Bahía Blanca | Martes, 28 de junio

Bahía Blanca | Martes, 28 de junio

Bahía Blanca | Martes, 28 de junio

Una licenciada en Historia, con el mejor promedio en la 372ª Colación de Grados

Sasha Quindimil obtuvo 9,59 puntos y fue la alumna más destacada en la jornada de entrega de diplomas que se realizó en el salón de Alem 1253.

Muy emotiva resultó la entrega de diploma a los egresados. Fotos: Prensa UNS

   Una flamante licenciada en Historia consiguió el mejor promedio, durante la 372ª Colación de Grados que la Universidad Nacional del Sur realizó en el salón de actos del edificio ubicado en avenida Alem 1253.

   Sasha Quindimil (foto) obtuvo 9,59 puntos y se transformó en la alumna más destacada en la entrega de diplomas.

   La ceremonia contó con un número muy importante de egresados, por ese motivo debió dividirse en cinco turnos.

   Entre los flamantes profesionales están 57 médicos y 111 técnicos universitarios en acompañamiento terapéutico y 32 enfermeros y licenciados en enfermería.

   Participaron alumnos de 14 departamentos académicos.

   Ellos fueron Ciencias de la Salud, Ciencias de la Administración, Geología,  Química, Ciencias e Ingeniería de la Computación, Ciencias de la Salud, Ingeniería Química, Derecho, Geografía, Turismo, Matemática, Biología, Bioquímica, Farmacia, Ciencias de la Educación, Humanidades, Ingeniería, e Ingeniería Eléctrica y Computadoras.

   La ceremonia fue transmitida por el canal de YouTube de la facultad y traducido al lenguaje de señas.

   El turno matutino de las entregas estuvo presidido por el rector de la casa de Altos Estudios, doctor Daniel Vega, mientras que en el tramo vespertino la presidencia la ejerció el vicerrector, doctor Javier Orozco.

   En tanto, los discursos correspondieron en cada turno a autoridades y graduados o graduadas de Ciencias de la Salud, Química, Ingeniería Química, Matemática e Ingeniería Eléctrica y Computadoras.

   El listado completo de alumnos que recibió su diploma es el siguiente:

   Médico: Camila Jazmín Aguirre, Micaela Alejandra Alvarez Giunta, Julieta Ayelén Arias Dominella, Iñaki Arro, Melina Baratçabal, Daiana Soledad Barrio, Juliana Boccardo Beraza, Virginia Buron, Basilio Canale, Martín Ignacio Canavesi, María Montserrat Cerini.

  María Cecilia Cibanal, Carmela Cornfoot, Daiana Alexis Dadin Gradmont, Francisco Daich, Marina Belén Dall Armellina, Jhonier Alexander Dimate Pineda, Franco Ezequiel Espinoza, Marisa Gabriela Espinoza, Iara Agustina Farías, Nicolás Feijoo, Micaela Franz, Emir Gamal Fuchs, María Belén García, Camila Gerez, Matías Emiliano Gómez Pezzali.

  María Antonela Gómez Tevez, Lucas Néstor Gómez, Antonella Ximena Gorjón, Hernan Ariel Gutiérrez, Mauro Hernán Gutt, María Micaela Guzmán, Yamile Himud Issa, Camila Iriarte, Ailén Laucirica Aramburu, Lorena Isabel Lauriente, Matías Nicolás Matarazzo,Patricia Melosi, Mateo Monacci, Melina Muñoz, Marina Otamendi, Eugenio Palmisano, Julián Mariano Pavicic.

   Ramiro Agustín Pereyra, Valentina Roxana Petrelli, Alan Iván Renero, Luciana María Romero, Fiona Romozzi, Agustina Sahuet Suanno, Agostina Santi, María Belén Santin, Jimena Sgaroli, Federico Suldrup, Evelyn Mariel Tronelli, Jazmín Zovikian, María Florencia Zueedyk y Manuela del Santo.

   Doctor en Geología: Cecilia Mariana Pavón Pivetta.

   Contador Público: Franco Agarraberes y Ernesto Jorge Fernández Alvarez.

   Licenciado en Administración: Federico Rodríguez Manjarres.

   Técnico Universitario en Acompañamiento Terapéutico: Julieta Mariel Adaro, María Soledad Aguiar González, Adriana Miriam Allende, Camila Altamirano, Daiana Belén Apablaza, María Lucrecia Araque, Myriam Ester Arias, Carina Soledad Armiño, Paola Noemí Barraza, Celeste Luz Barrios, Marcia Belén Bazerque, Jorgelina Noely Luján Berdini, Sofiía Bouzon.

   Susana Mabel Capparuccia, Carolina Jael Carlino, Mirna Lucía Carrasco, Sol Carreño, Sebastián Cassola, María Eugenia Castro, Lucas Agustín Cattafi. María del Carmen Cebrian, Rocío Celeste Colomina.

   Ester Gisele Ivana Corazza, María Belén Corazza, Rosana Carola Córdoba, Luisina Corn, Alejandra Beatriz Curapil, Axel Díaz Martín, Marcia Erica Duarte, Dayana Maricel Durán Malla, Yanina Antonella Escarra, Paola Gabriela Fernández Carballo, Lucrecia Soledad Funes, Griselda Inés Galán, Claudia Soledad Galván, Eliana Magalí Giacomelli, Martina Gonzales Chaves, Bárbara Soledad Hek, Paloma Heredia y Fabiana de los Angeles Hoz.

   Susana Mabel Iglesias, Jéssica Gabriela Jara, Lucrecia Jornet, Aylén Magalí Kissau, María Felisa Lafuente, Guillermo Rodolfo Larzábal, Sol Marina León, Alexandra Loreley Leyes, Maite Selena Lombardo Reyes, Guadalupe Rocío López Weitt, Rosana Beatriz López, María Belén Loureiro Rodríguez, Eliana Aurora Luengo.

María Virginia Marcolini, Diana Gisela Martín, Valeria Martini, Andrea Estela Milano, Alejandro Ernesto Minor. Griselda Noemí Monasterio, Helena Marisol Montecino, Aldana Alessandra Moriggia, Mayra Daiana Nacaratti Correa, María Fernanda Navarrete, Ayelén Betiana Fernanda Navarro, Griselda Noemí Negrín, Marta Gabriela Ocampo.

   María Magdalena Ojeda, Agostina Olivieri Cucurull, Lara Micaela Oringo, Fernanda Lorena Paillalef, Julieta Palacios, Luz Alba Parada, Lorena Elizabeth Paredes, Guadalupe Parra, María Fernanda Pascual, Juan Andrés Pascucci y Luisa Payotte.

   Alejandra Elizabeth Pena, Carolina Paola Peralta, Liliana Beatriz Pierini, Ana Victoria Ponzoni Echenique, Gonzalo Javier Rabino, Mariana Rantucho, Yanina Patricia Reyes, María Alejandra Roldán, Lucila Romero Fernández.

   Marina Romero, Florencia Micaela Rubiera, Ana María Rubio, Rocío Melina Sáenz Fuentes, Elisa Valeria Salinas, Federico Joaquin Santos. María Lucila Saredi, María Victoria Sastre, Victoria Lujan Scheinfeld, Carla Andrea Schellino.

   Helen Mariel Schmidt, Magalí Schreiber, Daiana Emilce Seijas, Camila Techera, Gian Franco Tidei, Gloria Adriana Trinidad, Gabriela Inés Utizi, María Inés Cristina Uyua, Claudia Magdalena Uzal, Fernanda Gabriela Vande Vrande, Paola Vanesa Vázquez, Martina Veremenchik Stalldecker, María Florencia Vincenzo, Sofía Juliana Wilczynski y María Valentina Zárate.

   Técnico Universitario en Medio Ambiente: Georgina Paula Lucarelli y Micaela Urquiola.

   Técnico Químico Universitario: Tatiana Campoamor.

   Ingeniero en Sistemas de Información: Ana Inés Dennehy, Agustín Fiore Ibarguren y Lucas Oscar Monzón.

   Ingeniero Químico: Malena Berruet, Alejo Martínez y Marcos Volpin.

   Doctor en Matemática: María Gabriela Eberle.

   Especialista en Derecho Penal: José Manuel Marra.

   Abogado: Johanna Elizabeth Leffler y Debora Edith Pérez.

   Licenciado en Seguridad Pública: Giuliana Farías y Juan Grialdo Rodríguez Villaverde.

   Licenciado en Turismo: Isabella Iommi.

   Licenciado en Ciencias de la Educación: María Belén Oliveros.

   Profesor de Educación Inicial: María Elizabeth Oviedo.

   Profesor de Educación Primaria: Emilia Andrada, Celeste Gisel Aranda, Sofía García Reguera, Florencia Aldana Lasover, Valeria Paije Ikes y Florencia Segura.

   Enfermero: Florencia Alvarez Díaz, José Alexander Avila Cuezzo, María Gisella Bonivento, Candela Bravo de Laguna, Lourdes Bravo, Marianella Belén Buey, María Eugenia Clemente Salvarezza, Rocío Fortunatti, Ayelén Fuhr, Malena Azul Gallardo, Justinne Andrea Matei González, Rosa Gabriela Morales, Camila Olmos Coux, Oriana Rocío Peiñepil, Sol María Ríos Lastra, Agustina Belén Ríos, Brenda Ailén Ruiz, Lucía Belén Schulmeister, Camila Vallejos Martín, Florencia Micaela Vasquez, Johana Belén Vogel y Salomé Wagner.

   Licenciado en Enfermería: Daniel Oscar Andrade, Yasmina Nazarena Avalos, María Emilia Barrirero, Matías Ezequiel Camargo Espinosa, Matías Nicolás Coronel, Francisco Agustín Córdoba, Josefina Belén García, Federico Grosshans, Daiana Paula Heit y Geraldine Rocío Rodríguez.

   Licenciado en Historia: Sasha Quindimil.

   Ingeniero Civil: Esteban Attema, Cristian Nicolás Berdini y María Belén Fernández.

   Ingeniero Industrial: Tomás Barna y Regina Carnevali.

   Ingeniero Mecánico: Germán Sobanski.

   Ingeniero Electrónico: Agustín Copita.

"Días como el de hoy, son de esos que nunca vamos a olvidar"

   El siguiente es el discurso de Federico Suldrup, quien egresó como médico.

   "Buenos días a todos los presentes, estoy agradecido por el espacio y la oportunidad, así como también el orgullo que siento al hablar en representación de los egresados de esta colación. Posiblemente sea inevitable ser autorreferencial. Sin embargo, estoy seguro que mis compañeros, y a partir de ahora colegas, acompañarán estas palabras ya que hacen referencia a eventos que fuimos compartiendo a lo largo de este camino.

   Días como el de hoy, son de esos que nunca vamos a olvidar. En la vorágine del día a día, uno no repara en lo rápido que pasa el tiempo, lo que me genera una extraña sensación de alegría y melancolía. Pero se cierra una etapa de nuestras vidas, que empezó allá por 2016, la cual transitamos con mucho esfuerzo y constancia. Durante este proceso nos fuimos formando desde todas las aristas humanas, no solo académicamente. Y esto es gracias a los espacios de formación y encuentro en los cuales podemos acceder en la Universidad Nacional del Sur, que abrió sus puertas para que chicos y chicas con distintas realidades puedan, a partir de la educación pública, lograr uno de sus objetivos (o sueños) en esta vida, que es la de recibirse, y en nuestro caso, la de ser médicos.

   Como todos los estudiantes, resignamos salidas y reuniones por el hecho de tener la responsabilidad de estudiar. Sin embargo, creo que también nos supimos dar el espacio de un área muy importante en la cotidianeidad de un estudiante, la de formar nuevas amistades. Algunos tuvimos la suerte de compartir este camino con amistades desde la infancia, otros vinieron desde ciudades o pueblos aledaños y tuvieron el mayor desafío de tener a sus amistades y familias lejos, pero la calidez estudiantil que existe en estos pasillos facilitaron este proceso.

   Si bien, pareciera redundante mencionar que el diploma que hoy recibimos, es un reconocimiento que lleva el nombre impreso de cada uno de nosotros de forma individual… no podría haber sido posible sin el apoyo incondicional de nuestras familias, parejas, amigos y amigas. Han sido pilares fundamentales en este proceso, por lo que todas las personas que hoy nos acompañan, estén o no presentes físicamente, dejan una huella imborrable, lo que hacen que este logro sea compartido.

   Quiero agradecer, en nombre de todos los egresados, tanto a la Universidad Nacional del Sur como a nuestro departamento de ciencias de la salud y a los respectivos docentes y directivos, por abrirnos las puertas y permitirnos cumplir este sueño. No solamente han logrado formar profesionales de calidad, sino personas con hermosos valores como la perseverancia, respeto y compañerismo. Así como también incentivando la participación en proyectos de investigación, de extensión universitaria y de docencia. Por lo que todo esto hace que enfrente tenga a profesionales con vocación, empatía y conciencia de la importancia de una perspectiva integral de la salud. Para finalizar, traigo una frase del libro “Ellas” del médico López Rosetti, que me la apropié a lo largo de este camino: A mi madre… que una vez cuando era estudiante de medicina, me preguntó sobre una enfermedad. Contesté en forma corrida y con terminología científica durante largos e interminables minutos… Mi madre guardó silencio y cuando concluí, sentenció: Hijo, si hablás así de difícil nunca vas a curar a nadie. Ese día mi madre me enseñó, entre otras cosas, Medicina…

   Deseo que todos tengamos éxitos en los desafíos que cada uno se proponga y podamos plasmar todo lo que se nos enseñó en esta casa de estudios".

Muchas gracias

"Este acto de graduación es un momento único"

   Las siguientes fueron las palabras de Pablo Badr, director decano del departamento de Ciencias de la Salud.

   "Señor Rector, Señora Secretaria General Académica, compañeros y compañeras no docentes, graduados y graduadas, (colegas), familiares y amistades aquí presentes.

   Es un verdadero honor para mí estar parado frente a uds hoy y brindarles estas palabras. Desde hace varios años es habitual que a la autoridad del Departamento de Ciencias de la Salud le toque hablar en una colación un tanto atípica, donde la mayoría o la totalidad de los títulos que se entregan sean de medicina, pero durante este día recibirán su título, además de ustedes, 150 egresados y egresadas de Ciencias de la Salud junto a 50 egresados y egresadas de otros departamentos. Es por ello que quiero hacer extensivo mi discurso también a ellos y ellas. Este acto de graduación es un momento único, trascendente e inolvidable, y tanto para ustedes, estudiantes, como para nosotros y nosotras, docentes, refleja el cumplimiento de un objetivo en post de un propósito. Aun considerando todas las singularidades y particularidades de estudiantes y carreras, es válido sostener que la graduación es un hecho con múltiples significados, y la síntesis de múltiples determinantes.

   Claramente es el final de un trayecto, y el inicio de muchos otros. Les aseguro que van a pasar muchos años y acumularán distintas experiencias, pero los momentos que vivieron en la Universidad serán siempre una etapa muy significativa en sus vidas. El esfuerzo, las alegrías, el perseguir una meta con una recompensa que por momentos se ve tan lejana, congregarse en el aprendizaje, ejercer la ciudadanía universitaria en todas sus facetas, cultivar amistades, también amores, son, y serán, aspectos tan importantes en su desarrollo personal y profesional como las competencias y la idoneidad que han adquirido.

   Para nosotros y nosotras, como cuerpo académico, vuestro egreso es nuestra razón de ser. Alimenta el orgullo que sentimos por ser parte de la Universidad Pública y Gratuita, en cuanto la misma sea una extensión del estado que sostenga a la educación como un bien social y a la producción del conocimiento como un recurso soberano destinado a la mejora de las condiciones de vida de nuestro pueblo. Ustedes son depósito de nuestras mejores expectativas, son nuestro legado. Son quienes deben trascendernos y superarnos. Siempre y cuando persigan el bien común, sus alegrías serán nuestras alegrías, sus éxitos y sus fracasos también los sentiremos como propios. Porque sentimos vuestro logro como un logro colectivo, y nos sentimos parte de él. En nuestro rol docente hemos sido mediadores de sus procesos de aprendizaje y tal mediación les ha ayudado a desarrollarse profesionalmente. Pero ustedes, siendo participes activos de dicho aprendizaje, también nos han ayudado, nos han interpelado y han promovido nuestra deconstrucción, tanto en nuestro rol docente como en nuestro rol profesional. Tengan la certeza que todo cambio de fondo que realizó la Universidad, en el marco de su autonomía, ha tenido como génesis un movimiento estudiantil. Y cada movimiento estudiantil, desde la reforma del 18 en adelante, ha tenido como propósito alcanzar una Universidad más justa, menos elitista, más inclusiva y más pertinente.

   Nuestro país entiende a la Educación Superior como una prioridad; que tiene por finalidad proporcionar formación científica, profesional, humanística y técnica en el más alto nivel, contribuir a la preservación de la cultura nacional, promover la generación y desarrollo del conocimiento en todas sus formas, y desarrollar las actitudes y valores que requiere la formación de personas responsables, con conciencia ética y solidaria, reflexivas, críticas, capaces de mejorar la calidad de vida, consolidar el respeto al medio ambiente, a las instituciones de la República y a la vigencia del orden democrático. Esta concepción implica la presencia de un estado fuerte y presente, sostenido por un consenso y un contrato social en el cual cada familia sostiene a la Universidad con su esfuerzo impositivo, esperando que Uds, al graduarse, resuelvan sus problemas. Que las cuiden, que las acompañen, que las curen, que les garanticen sus derechos, que sean la parte privilegiada de la sociedad que con su trabajo mejore las condiciones de vida y las posibilidades de inserción y desarrollo social de las personas más desaventajadas. Ni el Estado ni la Universidad les solicitan un contrato explícito en este sentido, pero el diploma que hoy reciben, y el título que a partir de hoy ostentarán, se encuentran embebidos de esa obligación moral.

   La graduación de hoy los y las coloca en una situación de privilegio. Al comenzar sus estudios en la Universidad, fueron parte de los dos millones y medio de estudiantes que cursaron carreras de pregrado, grado y posgrado en todo el país. De la población de 18 a 24 años del país, solo el 21 % accede a la educación superior, y solo el 7 % accede finalmente a un título universitario. El esfuerzo, el compromiso, la perseverancia y el tesón son condiciones individuales sine qua non para alcanzar esta meta, pero no suficientes por sí mismas. Cada decisión que han tomado, cada oportunidad que han tenido y cada logro alcanzado tienen detrás la historia y las determinaciones sociales de nivel general, donde la configuración política, económica y cultural de nuestra sociedad limitan el potencial de desarrollo de algunas personas, en tanto potencia las de otras. Sientan orgullos por sus logros y sean conscientes de sus méritos, pero nunca olviden que merecemos ser una sociedad más justa y que, en el largo camino que tenemos para resolver las inequidades de etnia, de género y de clase social, ustedes - en cuanto profesionales - pueden transformarse en nuevos actores políticos para el cambio.

   En este momento también se plasma un crecimiento personal. ¿Son las mismas personas que ingresaron a la Universidad? SI y NO, en este caso, no son respuestas excluyentes. Sean fieles a sus sueños, cultiven sus valores y no se olviden de sus ideales. En ciertas situaciones y recortes, sus competencias profesionales les posibilitarán constituirse en sujetos de saberes y acciones que les permitirán obrar y ser protagonistas de nuevos procesos como fuerzas de cambio. Mientras que, al mismo tiempo, bajo otros recortes y sentidos, serán reproductores de las situaciones ya dadas. Serán sujetos determinados y determinantes, instituidos e instituyentes, y en ambos casos, serán responsables por lo que hagan. Sean fieles a sus sueños, cultiven sus valores y no se olviden de sus ideales. Porque a las personas que fueron, se les suman nuevas competencias profesionales. Serán competentes para insertarse en el mundo del trabajo, asumir nuevas responsabilidades, y afrontar nuevos desafíos. El trabajo no será vuestras vidas, será parte de las mismas. Sepan equilibrar el trabajo, el estudio permanente, el estar con las personas que quieren y el estar con ustedes mismos en el ocio, el arte o la actividad física. Llevarán la pasión del estudio al trabajo, y seguramente comenzarán a perseguir nuevos capitales simbólicos, sociales y materiales. En esta búsqueda de nuevas metas, no pierdan de vista el por qué y el para que de su trabajo. El día que se les escape el sentido y el propósito de su objeto de trabajo, perderán la potencialidad transformadora de sus propias realidades y de la de terceros. Ser competentes no es suficiente, sean fieles a sus sueños, cultiven sus valores y no se olviden de sus ideales.

   Desde lo personal, no puedo dejar de decirles: Gracias. Por reconocer nuestra experticia y aceptar nuestra tutoría, por criticar nuestro accionar, por haber sido parte del cogobierno universitario, por tenernos paciencia y ser tolerantes en la dramática situación de pandemia, por haber puesto el hombro y el corazón en cada voluntariado, por la solidaridad con sus pares.

   Finalmente, este es un día de alegrías compartidas. Mientras recibimos un bombardeo mediático permanente y sistemático de lo mal que estamos y lo mal que vamos, líneas de investigación sobre bienestar subjetivo hablan de la paradoja de la felicidad latinoamericana, la cual se explica en parte por el lugar que les damos a los afectos en nuestra sociedad. Desde nuestro rol docente tenemos el privilegio de ser testigos de los abrazos, las risas y los llantos de sus seres queridos el día que aprueban la última instancia de sus carreras, y que nos demuestra que el recorrido por la Universidad en nuestra sociedad no es un camino individual y solitario. Hemos presenciado el orgullo de una madre o un padre que festejó sus primeros pasos y sus primeras palabras, que vieron como superaban cada desafío que afrontaban, que conocen la intimidad de sus ilusiones y que saben esconder los sentimientos contradictorios que les genera este proceso de emancipación. También vemos la alegría de sus amistades, con quienes compartieron mates, estudios, sueños y frustraciones durante una etapa tan importante de la vida; el amor de sus compañeros o compañeras de ruta, testigos de desvelos y malabares que generosamente resignan momentos comunes para que puedan dedicarse al estudio, o la admiración de un hijo o una hija por ver que alcanzan una meta postergada y que, aún sin dimensionar la importancia y el sentido de la graduación, les es suficiente con ver vuestra alegría. También somos testigos del abrazo silencioso que en ese momento estrechan con quienes ya no están, y que en esos instantes se sienten más presentes que nunca. Todos forman parte de este momento. Porque son nuestros afectos el andamiaje que nos sostiene cuando nuestro esfuerzo no es suficiente, los que nos orientan cuando las inseguridades nos abruman, cuando la motivación claudica. Son nuestros afectos el telón de fondo de nuestras alegrías. Por ello les pido, humildemente, que el reconocimiento que hoy ustedes reciben, se lo dediquen a ellos".

Muchas gracias