Palavecino, exclusivo: "Valoro tanto el aplauso como el silencio"

16/6/2019 | 06:30 |

La tremenda voz del folklore argentino llega una vez más a Bahía Blanca. Charla profunda.

El caballo es un símbolo del folklore nacional.

Franco Pignol / fpignol@lanueva.com

 

   Los artistas también son de carne y hueso. Tienen su orgullo, sus sentimientos y en la mayoría de los casos pocos entienden lo que significa el silencio cuando llega desde la platea.

 

   Chaqueño Palavecino se llama Oscar. Su segundo nombre es Esperanza.

 

   Él sabe lo que significa remar para llegar con una orquesta a tocar por todo el país. Hace 34 años lo hace. Y cuida su espectáculo con recelo. Esto no quiere decir que no acepte invitar cantantes. Pero hay maneras de pedirlo.

 

   Interrumpir un show constantemente para que alguien que no conoce suba a cantar con él es una falta de respeto. Eso fue lo que ocurrió en Córdoba.

 

   La bronca de Chaqueño tuvo lógica. Pasados los días, su conclusión fue la siguiente.

 

   “Ojalá me hubiera entendido la mayoría. Mi intención nunca fue ofender a nadie. El trabajo que llevamos a Córdoba fue realmente mucho y el espectáculo estaba preparado de una manera. Yo canto porque lo siento. Y en ese momento, después de que me insistieron tanto, fue tan incómodo todo que preferí no cantar. Lo que sí quiero aclarar es que yo jamás dije los insultos que me atribuyeron. Lo que sí dije en el micrófono es que pidan un turno en el lugar, se armen un grupo para cantar y listo. Eso es cierto. Incluso le di un tema más, que no se lo di al resto de los invitados. En el medio me fui del escenario y me acerqué a la consola para pedir que me suban el retorno de la guitarra”, aclaró el cantante.

 

   El Chaqueño se presentará el próximo miércoles, desde las 21.30, en el Teatro Don Bosco (Rondeau y Vieytes).

 

   Las entradas se pueden conseguir a través de la web Ticketbahia.com

 

   Los valores de las entradas van desde los 800 pesos (desde la fila 26 y hasta la 31), 900 (de la 16 a la 25) y 1000 (desde la primera y hasta la 15).

 

Desde Salta sin barreras

 

   “Donde vivo hay poca señal de celular. Me buscan pero no me encuentran fácil”, bromeó Palavecino.

 

   Nació en el Chaco salteño, pero ahora vive en Salta y pasa bastante tiempo en Buenos Aires.

 

   “Ya son 34 años de carrera. El año pasado hicimos tres discos en uno, llevó mucho tiempo para lograrlo y anduvo bastante bien por suerte. Ahora ya casi lo estoy despidiendo al disco. Estoy grabando algunos temas que me gustan y algunos nuevos.

 

   —Siempre me acuerdo del tema “A Don Amancio”. Creo que ese tema define tu estilo folklórico, con los violines bien al frente.

 

   —Ese tema lo hice con Jorge Rojas. Es su letra y melodía. Es una chacarera muy linda de alguien que llegó a nuestra zona tocando el violín y alegraba a la gente de ahí. Don Amancio fue uno de los primeros colonos (Colonio Buenaventura) que llegaron a nuestra zona.

 

   —¿Cuáles son los ritmos típicos de tu región?

 

   —El Chaco es una región bien grande que incluye varias provincias. En nuestra parte la música es parte de la vida. Los viejos hacían una zamba bailable hermosa, que no es la tradicional. Tiene la métrica, pero el lugareño la baila a su forma. También tenemos la chacarera simple. Además, llegó el triunfo, más bailable, que viene de la época de los Patricios. Se lo baila de una manera más campechana. También tenemos el palito y la influencia de Bolivia y Paraguay con polkas y guarañas. También algo de chamamé y todo lo nuestro, lo argentino.

 

   —Si hablamos de instrumentos ¿cuáles fueron los primeros que formaron aquellos ritmos iniciáticos, tradicionales?

 

   —El violín y el bombo. Los violines llegaban desde Europa después de la Segunda Guerra Mundial. De esa manera en nuestra región y también en Bolivia se hizo más popular el violín que el acordeón.

 

   —Volviendo a “A Don Amancio”, está súper presente el violín.

 

   —Sí, el violín y el bombo. Los violineros veían la forma de llevar el ritmo. Si bien el bombo es el que lo tiene que llevar, a veces en las fiestas ocupaban a cualquier bombito y se las tenían que rebuscar. Entonces cuando apareció la guitarra fue más fácil para ellos. Les marcaba bien el ritmo al violín.

 

   —¿Sos consciente de que pudiste introducir la música de tu región en el oído de todo el país?

 

   —Sí, claro que sí. Estoy muy feliz por eso. En mi región se toca, se baila y se canta de esa manera. Es muy lindo formar parte del cancionero popular. Nosotros veneramos a los músicos lugareños de nuestra región, a los del Chaco salteño, el Chaco formoseño y hasta el Chaco boliviano. Artistas de alma con muchísima imaginación, que han aprendido viendo y escuchando a alguien que tocaba a lo lejos. No había escuela en ese momento. Como Don Amancio hasta el Cura Verón y muchos otros violineros de alma.

 

   —¿Conocés a Los Visconti?

 

   —¡Sí! Grabé un tema con Abelito hace poco, no sé si lo habrán editado. Tendría que preguntarles.

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