Con un sabor especial

10/6/2017 | 20:59 |

Por
David Roldán

No hay persona o familia que viaje hacia nuestros principales centros cordilleranos de turismo que no vuelva en sus maletas con un sabor especial.

Más allá, claro está, de todo lo que, seguramente, han disfrutado en los días que permanecieron en el lugar.

Recibí los Newsletters de La Nueva sin costo
Registrar

San Carlos de Bariloche, La Angostura o San Martín de los Andes, por citar tres puntos en algo parecidos pero también diferentes, en los que, caminando por el centro tienen puntos estratégicos en los que nos obligan a hacer un alto. Son las chocolaterías, por supuesto.

Allí donde jóvenes, con atuendos típicos, nos invitan con un trocito de uno de las tantas especialidades, dejándonos atrapados por las delicias que se fabrican, muchas veces, en el mismo lugar.

Algunas veces relleno; otras no; algunas veces sueltos, otras en cajas, lo cierto es que el chocolate constituye un imán del que no nos podemos despegar ni grandes ni chicos. Los primeros paseos sirven para ir probando lo que posteriormente habremos de elegir para que, más allá de los recuerdos que nos traemos en la retina, tengamos la oportunidad de degustar, de tanto en tanto, de esas maravillas que hacen los elaboradores del lugar.

Debo reconocer, en lo personal, mi preferencia por el chocolate en rama, incluido el blanco, y que disfruto de la recolección de los trocitos que quedan sobre un mantel. Pareciera que le da un poco más de sabor al contenido de una caja que en apenas un rato puede llegar a quedar vacía...

Mustang Cloud - CMS para portales de noticias