A 101 años de Los locos de la Azotea

La primera radio de uso comercial ya se puede escuchar en Bahía Blanca

28/8/2021 | 06:30 |

Se trata de una Aeriola Senior tipo RF S. 109, una de las pocas —construida en fábrica— que existe en el país. La hizo Westinghouse en 1921. Está en el Museo Carlos Gardel, que dirige el historiador Carlos Benítez.

A la escucha: Carlos Benítez, con la Aeriola Senior. / Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

Guillermo D. Rueda / grueda@lanueva.com

   Luego de una minuciosa restauración, la Aeriola Senior tipo RF S. 109 de Westinghouse se puso en funcionamiento. Es decir, comenzó a hacerse oír. No se trata de una radio más.

   “Hace una semana terminé el trabajo. Ya se puede disfrutar”, dijo —aliviado— Carlos Benítez, quien dirige el Museo de Radios Antiguas Carlos Gardel, ubicado en Laprida 268 de nuestra ciudad.

   Aeriola es la primera radio de uso comercial —construida en una fábrica— que apareció en el mundo. Hoy, una de ellas está en nuestra ciudad y se encuentra disponible para verla —con acceso libre y gratuito— en el museo del historiador.

   En coincidencia, este viernes 27 se cumplieron 101 años desde la primera transmisión radial en nuestro país, en el episodio porteño denominado Los locos de la Azotea: Enrique Telémaco Susini, Luis Romero Carranza, César Guerrico y Miguel Mujica. La fecha se toma como el día de la radio en la Argentina.

   La Aeriola Senior tipo RF S. 109 de Westinghouse se puso en funcionamiento en diciembre de 1921. Poseía un equipo regenerativo de un sola válvula. Funcionaba con un tubo Westinghouse WD-11 y tenía un costo, ya en 1922, de una fortuna para la época: 8 dólares.

   Benítez la consiguió hace dos meses. La tenía un coleccionista de nuestra ciudad, aunque fuera de uso.

“Tuve que hacer una reparación integral y una revisión de todos los componentes, pero lo más importante fue el reemplazo de la válvula original, algo que no se consigue en el mercado. Tenía la WD-11 y ahora funciona con la 1299”, detalló.

   El costo de reparación, incluida la válvula, podría estimarse en poco más de 20.000 pesos.

   “¿Cuánto cuesta la radio? Es imposible de determinar. Acaso lo que alguien esté dispuesto a pagar por una pieza única”, calculó.

   El historiador admitió que existen muy pocas Aeriola Senior en el país y que la existente en nuestra ciudad es la primera que ha logrado poner en funcionamiento.

Los antecedentes

   Al culminar la Primera Guerra Mundial en 1918, General Electric, AT&T (más comúnmente conocida en ese momento como Bell Telephone y su subsidiaria Western Electric) y Westinghouse crearon un grupo de patentes de radio con derechos de licencia cruzada. El grupo estaba controlado por una empresa nueva, Radio Corporation of America, más conocida como RCA.

   Westinghouse ya se había desarrollado y estaba vendiendo algunas unidades cuando firmaron el acuerdo para que RCA se hiciera cargo de la distribución de sus radios. Los dos primeros modelos fueron la  Aeriola Junior y Senior de Westinghouse.

   En 1915, un juvenil David Sarnoff, quien tiempo después fue el creador de la NBC ( National Broadcasting Company) y  presidente de la RCA, escribió un memorando a sus jefes haciendo referencia a la llamada caja de música de radio, un dispositivo que llevaría esos tonos de forma inalámbrica a todos los hogares sin la necesidad de discos fonográficos o instrumentos musicales.

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   “El receptor —escribió Sarnoff— puede diseñarse en forma de una simple Radio Music Box y podría captar ondas diferentes. La caja de música de radio estaría equipada con la tecnología recientemente perfeccionada de válvulas de vacío, podría sintonizar la señal y enviarla a través de auriculares”.

   Sarnoff convenció a la compañía RCA de comercializar una radio para el público en general. Este era el receptor de radio Aeriola Senior, tipo RF, construido en East Pittsburgh por Westinghouse Electric Corporation, ya que RCA aún no tenía instalaciones de fabricación propia.

   El conjunto costó la estimación de Sarnoff: 75 dólares, pero no incluía el costo del tubo de vacío, la antena, las baterías o los auriculares para escucharlo.

   Los modelos de radios son muy similares en el exterior, pero el modelo Junior era una radio galena; es decir, sin válvulas y sin requisitos de electricidad. El Senior salió a la luz en diciembre de 1921 y era un equipo regenerativo de un sola válvula; funcionaba con un tubo Westinghouse WD-11.

   La válvula WD-11 entra en un enchufe debajo, pero sobresale por encima del panel para que pueda ver que está brillando y necesitaba baterías para proporcionar la electricidad para alimentarlo; una de 1,5V y otra 22,5V.

   También requería auriculares de alta impedancia para escucharlo, o comprar el amplificador de potencia accesorio, algo que se empezó a comercializar un año después. Tenía un panel de madera pintado de negro y un anillo de metal donde se asentaba el tubo.

   La versión posterior (RCA de marca compartida) tiene un panel de baquelita y un anillo negro y la caja está hecha de álamo. Una versión posterior de esta radio, distribuida en 1923, tenía un panel de baquelita moldeado y una caja de caoba. Ese modelo se conocería como el Radiola Senior.

   Los modelos posteriores usaban válvulas más grandes que no permitían que la tapa se cerrara si se instalaban en modelos anteriores.

   Estas radios tenían una tarjeta de instrucciones dentro de la tapa. Las primeras unidades vendidas por Westinghouse sólo tienen la inscripción Westinghouse. Cuando RCA comenzó a distribuirlas, las tarjetas fueron de marca compartida con Westinghouse en la parte superior y RCA en la parte inferior. Un par de años más tarde, RCA cambió el nombre a Radiola y modificó la tarjeta a una pequeña placa con el nombre.

   La radio se difundió rápidamente y RCA siguió vendiendo más y más unidades. Junto a la Aeriola, RCA ofreció la línea Radiola, con la Radiola I debutando en 1922, seguida por la Radiola II en diciembre de ese año, y la popular Radiola III (S. 366), lanzada en 1924. En los primeros tres años, las ventas de radio de RCA alcanzaron los 83,5 millones de dólares.

De qué se trata

   El Museo de Radios Antiguas Carlos Gardel es interactivo y no tiene fines de lucro. Es de acceso libre y gratuito, con consultas previas en el WS 291 4 223928; Instagram, charlyb2019 y Facebook Carlos Benítez y/o Museo de Radios Antiguas Carlos Gardel.

   Se exhibe material específico de radios antiguas desde 1920 a 1970; didácticas; antiguos cilindros Edison; discos de acetato, de pasta y vinilos; fonógrafos; gramófonos (vitrolas) de todo tipo; libros específicos de consulta y un microcine con proyector.

   En el lugar se realizan, además, reparaciones y restauraciones de radios antiguas y vitrolas a privados y/o empresas públicas y privadas.

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