Bahía Blanca | Jueves, 18 de agosto

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“Si vuelvo a jugar, es para cumplir un sueño pendiente: retirarme en Bella Vista”

Martín Aguirre se operó por tercera vez de su rodilla izquierda y pretende volver a sentirse jugador de fútbol. Piensa en “ese” partido de despedida, que tiene que ser oficial y por los puntos. En el año del centenario albiverde, el “Gula” está dispuesto a otra de sus locuras.

Fotos: Pablo Presti y Archivo La Nueva.

Por Sergio Daniel Peyssé / speysse@lanueva.com

   El 21 de noviembre del año pasado, Martín Aguirre le confiaba a La Nueva.: “Dios quiera que me pueda recuperar y poder jugar un partido oficial para retirarme en Bella Vista, que es la cuota que me quedó pendiente".

   Hoy, casi seis meses después, el “Gula” ya se puso a palpitar ese regreso a las canchas, sobre todo porque hace tres semanas fue operado --por tercera vez-- de su rodilla izquierda y el médico Luciano Casini le manifestó con orgullo que la reconstrucción de la rótula fue un éxito. Y que, con una recuperación consciente y responsable, podrá volver a hacer vida normal.

   “La operación salió bien, pero no sé cómo me va a responder la rodilla cuando la exija. Tenía un sobrehueso y una callosidad pronunciada que no dejaban trabajar en forma normal a los cartílagos. Me hicieron una limpieza y me colocaron una férula, que debo mantener hasta que Casini me revise otra vez y de el ok para empezar con la rehabilitación”, sostuvo uno de los últimos ídolos del pueblo “Gallego”.

   En el ambiente del fútbol local suena muy fuerte el rumor de que este exquisito volante se vestirá otra vez de jugador. ¿Por un partido, para todo un campeonato, cuándo y donde será ese regreso tan esperado por todos los que, de alguna manera, siguen y valoran las distintas competencias de la Liga del Sur?

   “Pensé que a esta altura no iba a tener mas sueños ligados a mi carrera, pero sí, quiero retirarme oficialmente, dentro de una cancha y jugando en serio por mi amado Bella Vista”, repitió el ex pelilargo, quien defendió la casaca principal de la Loma entre 1998 y 2006.

   Martín se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda el 20 de octubre de 2012 en un superclásico ante Boca, fue intervenido quirúrgicamente, pero en 2013, a causa del malestar y los dolores, pasó por el quirófano otra vez para una cirugía en el tendón de la misma rodilla.

   En 2014 intentó volver a ponerse en forma, pero en un entrenamiento sufrió la rotura del tendón cuadricipital y en ese momento pensó seriamente en colgar los botines.

   El 3 de junio de 2015 disputó su último encuentro oficial con la casaca de River, ante Liniers por Copa Argentina, y el 16 de julio anunció su retiro formal de la actividad a nivel profesional.

   “Después de la operación de 2014 sabía que iba a ser imposible seguir insistiendo. No quedé bien, a tal punto que, cuando exigía la rodilla, se me inflamaba y el dolor me hacía ver las estrellas. Cada vez que terminaba un partido, en la Liga Comercial, en forma amateur, parecía que me iba a estallar. Y no te miento en nada ehhh...”, contó.

   “Te digo más, recién el viernes me recuperaba de un partido que se había jugado el sábado. Cuando me enfriaba, era empezar a sufrir, y se me complicaban los movimientos más comunes: entrar al auto o subir una escalera. Amo el fútbol, pero no estaba para jugar Copa y campeonato al mismo tiempo… (risas). Hablando en serio, no podía continuar así, y tuve que elegir frenar con todas las locuras”.

Junto a Ernesto Fermín Ancán, otro "sinónimo" de Bella Vista.

 

   —Volvamos al presente, quiero saber si Casini te dio el visto bueno como para volver activamente en un torneo tan competitivo como el de la Liga del Sur.

   —Me dijo que la rodilla está impecable, como nueva, sin osteocondritis, con los ligamentos enteros y estables y los meniscos cero kilómetro.

 

Que sea este año

   Martín Sebastián Aguirre nació el 14 de septiembre de 1981 y debutó en Bella Vista el 11 de octubre de 1998 (0-1 ante Olimpo). Luego pasó por Leandro N. Alem De Coronel Pringles, Villa Mitre, Godoy Cruz, Olimpo y River.

   —Las vueltas de la vida: a los 40 años vas a cumplir tu último sueño como futbolista, retirarte en el club que te formó, en tu barrio y con tu gente.

   —Ojalá algún día se termine esta pandemia, los hinchas puedan volver a las canchas y yo haga realidad ese anhelo que me viene dando vueltas por la cabeza desde hace rato.

   “La idea es hacer un partido y listo, aunque los dirigentes pretenden que me prepare para un torneo entero. Todavía no empecé con la recuperación, no sé cómo me va a responder la rodilla, porque no es lo mismo correr 10 kilómetros a un ritmo sostenido que hacerlo dentro de un campo de juego, donde hay impactos, piques, arranques y roces permanentes”.

   “Mi idea es despedirme en un cotejo por los puntos, jugando en serio, sin concesiones, sin dar ventajas; volverme a sentir pleno aunque sea una tarde. Quiero irme bien”, reconoció.

   —Claro, no es solo “voy a volver” y listo, querés estar preparado.

   —Tal cual. Si quiero jugar, primero debo ir a entrenar, comprometerme de lleno con el equipo. Ya estoy grande para pavadas. Si quiero mantener un rol de liderazgo, tengo que ser responsable, no le puedo demostrar a los que serán mis compañeros que, por ser el Gula Aguirre, voy a jugar sin una preparación física y mental. Los pibes se rompen el lomo por el club y los colores, y yo tengo que hacer lo mismo sin mirar para otro lado ni creerme superior a nadie.

   “Además ya me conocen, saben que soy exigente conmigo mismo y con los demás. Si voy a sumarme, lo haré comprometido con la causa, sin egos y sin mostrar ningún pergamino. En Bella Vista hay un plantel armado y un técnico que trabaja muy bien, y nadie tiene que aguantar a un paquete que puede caer de un día para el otro con la ocurrencia de retirarse en un partido oficial”.

   —Se te nota muy entusiasmado.

   —Si vuelvo, lo haré a conciencia y con la mayor responsabilidad posible. No quiero que me regalen nada y trataré de estar a la altura de las circunstancias”.

   “En el año del centenario bellavistense, sería hermoso retirarme en un partido por los puntos. Aunque no me puedo comprometer a jugar un campeonato entero, sería un charlatán si digo que si porque no sé como voy e estar de la rodilla de acá a dos o tres meses”.

   —En un momento era un partido simbólico, ahora pensás en uno oficial: al menos avanzamos.

   —Me retiraría en un encuentro oficial, pero después me gustaría jugar uno con amigos, invitados y ex jugadores del club. Algo bien íntimo, que disfrutemos los que, de alguna manera y en distintas etapas, hicimos historia en una institución que sigue creciendo a pasos agigantados.

   —”Ese” partido, el último en la Loma, no sé ante que rival, ¿te lo imaginás?

   —Ehhh... Trato, pero no me quiero dar manija, prefiero ir paso a paso y no ilusionarme con algo que no sé si va a pasar. La idea es no apurarme, porque la recuperación va a día a día y eso no me permite pensar en el más allá.

Sus hijas, sus amores, las mellis Brisa y Maia.

 

   “Primero tiene que llegar el momento de armar el bolso y poder ir a entrenar, pero no te puedo mentir, tengo ganas de sentir ese aroma a tarde de fútbol, de entrar a una cancha pensando en la pelota, en sentirme bien y en serle útil al equipo. Sería un sueño jugar a un nivel parecido al que tuve en los mejores momentos de mi carrera”.

   —¿Hablaste con la dirigencia sobre la posibilidad latente del retorno?

   —Sí, estoy en contacto permanente por cuestiones del club y ellos me empujan constantemente para que vuelva a jugar. Todo bien, los entiendo, pero hoy no puedo tomar una decisión.

“Vivo ilusionado, no lo puedo negar, pero a la tarde estoy estudiando (Trabajo Social en el colegio María Auxiliadora) y termino a las 19, un horacio complicado como para empezar a mover, y más ahora con el frío. La cursada me corta al medio, pero cuando llegue el momento de ir a practicar, comodaré los horarios. Quiero entrenar con el grupo, adaptarme a ellos y no al revés”.

 

Un coordinador de lujo

   Martín hizo un año del curso para convertirse en técnico profesional de fútbol, pero, según aclaró, no lo va a continuar.

   "No me gusta dirigir. Voy a seguir ligado al fútbol, pero con otros proyectos relacionados a la formación de escuelitas barriales, al monitoreo de jugadores con condiciones futbolísticas que, por una razón u otra, se encuentran marginados o aislados de la sociedad. Me siento más un formador; mi objetivo es insertar en el club a chicos en situación de vulnerabilidad, que no pueden entrenar o patear una pelota por no contar con los elementos adecuados e indispensables”, sostuvo el “Gula” de Bella Vista.

   “En realidad, no es más que todo lo que uno vivió de pibe. Pretendo que esos chicos desafíen a su destino, que puedan tener la suerte que tuve yo y varios chicos de barrio en conocer un club como Bella Vista. La idea es hacer algo más integral entre el club, los barrios y las escuelitas que se puedan formar”, graficó.

   "Y no dirijo porque no me picó ese bichito de la pasión. Tal vez todavía no me saqué la pelotita de la cabeza, siento que no superé del todo mi etapa de jugador, pero no me llama esa magia de planificar y estar pendiente de un plantel todos los santos días", detalló.

   Como entrenador tuvo la experiencia en Tigre, en 2018, junto al “Lobo” Ledesma, en el campeonato de AFA de Primera división.

   —¿Qué no te gustó?

   —Cuando hablo con Carrillo, Carrio, Sancho, Mungo, entre otros, me doy cuenta que el fútbol es el centro de todo, y a mi no me pasa eso. No creo ser un obsesivo ni tengo esa intensidad que ellos me demuestran para diagramar entrenamientos o estar pendiente de una carpetita o un pizarrón. No siento ese cosquilleo que me movilizaba en mi etapa de jugador.

   —En Bella Vista, ¿tenés algún cargo en la Comisión Directiva?

   —No, colaboro como nexo con clubes que le puedan abrir sus puertas a jóvenes talentos de nuestra institución. Soy una especie de coordinador para que los chicos tengan pruebas futbolísticas y se puedan proyectar en una entidad de AFA a nivel profesional. Aprovecho los contactos y trato de conseguir convenios entre instituciones para que todo sea más sencillo, tanto para el jugador como para su familia.

   “Por el momento existe un convenio con Velez y se fueron a probar dos chicos a River. La idea es que no estén allá una semana, sino que puedan ir a realizar una pretemporada, que tengan una adaptación lógica y que vivan y se alimenten bien. Nuestra meta es que los chicos tengan la posibilidad y el camino allanado que no tuvimos nosotros”.

   —¿Ese es el horizonte de Bella Vista?

   —La idea es hacer hincapié en las divisiones formativas y forjar el futuro del club con materia prima propia. Se están haciendo obras como para crecer en ese aspecto: se sigue mejorando el predio y está proyectada la construcción de un gimnasio multipropósito y de última generación. La dirigencia, con Emilia Dervis a la cabeza, está funcionando a pleno, con objetivos claros y bien marcados.

   “En el club saben que estoy a disposición para cualquier tarea. No soy representante, ni me interesa representar a nadie, solo un nexo entre mi club y otras entidades más relevantes del fútbol nacional”.

   —Jugaste en River y seguramente seguís en contacto con ex futbolistas millonarios. ¿Es una opción para un futuro acuerdo?

   —Hablo seguido con Fernando Cavenaghi, quien comanda una empresa de representaciones, y sé que para Bella Vista las puertas de River están siempre abiertas. Igualmente hoy, en la entidad de Núñez, la vara está muy alta, si llevás un jugador debe ser de un nivel superlativo, distinto al resto física y mentalmente. Nada es como antes, que le tomaban prueba a 300 pibes por día.

   “Si en Bella Vista surge un chico con proyección, que vemos que puede explotar y que necesita emigrar para probarse a otro nivel, la primera opción es River”.

 

Con el pico y con la pala

   La gente debe entender: el “Gula” hace lo que sea por su club, hasta agarrar una pala y sacar yuyos en el predio de Fortaleza Argentina y avenida Pringles, al que tanto viene apostando la flamante CD albiverde.

   “Estoy dispuesto a lo que sea, porque el grupo que se armó fue para trabajar tirando para el mismo lado. Cada uno con sus herramientas, con sus tiempos y sus recursos, pero por el bien de Bella Vista. Soy un convencido de que las energías hay que gastarlas en el complejo, donde se deben generar espacios de calidad para que los chicos y los Profes consigan la mejor formación. La clave está ahí, en el semillero”.

   —¿Cuáles son los proyectos y las obras a las que están apostando?

   —Se hizo el riego por aspersión en las canchas del fondo, con el fin de sembrarlas y que sean otras opciones para entrenamientos y partidos de fútbol. Y seguimos buscando fondos para poder concretar el tan ansiado gimnasio, que podrá ser utilizado por todas las divisionales.

   “En el año del centenario, Bella Vista renovó su ilusión, apuntándole a las formativas, donde hay que poner el foco para crecer y trascender”.

   —¿Qué celebración está proyectada para festejar el centenario? Me comentaron que, cuando la pandemia lo permita, van a tirar la casa por la ventana...

   —Si te digo te miento, detrás de eso está Ema Cordi, moviendo a la barriada para organizar.

   —Me dijeron algo así de 1.000 invitados y una fiesta que será inolvidable.

   —Ojalá, Bella Vista se lo merece. Lo más importante es que esta pandemia se termine y podamos festejar; que este virus no se lleve más vidas y que podamos celebrar presencialmente este postergado centenario Gallego.

El "Pala" y el "Gula", ¿qué más agregar?

 

   “A Bella Vista lo encontró bien parado el centenario, con varios proyectos y muchas ganas, sobre todo de padres que se acercaron para dar una mano en el predio. Parece mentira, pero estamos volviendo a la época nuestra, cuando los padres iban a plantar árboles, a regar y a sacar rosetas. Pasábamos el día ahí, tal como sucede hoy”.

   “Es muy importante que los padres se involucren con el club, que consigan el sentido de pertenencia y sientan que son importantes sin la necesidad de ser dirigentes. No todo es dinero; es tiempo, esfuerzo y unión de voluntades”.

   —Me olvidé de preguntarte: ¿qué piensa el DT, Horacio Schumacher, de tu interés por regresar a la actividad?

   —El “Colo” es un gran entrenador, ojalá permanezca en Bella Vista por muchos años mas. El sabe que si vuelvo me tiene que poner, y con la 10, ja, ja...

   “No exijo nada, con intentar volver ya es mucho. Será un premio retirarme en una cancha y defendiendo los colores de mi corazón”.

 

 

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Presencias. Tiene el "Gula" en Bella Vista. Marcó 33 goles y lo expulsaron en 2 ocasiones. Jugó el Argentino B 2001-2002 y dos torneos del Interior: 2005 y 2006.