeñando su palabra de honor, en nombre de la Universidad Nacional del Sur, por, y para el pueblo argentino. 

Estimadas y estimados colegas, de corazón, les deseo el mayor de los éxitos.

Discurso de Juan Francisco Ferreyra Larrosa

Estimados egresados, egresadas, familias, autoridades de la universidad, y otros/otras personas presentes. 

Hoy vengo a decirles que no llegue hasta acá sin esfuerzo. 

Recuerdo haber empezado esta profesión, gracias a un aviso en un diario. En el sector de clasificados decía:” se busca acompañante terapéutico para joven…, comunicarse al…… 

Y llamé…. Minutos después, tenía una entrevista de trabajo…. Al mes, un trabajo. Y 6 años después tenemos, una formación universitaria.

Llegué hasta el día hoy a través de esta apasionante  labor,  pero quiero volver  años atrás para contarles que no todo fue tan fácil. 

En 2009 empecé el profesorado en psicología con la intención de convertirme en profesor y luego en futuro psicólogo. Hice los 4 años que duraba la carrera del profesorado y a los dos meses de terminar, por razones que me gustaría reservarme, abandone. 

Abandone la formación.  A dos meses de terminar completamente, una carrera cuyas materias había cursado y aprobado durante todos los años y de la cual solo me quedaban los finales que rendía en ese último año.

Fue una decisión que hasta el día de hoy me acompaña en mis pensamientos, porque fue una decisión radical y de mucha carga emocional.  

Desde ese momento me aleje del camino del estudio, y decidí explorar otras opciones: busque trabajos en otros espacios, cómo por ejemplo  en una cafetería, también con proyectos musicales independientes, tocando la guitarra, entre otros.

Honestamente, estaba muy confundido y solo sabía que en ese momento mi decisión era la de seguir por ahí. No era el estudio, sino, probar otras cosas. 

 “El camino” que tenía preparado para mí no se dio cómo esperaba. 

Pasaron unos años, en los cuales siempre me sostuvo mí familia, mí terapia, mis amistades y muchas otras personas a las que voy a atesorar eternamente en mi corazón. me fui dando cuenta de que el tiempo y las decisiones honestas que salen del corazón nos van mostrando un camino coherente con la posibilidad de vivir una vida digna.

Un familiar, siempre relata una frase que dice: “con el tiempo, los árboles se van inclinando”.

Yo entiendo que lejos de significar que uno se vuelve sumiso, significa que uno va aprendiendo del tiempo de que el tiempo nos demuestra que las decisiones que al principio pensamos que eran equivocadas en realidad también nos enseñan que todos somos falibles. Imperfectos. Humanos. Que nos podemos equivocar, y que eso es también avanzar en el camino. 

Aprendí que todo es para que comprendamos que la vida es un camino con subidas y bajadas en el que hay que estar conscientes para... valorar los buenos momentos, y aprender a contener los malos. 

Años después volví a hacer todo el último recorrido de esta carrera de psicología, y logré, recibirme en el 2016, de profesor en educación secundaria. Supe que había logrado lo que me había propuesto. En parte, a pedazos, de una forma inesperada, pero lo logré. 

De ese logro, empezó algo que hoy toma cada vez más fuerza. No abandone el camino de la salud mental ni del estudio, sino que  después de esta carrera  vino , el curso de acompañante terapéutico, y después la tecnicatura por la cual estamos acá celebrando. Pero no solo eso, sino que, en este 2023, me encuentro anotado y cursando el ciclo de licenciatura en acompañamiento terapéutico de la universidad del gran rosario. 

Entonces pienso y les comparto mí reflexión ¿ Somos el ideal que nos proponemos?,¿ o somos acaso, lo que la transformación  del tiempo, las circunstancias, la ayuda de otros y otras y la reflexión profunda acerca nuestro deseo nos Llevan a ser?  Se las dejo para que pensemos. 

Cuando me llamaron para decir estas palabras me dijeron que hay personas escuchando, estudiantes, que por ahí están pasando por circunstancias similares a las que yo pasé. Pienso que quizás estén por rendir un final, o cursando una materia que parece no tener fin, o sintiendo que no tienen mas fuerzas.  

Espero que en estas palabras encuentren aliento y sepan que no están solos, que no duden un segundo en buscar  a quienes los quieren, y los apoyan. que sigan, que no bajen los brazos, porque como les dije antes, aprueben o desaprueben, saquen un 10 o un 6, hagan su carrera a tiempo o al tiempo de ustedes, es la vida la que les está poniendo estos desafíos en el camino. 

Sostengo que lo más importa al final, es que  siempre tenemos que caminar con las personas que nos nutren de buena compañía. siempre

Quiero también  decirles  que si lo que están intentando estudiar, o ejercer, sale primeramente de su deseo, de lo más íntimo de su corazón, es muy probable que tarde o temprano, terminen su formación, o que lo que hayan hecho, que es arriesgarse a emprender un viaje por el trayecto académico, no se van a arrepentir. Porque en el intento va a haber estado su ganancia. 

No importa si no es este cuatrimestre, o este año, o esa materia. Tarde o temprano van a llegar a donde quieren. O mejor, van a llegar a donde lo que la transformación del tiempo, las circunstancias, la ayuda de otros y otras y la reflexión profunda acerca de su deseo los lleve a ser. 

Creo que al final del día, una de las cosas que más nos define es aquello por lo que peleamos. 

Cómo habrán visto, mí historia no tiene ni magia ni soluciones recetadas. Es una historia que estoy seguro que muchos y muchas pueden contar de forma muy similar, porque en ciertos aspectos todos y todas somos un poco parecidos.

En este recinto estamos hoy, algunos de los egresados de la tecnicatura universitaria en Acompañamiento Terapéutico de la universidad nacional del sur.  Ahora quiero hablarles a ustedes.

Quiero felicitarlos por este logrado trayecto, y quiero decirles, y con la esperanza de que compartan mi sentir, que tenemos una profesión, apasionante. Complicada, con vueltas, compleja, aun con mucho conocimiento por desarrollar, pero apasionante.  Esta profesión nos exige dar lo mejor de nosotros mismos. Y ese compromiso lo tenemos que dar con inteligencia, con ética, y con amor.

Por último y para terminar quiero agradecer a todo el equipo docente que estuvo siempre detrás nuestro, orientándonos y sosteniendo nuestro quehacer. Gracias 

También quiero agradecer a todas las personas que hacen a la universidad nacional gratuita, pública y de calidad. Desde el rector, pasando el personal de los departamentos, hasta quienes cuidan de la belleza de sus patios, sus pasillos, y no se me ocurren otros, pero estoy segurísimo de que son miles las personas que hacen que esta universidad funcione. Gracias.

 A ellos y ellas gracias por darme el honor de haber podido estudiar en su espacio. Creo que como egresado voy a devolverles lo que me dieron, sosteniendo y practicando el espíritu de igualdad, respeto y compromiso social. 

Muchísimas gracias a todos y todas por escucharme. Hasta la próxima.