¿En dónde pongo la plata?

Todo sobre los Fondos Comunes de Inversión en pocas respuestas

31/3/2018 | 07:25 |

El especialista en Finanzas y docente de la UNS Gastón Milanesi ofreció un completo panorama sobre este vehículo de inversión. 

Francisco Rinaldi

frinaldi@lanueva.com

         Aunque el mercado financiero argentino ofrece alternativas para proteger los ahorros, no todos las conocen. 
         Una de ellas, los Fondos Comunes de Inversión (FCI), ofrecen rendimientos atractivos, con la posibilidad de retirar, cómodamente sentado frente a una computadora o un celular, el dinero invertido. 
        Pero como el diablo está en los detalles, no todo es lo que parece: la inversión en FCI no es gratis y, al igual que cualquier de las de su tipo, no está exenta de riesgos. 
          Para conocer más sobre esta alternativa, sus pros y sus contras, nos trasladamos hasta la sede del departamento de Ciencias de la Administración de la UNS, en el campus de Palihue, para dialogar con el especialista en Finanzas, el doctor Gastón Milanesi. 
        Milanesi se desempeña como profesor de grado y posgrado de la UNS y otras universidades del país. 
Es además decano del departamento de Ciencias de la Administración de la Casa de Altos Estudios local y consultor independiente. Los tramos salientes del diálogo, a continuación. 
        --¿Qué es un Fondo Común de Inversión? 
       --El Fondo Común de Inversión (FCI) hace lo que cualquier persona podría hacer por su cuenta: invertir toda su riqueza en acciones, bonos o plazos fijos, y hasta moneda extranjera, diversificándola". 
        "La diferencia es que a través de la adquisición de un FCI, comprando una cuota parte del mismo, el individuo puede acceder a algo ya diversificado, evitándole el trabajo, casi imposible para quienes no conocen al mercado, de elegir los instrumentos de inversión".  
        “Cada FCI tiene una sociedad gerente que se encarga de seleccionar y gestionar los activos que forman parte del mismo (N de R: pueden ser Lebacs, acciones, bonos, obligaciones negociables emitidas por empresas, depósitos a plazo, proyectos inmobiliarios, etcétera)". 
          “En rigor, cuando un ahorrista adquiere un Fondo, compra una cuota parte del mismo. El valor de la misma surge de la diferencia entre sus activos y sus pasivos". 
        “Por ejemplo, si un Fondo X tiene activos por 1.000 pesos y pasivos por 100, su valor total es de 900 pesos. Si hay diez interesados en adquirirlo, el valor de cada cuota-parte resultante será de 90 pesos". 
"En la medida que evolucionen tanto el valor de los activos como el de los pasivos, también hará lo mismo cada cuota-parte”. 
           “Otra gran ventaja es que tienen gran liquidez, porque se puede retirar el dinero del FCI (N de R: esta operación se denomina rescate) en alrededor de 48 horas. Y sólo se requiere de una transferencia bancaria de una cuenta sueldo para poder ingresar a algunos de estos Fondos”. 
        --Los rendimientos han sido más que interesantes ¿verdad? 
       --Si, pero es bueno aclarar algunas cosas. Como primer punto, las rentabilidades que publican las entidades financieras que los ofrecen en sus sitios web surge de un sencillo cálculo: es la diferencia del valor actual de la cuota-parte y el valor anterior, dividido por el valor anterior. 
       “Pero siempre estamos hablamos de rentabilidades históricas que de ninguna manera tienen que volver a repetirse, porque no necesariamente el pasado se replica en el futuro”. 
      “Además, los Fondos tienen costos transaccionales, que vienen dados por los costos de gestión y administración de la cartera". 
"Otra cuestión no menor es el impuesto a la renta financiera, porque si alguien pone 300.000 pesos en un FCI que rinde alrededor del 25%, en teoría, podría ser alcanzado por el impuesto a la renta financiera, que es del 5% si el Fondo es en pesos o del 15% si es en dólares". 
"De todas formas, todavía no se instrumentó el tributo, por lo cual, sólo sabremos que pasará una vez que se lo aplique”. 
         --¿Qué tipos de FCI pueden adquirirse? 
         --Hay Fondos Comunes de renta fija, de renta variable, mixtos y del mercado de dinero. 
        "Los primeros invierten en activos, como su nombre lo indica, de renta fija, como títulos públicos nacionales, provinciales y municipales, nominados en pesos y dólares, o Lebacs”. 
           “Los de renta variable invierten en acciones, al tiempo que los mixtos hacen combinaciones entre acciones, Títulos públicos, depósitos en bancos, etcétera". 
          "Por su lado, los del mercado de dinero invierten en plazos fijos, cajas de ahorro, cajas de ahorros en monedas extranjeras, etcétera".     
            “También hay Fondos Comunes que invierten en proyectos de inversión, como desarrollos inmobiliarios, por ejemplo”. 
          --¿Qué me puede comentar del desempeño de estos Fondos?
        --Desde el departamento de Ciencias de la Administración de la UNS elaboramos un índice de nueve dimensiones para medir como se han comportado estos vehículos de inversión. 
        "Así, añadimos a la dimensión rendimiento y riesgo siete variables relacionadas con aspectos como diversificación, liquidez, tamaño, riesgo financiero, eficiencia y costos de transacción”.
         “En 2017 obtuvimos que un fondo que invertía en proyectos de infraestructura logró el mejor resultado, considerando todas las dimensiones que le cité". 
         "Le siguieron dos Fondos vinculados a un importantísimo Banco Público, que arrojaron excelentes resultados porque invertían en  Lebacs, que ostentaron enormes rendimientos en los últimos años". 
         "Y como la entidad tenía acceso preferencial a la compra de las Lebcas, lograba muy buenos rendimientos”. 
        “Los de renta variable también funcionaron, pero por la fuerte apreciación de las acciones, lo que no siempre tiene que ver con el mejor manejo de la empresa qu emitió esa acción, sino con el proceso inflacionario que vive nuestro país”. 

Al mercado, paciencia
        Más allá del instrumento elegido, una máxima entre los inversores de los mercados financieros reza “hazte rico despacio”. 
Lo anterior es una clara invitación a la paciencia y a la calma, lo que, por supuesto, no todos tienen. 
         “Hay que trabajar con los promedios, los grandes rendimientos no existen. Son golpes de suerte que se presentan muy poco". 
"El mercado es como un electrocardiograma, por eso hay que fijarse en las tendencias, en el movimiento a través de los años, no a los de uno o dos días". 
           “Quien tiene paciencia siempre gana y un sencillo ejemplo avala lo que dijo: una persona que compró acciones de Tenaris a 10.000 pesos en el 2002, que equivalían a 2.000 unidades, hoy tiene el equivalente a 484.000 pesos, equivalentes a una ganancia anual promedio aproximada del 300% anual". 
"Esto es una demostración que si se tiene la capacidad de no tener miopía cortoplacista, en los mercados, claramente se puede ganar”, finalizó Milanesi. 

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