Bahía Blanca | Sabado, 25 de junio

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"Distintos estudios muestran que 7 de cada 10 argentinos creen que van a estar peor en el futuro cercano"

José Fernández Ardáiz analizó la comunicación en pandemia y en tiempos electorales.

   El especialista en comunicación y y marketing político José Fernández Ardáiz tuvo esta mañana en un mano a mano con La Nueva. en el que habló sobre la articulación de la información en tiempos de pandemia y las estrategias políticas de comunicación en este año electoral.

   "Una pandemia no la pensás nunca y al comienzo lo más difícil fue entender la articulación de la información, porque había un montón de actores: ocho hospitales, la Secretaría de Salud, Región Sanitaria, las obras sociales y los laboratorios", comenzó diciendo Ardáiz, quien se desempeñó como director de Comunicación, Innovación Pública y Transformación Digital del Municipio hasta marzo de este año.

   Explicó que frente a una crisis, el objetivo es bajar el nivel de ansiedad y miedo con información certera, por eso es imprescindible "articular la información con esos 12 o 13 actores que la generan".

   Ardáiz detalló que, con ese fin, a principio del año pasado "empezamos a construir un mapa y Ezequiel Jouglard [jefe de Epidemiología] hizo un trabajo fuertísimo en el seguimiento de los casos, que después se tiró a la base de datos y se trató de mostrar día a día de la forma más simple y amigable posible" en el sitio web de Gobierno Abierto.

   El especialista consideró que la comunicación tuvo buenos resultados en los primeros 100 días de pandemia y luego se complicó por la aparición de mayor cantidad de contagios y la situación hospitalaria. 

   "En medio de la urgencia pública de bajar la ansiedad y la urgencia hospitalaria de controlar el virus, se armó un panel con toda la información. Fue un trabajo muy manual, en el que la Secretaría de Salud llamaba día a día a los hospitales para que pasen la información; después se sistematizó y este año Provincia implementó un sistema para que los hospitales carguen los datos de forma directa", sostuvo Ardáiz.

   El exdirector de Comunicación del Municipio reconoció que el año pasado hubo "un gran problema" con la carga de los fallecidos, que también se realiza en el Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentina (SIISA): "Establecimos una comunicación directa con el cementerio, pero en el medio hay mucha gente que informa y articular la información es bastante complejo", sostuvo.

   Destacó entonces el rol del periodismo que facilitó la tarea de comunicación en pandemia.

   "El miedo paraliza y con el miedo hay una actitud más pasiva, es más fácil que se acate y se confíe en lo que el Gobierno dice, que es lo que pasó al principio. Y el Gobierno necesita de los medios para llevar tranquilidad. En Bahía el rol periodístico fue central, porque salvo casos específicos, los y las periodistas se centraron en informar con responsabilidad", resaltó.

   A su vez, indicó que "la comunicación centralizada es difícil para un gobierno local, y ahí los medios locales y regionales fueron muy importantes para llegar a la gente". 

   "Con las redes sociales se democratizó la comunicación y se estableció una vinculación más directa, pero en los momentos de crisis volvés a los medios tradicionales (sin dejar la comunicación directa) porque la ciudadanía arranca sin creerle a la clase dirigente y frente a eso el rol de los medios es central: la gente sí le cree a los medios o a los periodistas con los que creó empatía y en los que encontró información confiable", explicó.

   Sin embargo, reconoció que a mediados del año pasado hubo un punto de quiebre en el que se perdió el control de la comunicación, que "fue cuando empezó la problemática con los hospitales, los problemas económicos y gran cantidad de contagios y muertes".

   "Estuve hasta marzo [en el área de Comunicación municipal] y todos los miércoles se hacían reuniones con los directores de hospitales. Cuando empezaron a aparecer esos problemas se complicó porque un director hablando directamente a los medios genera credibilidad y eso dificulta una comunicación centralizada, aunque es algo que se da con el tiempo por el cansancio ciudadano y los problemas económicos de muchos sectores", sostuvo Ardáiz.

   En otro tramo de la entrevista con el periodista Maximiliano Allica, se refirió a este año electoral que representa otro problema para esta crisis sanitaria, dado que al acercarse el cierre de listas para las legislativas aparece "la comunicación directa de los actores que quieren un cargo".

   "Eso es un problema porque la comunicación de riesgo, que tiene un rol pedagógico, necesita resolver un problema específico y no es una comunicación de marketing, que se empieza a oler en este tiempo electoral. En la crisis un gobierno quiere convencer a la ciudadanía de que lo que está haciendo es lo correcto y en las elecciones quiere sumar votos, es algo muy distinto", manifestó.

   Para Ardáiz, esa situación está empezando a interferir y hay dos posturas muy marcadas: "El Frente de Todos tiene la comunicación centrada en la épica de la vacuna y Juntos por el Cambio, una estrategia muy clara con la presencialidad en las escuelas. Son discusiones que arrancaron por la crisis sanitaria y ahora empiezan a tener colores más electorales". 

   "Con la vacuna podés no perder, pero no vas a ganar votos, porque en el medio [de los ciudadanos que tienen definido su voto] tenés un 20 % de gente que va jugando 'en función de' y el pero de esa gente hace que la campaña no pueda centralizarse solamente en la vacuna", marcó.

   Además, indicó que "en las legislativas la gente se anima un poco más a no ser tan tradicionalista y a jugar más en su intención de voto. Por eso quizás oficialismo y oposición bajen un poco".

   "Hay un estudio sobre expectativa de futuro para saber cómo piensan los votantes que van a estar dentro de 6 meses y dentro de un año, que siempre daba que yo voy a estar bien, pero el país va a estar mal. Ahora, sin embargo, la gente no piensa que va a estar mejor individualmente y eso es complejo porque una campaña siempre te vende futuro, esperanza", señaló.

   En ese sentido, dijo que "la gente, en general, busca representantes que hayan sido exitosos a nivel personal, no necesariamente por lo económico, y también considera los momentos en los que estuvo mejor", es decir, durante la gestión de qué dirigente obtuvo mejores resultados personales.

   "Hoy varios estudios muestran que 7 de cada 10 argentinos creen que van a estar peor en términos personales, y eso es un problema en términos electorales", insistió.

   Por último, remarcó que "algo interesante de estas elecciones son los espacios disruptivos, que van a jugar un rol central con los votantes que están en el medio. En Bahía estaría bueno que pase algo así, que rompa con lo tradicional".