Comer o ser comido, la feroz ley que rige en "Succession"

9/8/2019 | 16:49 |

La segunda temporada de esta serie dramática que sigue la historia de un magnate de los medios de comunicación y sus ambiciosos hijos estrenará este domingo a las 22 por la señal premium HBO.

Fotos: Télam

   La segunda temporada de Succession, serie dramática que sigue la historia de un magnate de los medios de comunicación y sus ambiciosos hijos en un relato sobre el feroz y cruel mundo corporativo, estrenará este domingo a las 22 por la señal premium HBO.

   Aunque la primera temporada llegó con perfil bajo, dentro de un catálogo de tanques grandilocuentes como Game of Thrones o Westworld, semana a semana tras su estreno en junio 2018 comenzó a sumar más adeptos.

   También nominaciones: una al Globo de Oro y, hace apenas unos días, cinco nominaciones a los premios Emmy de la Academia de Televisión estadounidense, incluida a mejor drama.

   En el estilo de las mejores series dramáticas que puso HBO en el mapa, Succession pareció llegar con el "timing" ideal para narrar en presente su propia época, en la que el sector de los grandes medios y empresas de entretenimiento estadounidenses atraviesa un fuerte proceso de concentración.

   Justo cuando The Walt Disney Company se preparaba para deglutir a la 20th Century Fox —proceso que se completó en marzo último— la serie desarrollada por el británico Jesse Armstrong llegaba para contar la historia del dueño de un conglomerado mediático deseoso por acrecentar su cartera de activos.

   No faltaron quienes aseguraban que el retrato del dueño del imperio, Logan Roy (Brian Cox), y sus cuatro hijos no se trataba de pura coincidencia y en realidad estaba inspirado en los rumores y anécdotas que se cuenta sobre la familia de Rupert Murdoch, el australiano de 88 años propietario de las compañías Fox News.

   Como su título lo indica, la idea de una "sucesión" en el trono dinástico desde el que el patriarca conduce con mano de hierro sobrevuela desde la primera temporada, cuando Logan sufre un accidente cerebrovascular y sus accionistas dudaban acerca de si lograría recuperarse.

   Relamiéndose, con su padre aún hospitalizado y sedado, el inseguro Kendall (Jeremy Strong) y sus hermanos Roman (Kieran Culkin), Shiv (Sarah Snook) y Connor (Alan Ruck), comenzaban a fantasear, y hasta a disputarse, el puesto de CEO del imperio de Waystar Royco.

   No se quedaban al margen de esas conspiraciones palaciegas tampoco el yerno Tom (Matthew Macfayden) y el primo Greg (Nicholas Braun), una dupla casi de comedia cuyos momentos de alivio humorístico hacen honor a los orígenes del "showrunner" Jesse Armstrong en el género humorístico (la serie inglesa Peep Show, la más destacada).

   Criados para recelarse mutuamente, los cuatro hijos fueron educados en las mejores escuelas para cumplir funciones ejecutivas en las empresas del grupo.

   Sin embargo, el instinto asesino de Logan, cultivado al calor de años de experiencia y fundamental para sobrevivir en el mundo de los gigantes, no se puede enseñar.

   Por ello la primera temporada finalizó con Logan anticipando la movida de Kendall, que se preparaba para comprar la compañía en connivencia con la principal competencia.

   La nueva temporada retoma la acción justo dos días después de que el padre descubriera el plan de su hijo y consiguiera con qué extorsionarlo para tenerlo nuevamente en la palma de su mano.

   Comer o ser comido; los ocho episodios de la nueva temporada abordarán la forma en que Logan Roy va a enfrentar el peligro de que su empresa sea devorada por otra, al tiempo que prepara a sus todavía inmaduros hijos para heredar el imperio.

   Cada capítulo de la nueva temporada, en la que se incorporará la multipremiada actriz Holly Hunter, podrá verse cada domingo a las 22 y a su término en la plataforma HBO GO. (Télam)

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