Bahía Blanca | Jueves, 01 de diciembre

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El arbitraje en la Liga del Sur, todo un tema: “Estamos al límite, pero jamás paramos la pelota”

Gustavo Lari, presidente de la casa madre del fútbol local, profundizó públicamente por primera vez sobre una problemática que repercute en el interior del país, sobre todo a nivel amateur: la falta de profesionales del silbato. Puertas adentro, agarró la brasa caliente y explicó porqué en los torneos liguistas solo dirige una Asociación, la ABA.

 

Fotomentaje Leonardo Medina y fotos Archivo-La Nueva.

Por Sergio Daniel Peyssé / peche1503@hotmail.com

Instagram: @sergiopeysse

Twitter: @elpeche1973

(Nota ampliada de la edición impresa)

   El arbitraje, todo un tema...

   Sí, entiendo que hoy es un trastorno general y a nivel nacional, que en las Ligas del interior repercute con insistencia la carencia de cantidad y calidad de profesionales del silbato y que en varias ciudades de la provincia de Buenos Aires tuvieron que interrumpir los campeonatos oficiales por falta de jueces, pero no miremos más allá mientras la problemática siga haciendo catarsis acá: ¿por qué todos los fines de semana llueven criticas ácidas sobre los colegiados que pitan en el torneo local?

   Preguntas como esas brotan en un segundo: ¿por qué en la Liga del Sur presta servicios una sola Asociación (ABA) cuando en su momento había tres y todas podían trabajar?, ¿quién es el responsable de que en el año se hayan suspendido dos partidos del fútbol femenino porque las ternas nunca llegaron a la cancha?, ¿qué fue lo que realmente sucedió para que la Coodadef (Cooperativa de Arbitros de Fútbol) y la CIAF (Cooperativa Independiente de Árbitros de Fútbol) dejen de dirigir en los certámenes liguistas?

   Si alguien se tenía que poner los pantalones largos para responder a ciertos cuestionamientos cada vez más incómodos, como así también ser un bombero para apagar el fuego que prenden rumores que pasan a mil por hora de boca en boca, ese es el presidente de la LDS Gustavo Lari, a quien le quedan 89 días de mandato al frente de la categorizada casa madre del balompié bahiense.

   “En la Federación Bonaerense Pampeana son constantes las quejas por las carencias de árbitros, así que lo primero que tengo para decir es que no focalicemos solo la problemática en la Liga del Sur; lo que viene pasando es preocupante y son varios los puntos de vista desde donde se puede analizar el flagelo que afecta al fútbol en general, pero más que nada al amateur”, señaló el titular liguista.

   “En el caso nuestro, después de la pandemia decreció la cantidad de árbitros, aunque también hay que tener en cuenta que la Liga sumó más actividades e incrementó la lista de partidos; te diría que hoy estamos entre 40 y 50 encuentros más por semana en relación a lo que fue 2019, antes de la lamentable aparición del coronavirus”, describió con certezas.

   Acto seguido, Lari puso principal énfasis en las dos entidades arbitrales que ya no pitan oficialmente en los campeonatos domésticos, tanto en categorías formativas como en Primera división (Oficial y Promocional).

   -- “A principios de 2019, solo la ABA era parte de la Liga, y pusimos manos a la obra para sumar a la CIAF y reincorporar a la Coodadef. El fin era mejorar la calidad en base a múltiples opciones, que siempre haya alternativas para que nunca se resienta la competencia”.

   -- “Después de la pandemia, en el segundo semestre de 2021, los chisporroteos con la Coodadef se empezaron a agudizar, a tal punto que ciertas actitudes molestaron en el Colegio de Arbitros. Se negaron a dirigir una final del fútbol femenino porque pretendían imponer como juez principal a una persona distinta a la designada y no se presentaron a un partido de Futsal, que se pudo disputar por la mano que en ese momento dio una dupla de la ABA”.

   -- “Más allá de pretender modificar una elección que el Colegio de Arbitros de la Liga confecciona en base a rotación y rendimientos individuales, hubo algunos hechos de destrato con ciertos dirigentes en la sede misma de 11 de Abril 77, por lo que, cuando arrancó 2022, para continuar trabajando en forma conjunta, se les pidió que cambien el interlocutor, el nexo entre la Coope y la Liga, exigencia que no aceptaron y por eso decidieron dejar de dirigir”.

   -- “Lo de la CIAF fue distinto: ellos pretendían tener árbitros en Primera mientras cubrían partidos de menores y juveniles. Antes de que se ponga en marcha la temporada 2022 requerimos un listado con los jueces que querían promover, que el Colegio los iba a ir a ver con el objetivo de evaluar un posible ascenso. Sin embargo, su referente, Mario Ciraudo, se negó a cumplir con esos plazos, argumentó que para él ya eran árbitros preparados para pitar en un nivel superior y que en esas condiciones no iban a seguir ligados a la Liga. Ese mismo día retiró a su Asociación y nunca más se acercó con intenciones de retornar”.

   -- “A ninguna de esas Asociaciones se las echó, eso es falso y quiero que quede bien claro. La Coodadef y la CIAF, como instituciones prestatarías de un servicio, que dicho sea de paso insume y paga la Liga, deben respetar ciertos puntos que establece, por escrito o en forma verbal, el contratante, en este caso un Colegio de Arbitros que representa a los 15 clubes afiliados”.

   -- “Quiero aclarar también que ambas Asociaciones tienen las puertas de la Liga abiertas. La Coodadef no aceptó el único requisito que le imponíamos y por eso decidió irse, sin objeciones de ningún tipo”.

  -- “El valor de las Asociaciones siempre tiene que estar por encima de los problemas que se pueden suscitar en medio de relaciones personales o institucionales. Con esto quiero manifestar que no es grato ni correcto declarar `fueron expulsados y corridos de la Liga´, primero porque no es cierto, y segundo porque mañana no va a estar más Gustavo Lari y tampoco el representante máximo de la Coodadef y va a quedar un precedente que nunca existió”.

   -- “Ese interlocutor al que hago referencia tuvo diferencias con varios dirigentes y, en un momento puntual, dentro de la Liga, me faltó el respeto adelante de algunos consejeros. Eso trajo como consecuencia que los quince clubes afiliados, en forma unánime, decidieron que la Coodadef no dirija más hasta que no cambien a ese interlocutor, moción que apoyé pese a que no me corresponde votar”.

   -- “Cuando arrancó el torneo Clausura, que está en marcha en este momento, nos volvimos a reunir con la Coodadef para escuchar y aceptar ciertos requerimientos que venían solicitando (ascensos para sus asociados, rotaciones más dinámicas y la apertura para ciertos temas que no se hablaban donde se tenían que hablar), aunque le volvimos a plantear lo mismo: que cambien al interlocutor. Volvieron a decir que no, respuesta que respeto porque tienen sus motivos y los defienden a muerte. Ahora, decir que no hubo comunicación entre la Coope y la Liga o que tienen las puertas cerradas es una falacia muy grande; ellos saben que no es así”.

   -- “No quiero ser irrespetuoso, pero si la Coodadef cuenta con 100 integrantes, por tirar un número cualquiera y solo a modo de ejemplo, ¿no puede venir alguno de los 99 restantes a interactuar a la Liga? No es muy difícil”.

   -- “De hecho esa persona podía seguir dirigiendo sin problemas, nadie le iba a objetar nada porque no pasa por una cuestión deportiva. Se manejó de una manera inadecuada, nada más que eso. Su institución lo respaldó y, más allá de haber tenido dos charlas en el año, mantuvieron su postura y decidieron alejarse por decisión propia”.

   -- “La idea para el año que viene es armar una Escuela de Arbitros en la Liga, que ayude al Colegio en todos los sentidos, para una relación distinta con las partes y para llevar las designaciones en forma personalizada. Hay mucho para trabajar, es un proyecto ambicioso que tiene que activarse, más que nada por una necesidad casi urgente, en 2023”.

   -- “La Escuela debe estar integrada por árbitros de todas las Asociaciones, ser el nexo entre la Liga y el Colegio, encargándose del listado de méritos, de las rotaciones y de las capacitaciones mediante charlas y cursos. Que sea todo más simple. Veremos si el año que viene se puede hacer realidad y logramos estar todos juntos otra vez”.

 

Este o aquel, alguno fue

   Al irse dos Asociaciones casi al mismo tiempo y con la cantidad de cotejos que se fueron incorporando en las distintas divisionales (Reserva de fútbol femenino e Infantiles con árbitros rentados), la “crisis” fue inevitable: el número de jueces y asistentes proporcionados por ABA decreció y tanto de un lado como del otro empezaron a hacer malabares para cumplir con la cobertura de los 180 encuentros por fin de semana.

   A ver... Algo pasó. La Liga multiplicó la actividad sabiendo que escaseaban los árbitros y la ABA aceptó continuar prestando servicios sabiendo que cuenta con un cuerpo estable de 160 colegiados. ¿Quién decidió seguir adelante sabiendo que una cobertura coherente y ordenada no iba a ser posible, o la culpa la reparten entre las partes?

   “En 2019, con las tres Asociaciones a pleno, incorporamos más categorías al nivel formativo en general, aunque ahora se sumaron más clubes y más equipos. En el proyecto estaba incluído el fútbol Senior, pero la ABA nos aclaró que iban a estar muy justos y que solo se comprometía a cumplir con las competencias oficiales que ya se estaban desarrollando. La verdad, le buscaron la vuelta y encontraron la manera para no parar la pelota en ningún momento”, contestó Lari.

   --Modificar los horarios, por ejemplo, fue una de las estrategias.

   --Sí, aunque la ABA dejó de prestar servicios en algunas de las Ligas de la zona para fortalecer su presencia, con responsabilidad y eficiencia, en nuestro fútbol. Que el número de árbitros haya decrecido nos puso en apuros un montón de veces, pero donde surgieron problemas, la ABA, con toda la predisposición del mundo, aportó soluciones.

   “Para que la cartelera siga en pie adelantamos partidos para los sábados a la mañana temprano, pasamos algunos compromisos de Reserva a los días lunes y espaciamos los horarios para que los árbitros tengan respiro y puedan moverse de una cancha a otra en caso de ser necesario. Fue primordial no abandonar el fútbol femenino, hoy un éxito total. Con aciertos y con errores, pero seguimos adelante por el desenvolvimiento eficaz de cada uno de los Departamentos de la Liga, de los clubes y de la ABA”.

   --Todo bárbaro, pero dos partidos del fútbol femenino (uno en el Apertura y otro en el Clausura) fueron suspendidos porque los árbitros nunca llegaron.

   --Mirá... A grandes rasgos y sin ser tan preciso en el detalle, son 180 cotejos por semana, 630 por mes, 3700 en un semestre (lo que dura un campeonato), 7.400 al año, y por dos partidos condenan toda una gestión del Colegio de Arbitros... Me parece injusto.

   “Ojo, las faltas fueron graves, no esquivo al bulto, pero fueron culpas compartidas entre gente que trabaja en conjunto. Esos dos encuentros no fueron debidamente designados y se pasaron por alto, lo que no puede pasar. Fue una falla interna de la Liga, del Departamento correspondiente que nunca los tuvo en cuenta, del Colegio porque no supervisó y de los intercomunicadores de la ABA que no dieron el alerta de que estaban faltando esos dos cotejos en los programas de esa categoría en particular”.

   --¿Cómo se solucionó?

   --Fueron reprogramados y listo, pero el inconvenientes es el trasfondo, el origen del error. Hace unos días hubo en la Liga una reunión entre los consejeros del fútbol femenino, las capitanas de todos los equipos y la vice del Departamento (Mereces Azpeitía), y ahí se contó la verdad de lo que realmente sucedió y nos pusimos a disposición de la categoría para lo que necesiten.

   “Leí y escuché que la culpa fue de ABA por no haber enviado las ternas a dirigir, pero en realidad el partido fue diagramado pero no oficializado, entonces a la ABA, en vez de las cuatro designaciones --de canchas-- de siempre, les llegaron tres”.

   --Claro, ni se enteraron.

   --Si bien el Consejo Directivo de la Liga no lo informó correctamente, desde ABA podrían haber avisado que estaba faltando un partido. Con un llamadito o un mensaje de WhatsApp podés preguntar que pasó, si se juega otro día o porqué está en cartelera pero con las designaciones en blanco. Fallaron las alertas, nadie consultó, el partido se traspapeló y los únicos que se presentaron en el lugar indicado fueron los equipos.

   “De ahora en más, para no dejar detalles librados al azar, incorporamos más gente al grupo y cambiamos la metodología de trabajo”.

   --No es excusa que haya tanta cantidad de partidos por fin de semana.

   --No, aunque el error se dio en el peor momento, en un contexto donde el arbitraje es bastardeado por propios del ambiente y por extraños que nunca van a ver un partido de Liga. Ya está, ahora hay que corregir la nave apostando a gente de primera, a entusiastas que ponen el hombro ad honorem y con las mejores intenciones.

   --Ese error u omisión hizo correr sangre: renunció Daniel Evangelista, hasta hace un mes presidente del Colegio de Arbitros.

   --Sí, y lo lamento en el alma. Lo que sucedió en ese partido del femenino, en el Apertura (el otro, el más reciente, aconteció con el Colegio de Arbitros actual), fue la gota que colmó el vaso para que Daniel diga “basta”. El roce constante que tenía con una de las Asociaciones que desistió de seguir en la Liga y el desgaste lógico de tener que designar tantos partidos con tan pocos árbitros también fueron causantes para tomar tal determinación. Hizo un trabajo bárbaro y es una gran pérdida para la Liga, eso también hay que decirlo.

   “No fue un hecho adrede, nadie quiso perjudicar a nadie, tal vez la rutina hizo que alguien se relaje, no lo sé, pero no deja de ser una falta de respeto hacia el aficionado que fue a la cancha y se tuvo que volver a su casa sin poder ver el partido que había elegido con todas las ganas”.

   --Además de esos dos partidos en cuestión, ¿existió negligencia de la ABA en algún otro encuentro, me refiero a la no presentación de ternas o a la falta de algún asistente?

   --Solo algunas llegadas tardes. Para que eso no suceda, la Liga obliga a empezar y a terminar los partidos a horario, para que los árbitros de menores o juveniles tengan tiempo de ir a otras canchas como asistentes de Primera, al femenino o a alguna Reserva. Ajustamos los relojes y viene saliendo bien, aunque reconozco que algunos chicos han llegado sobrepasados cuando no quedó otra y tuvieron que recorrer una distancia larga en bici, moto o colectivo.

   “Faltantes no hubo nunca. En ese aspecto, la ABA, los clubes y la Liga nos pusimos de acuerdo para llevar adelante una situación que muchas veces está al límite”.

   --Más de una vez escuché “la ABA metió presión en la Liga para que expulsen la Coodadef”; seguramente te lo han replicado mil veces.

   --Se ataca a la ABA porque es la única que está, pero la Liga asume la responsabilidad de defender cualquier crítica incomprensible y sin sentido, pero las que son con nombre y apellido, no las que se publican en las redes sociales con apodos y rostros encubiertos. Detrás de un teclado es fácil escrachar, salpicar mugre y echarle la culpa al que primero se les ocurra

   “El que culpa a la ABA, que lo demuestre con fundamentos, que se presente en la Liga y me argumente si existe algo sucio o están haciendo algo fuera de lugar. Al que venga a hablar le voy a refutar cada palabra que me diga, porque es una barbaridad que desprestigien a una institución sin saber cual es su realidad o como es su manera de trabajar. La Coodadef ya sabe lo que pienso, se lo aclaré las tres veces que nos reunimos a lo largo de este 2022: si mañana cambian de parecer, automáticamente quedan habilitados para dirigir”.

 

En diciembre da las “urras”

   “¿Si voy a seguir en el cargo? No, no hay manera; lo más sano, en cualquier ámbito, es que el presidente cumpla un mandato y sea reelecto, pero no más que eso. Llevo dos períodos y es momento que llegue gente nueva, con empuje, con otras ideas y que pueda continuar con lo que se hizo bien y mejorar lo que no convenció.

   --¿Cuál es el balance?

   --Más que positivo, pero de los logros sería bueno hablar en otra nota... (risas). Como líder y responsable de un proceso, o de dos, me voy con la espina clavada de no haber podido solucionar el conflicto de las Asociaciones de Arbitros con la Liga. Que estén afuera de nuestro sistema no lo veo bien, y es un gustito amargo. Casi nunca pudimos bajar la tensión, los celos y los roces.

   “Otra deuda pendiente es habernos bajado del torneo nacional sub 15, edición 2002. No tuvimos el tiempo necesario para prepararnos, porque al principio iba a empezar en octubre, pero diez días antes nos avisaron que arrancaba el 8 de septiembre. Teníamos el cuerpo técnico armado, el presupuesto y una preselección de jugadores, pero el cambio de fecha nos imposibilitó organizarnos y es por eso que elegimos no participar. Fue una pena, tal vez un error, no sé”.

   Antes de despedirse, dejó una reflexión: “si estuvimos bien o mal lo tendrá que decir la gente, aunque considero que los cambios que se hicieron, administrativos, de infraestructura y en el reglamento son altamente positivos para la Liga y también para la ciudad”.