Bahía Blanca | Domingo, 04 de diciembre

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UCMA: ¿un recurso útil para enfermos de Coronavirus o un espacio ocioso?

En Bahía Blanca, en tres sedes, hay más de un centenar de camas destinadas a las Unidades de Cuidados Mínimos Ambulatorios, para pacientes Covid. A pesar del crecimiento de casos positivos, nunca estuvieron ocupadas en más de un 20%.

Fotos: Archivo La Nueva.

   La puesta en funcionamiento de las Unidades de Cuidados Mínimos Ambulatorios en Bahía Blanca, UCMA en la jerga sanitaria, fue anunciada a mediados del año pasado como una solución ante el posible desborde de las áreas Covid de los hospitales locales: se utilizarían para enfermos leves, que no requiriesen de cuidados especiales. Contaban (cuentan) con camas individuales, aires acondicionados frío-calor, y personal médico durante todo el día, ubicándose en distintos puntos de la ciudad para paliar una demanda que, se esperaba, podía ser importante.

   Sin embargo, a casi un año de su implementación y por diversas razones, estos espacios nunca realmente alcanzaron el protagonismo esperado. De hecho, en los peores momentos de la pandemia el 80% del lugar que ofrecen se hallaba vacío.

   A pesar de esto, y ante un constante peligro de desborde de las salas de terapia intensiva por acumulación de casos complicados de Covid, estos sitios siguen siendo considerados como una alternativa válida para derivar pacientes que no requieran cuidados especiales y/o estén transitando sin problemas los últimos días de la enfermedad.

   Por ello, sobre todo por el temor que causan los números potenciales que se puedan alcanzar en el pico de esta segunda ola de Coronavirus, tanto el municipio como la Provincia gestionan su complejización, para dotarlos de oxígeno ambulatorio y de una mayor cantidad de profesionales médicos. 

   En Bahía Blanca y la región, incluso ante los peores picos de ocupación de camas hospitalarias, terapias intensivas, terapias Covid y respiradores, el porcentaje de camas UCMA utilizadas nunca alcanzó al 20%, con 23 personas internadas como máximo. Es más, el 17 de abril último, cuando se dio el registro máximo de lugares UTI Covid ocupados, superando incluso la capacidad máxima instalada con un nivel de ocupación de aproximadamente el 106%, estas unidades no alcanzaban el 15% de uso.

   Entonces, ¿para qué mantener habilitados lugares de cuidados mínimos para pacientes de Covid, si solo se los utiliza en un porcentaje menor? ¿O acaso se están preparando para la llegada del peor momento de la segunda ola de Coronavirus en la ciudad, en la que algunos especialistas llegaron a proyectar 800 casos nuevos diarios ya entrado el invierno?


El intendente Héctor Gay (izq.) y el secretario de Salud, Pablo Acrogliano, recorriendo el UCMA Liniers.

 

   Desde su puesta en funcionamiento a fin de junio pasado, estos espacios fueron pensados como una suerte de centros de aislamiento para enfermos Covid autopercibidos, leves o contactos estrechos, o bien que no contaban con un lugar donde aislarse; incluso desde la Provincia se había anunciado un pago de 500 pesos diarios “por desarraigo” a quienes lo hicieran en forma voluntaria. Su implementación no era descabellada: cada uno cuenta con servicio de enfermería durante las 24 horas, una guardia médica pasiva y una visita médica dos veces al día.

   Sin embargo, y como reconoce una alta fuente del municipio bahiense, estos sitios no terminaron cumpliendo el objetivo para el que habían sido creados. “No solo en Bahía Blanca no fueron útiles”, lamentó.

   Por eso, ahora se está buscando una vuelta de tuerca que haga que estos espacios tengan un uso más intenso o útil. Si fueron concebidos para recibir a pacientes moderados o leves, en los últimos días comenzó una campaña –tanto desde el oficialismo como desde la oposición- para avanzar en su complejidad, dotándolos de oxígeno móvil para asistencia de los pacientes. Ya fueron elevados los informes correspondientes y se está a la espera de una respuesta desde la Provincia.

 

Reconocen que la falta de oxígeno en estos sitios juega en contra de potenciales traslados de los enfermos.

 

   Mientras tanto, en la zona de Bahía Blanca hay tres de estos centros en funcionamiento, con una capacidad para 102 enfermos. Por orden de prioridad, uno se encuentra en el Hospital Naval de la Base Puerto Belgrano, en Punta Alta, con 10 camas; otro en el centro Cono Sur, con 52 lugares, y el restante en la villa La Inmaculada, con una capacidad para 40 pacientes. Por el momento, solo los dos primeros tienen pacientes en ellos. Además, ante un hipotético incremento en la demanda, siempre existe la posibilidad de habilitar el Dow Center, con un máximo de 60 camas; el club Liniers, con 25, y el ex Seminario La Asunción, con entre 40 y 100 más.

   Estos dos últimos, si bien fueron anunciados, nunca llegaron a habilitarse, ni siquiera frente a los picos de contagios. El club fue utilizado como una suerte de UCMA escuela, para simulacros y capacitación del personal, pero al tener todas las camas en un mismo espacio -conglomerado, en la jerga sanitaria- no servía para tener pacientes. 

   “En realidad, preferimos habilitar los que tienen habitaciones individuales o con un máximo de dos camas”, se explicó.

   Sin ir más lejos, el informe de situación del último viernes en la ciudad, mostraba que las camas destinadas a infectados de Covid-19 estaban ocupadas en un 64,22%; las UTI Covid, 74,72%, y las UCMA solo el 8,05%.

   Estas unidades de cuidados mínimos, entonces, quedarían en reserva para un potencial crecimiento de casos y saturación de las terapias intensivas de los centros de salud. O, al menos, es lo que se dice en forma oficial. 

   “Esperamos que ocupen un rol fundamental en la segunda ola, no solo con la derivación de hospitales sino también con el aislamiento de pacientes del primer nivel de atención”, se explica.

   El problema surge cuando se cuestiona por qué no hay más derivaciones. Aunque se indica que “permanentemente se evalúan estrategias para darle respiro a los hospitales”, lo cierto es que por lo bajo también reconocen  que la falta de oxígeno en estos sitios juega en contra de potenciales traslados de los enfermos. Se llegó a poner en funcionamiento un espacio UCMA No Covid para descomprimir las clínicas, pero nunca se derivó ningún paciente.

 

El UCMA Liniers fue utilizado para capacitar personal. Al ser conglomerado, consideran que no conviene internar gente allí.

 

   “La realidad es que los hospitales mayormente mienten en la gravedad de los pacientes -aseguró alguien vinculado a la salud, que prefirió mantenerse en el anonimato-. Han mandado casos mucho más graves de lo que decía el historial, y el mayor temor que hay es que al poner oxígeno a las UCMA, terminen derivando casos graves. ¿Sabés lo que implica que se muera un paciente fuera del hospital?”

   Cómo pueden responder los centros de salud ante un incremento de casos también es un tema preocupante. Contrario a lo que muchas veces se dice, algunos no descartan que algunos centros de salud prefieran llegar al límite de ocupación del área Covid sin derivar pacientes.

   “El sistema siempre está tensionado, pero cuando una sala colapsa automáticamente aparecen más camas”, se aclaró.

 

Convenio

    Desde Región Sanitaria 1 se explicó que hoy en día se están dando algunos acuerdos entre los UCMA y determinados hospitales para enviar enfermos leves de Covid-19 hacia estos centros de cuidados mínimos, para así liberar una cama en el nosocomio.

   “La idea es sacar a las personas que tengan un requerimiento leve de oxígeno. Por ejemplo, se está hablando entre los hospitales Penna y Naval para descongestionar el primero, enviando a la base a aquellas personas que les queden pocos días para el alta. Así, se podría descomprimir una  cama en el Penna”, se explicó.

   Para ello, se está terminando de dar forma a un convenio entre el ministerio de Salud bonaerense y el ministerio de Defensa de la Nación. No se descarta que se puedan realizar otros similares con distintos centros de salud de la ciudad.

   “En realidad, hay que complejizar a los UCMA, aunque sea dotándolos de oxígeno ambulatorio. Pero esto es decisión de cada municipio”, se aclaró.

   Además, y si bien desde la comuna bahiense se aseguró que los puestos de trabajo están cubiertos y que se está contratando más gente de cara al temido pico de la segunda ola, desde Región Sanitaria lamentaron que no haya recursos humanos para cubrir estos espacios.

   “Además, vimos que la gente prefiere estar aislada en la casa que en uno de estos lugares, por más que allí tenga un médico y profesionales a disposición”, se dijo.

 

Desde el Concejo Deliberante pidieron que sean dotados con equipos de oxígeno

 

   Días atrás, el Concejo Deliberante de Bahía Blanca aprobó por unanimidad un proyecto de resolución en el cual se recomendaba al municipio que “complejice las unidades de cuidados mínimos ambulatorios, fundamentalmente para dotarlas de la capacidad para realizar oxigenoterapia y el respectivo control clínico”.

   Entre otras cosas, desde el cuerpo deliberativo se pedía que estos sitios cuenten con dispositivos para administrar, regular y suplementar el oxígeno para incrementar la oxigenación arterial del paciente afectado con Coronavirus, además de sumar elementos para realizar control con oximetría de pulso, en aquellas personas que requieran oxígeno complementario para transitar la enfermedad aguda por Covid-19 y que se encuentran con riesgo bajo de evolucionar a formas graves de la enfermedad.

   De esta manera, se explicó, se permitiría el descongestionamiento de algunas de las salas de hospitales y sanatorios de la ciudad. 

   “Entendemos que no tendrá efecto sobre las Unidades de Terapias Intensiva -se indicó desde el Concejo Deliberante-, pero es una medida que suma”.

   Al respecto, la titular del bloque justicialista del CD bahiense, Gisela Ghigiliani, manifestó que la complejización de las unidades de cuidados mínimos ambulatorios es una respuesta necesaria ante “el notable incremento en la ocupación de camas en nuestra ciudad frente a la segunda ola de contagios por Coronavirus hace que se deban tomar medidas tendientes a descongestionar las salas de los hospitales y sanatorios”.