Sociedad.

PROYECTO DE PARQUE LOGISTICO

Un emprendimiento que la ciudad necesita

29/06/2008 | 09:00 | Una iniciativa tendiente a evaluar la viabilidad de desarrollar un área destinada a la localización de empresas que desarrollen actividades logísticas a gran escala, inherentes al movimiento de cargas, fue presentado en la comuna, en el marco de la Agenda de Desarrollo local. La exposición del proyecto de parque logístico, elaborado por el Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca-Argentina (CREEBBA), estuvo a cargo de los licenciados Juan Ignacio Esandi y Cintia Martínez, quienes destacaron, inicialmente, que el estudio se basó en la recopilación de análisis y antecedentes locales, así como en la identificación y el análisis de experiencias similares en otros puntos del país.

 Una iniciativa tendiente a evaluar la viabilidad de desarrollar un área destinada a la localización de empresas que desarrollen actividades logísticas a gran escala, inherentes al movimiento de cargas, fue presentado en la comuna, en el marco de la Agenda de Desarrollo local.

 La exposición del proyecto de parque logístico, elaborado por el Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca-Argentina (CREEBBA), estuvo a cargo de los licenciados Juan Ignacio Esandi y Cintia Martínez, quienes destacaron, inicialmente, que el estudio se basó en la recopilación de análisis y antecedentes locales, así como en la identificación y el análisis de experiencias similares en otros puntos del país.

 Asimismo, contuvo un análisis del mercado local con potenciales demandas y del marco legal, y sumó información mediante la concreción de entrevistas informales, encuestas y relevamientos.

 A la hora de plantear los factores que explican la intensificación del tránsito en la ciudad, el estudio del CREEBBA destacó el crecimiento de la actividad comercial y del parque automotor, la creciente utilización de los "repartos a domicilio" y la mayor superficie de estacionamiento de vehículos.

 En cuanto a la evolución de este fenómeno en la zona de circunvalación, obedece al crecimiento del complejo industrial-portuario y a la intensificación de las cargas en tránsito hacia la zona sur.

 Entre las razones para la instalación del parque logístico, se hizo hincapié en que el pavimento urbano no resiste el tránsito de camiones de gran porte, en la dispersión geográfica de los depósitos, en los espacios insuficientes para el estacionamiento en la zona céntrica, sector al que también confluyen los transportes públicos, y en el incumplimiento de las reglas de tránsito.

 También se destacó el creciente uso de montacargas como factor de obstrucción, los inconvenientes generados por maniobras de carga y descarga y las ordenanzas que limitan la circulación por peso, pero no por tamaño de los vehículos.

 Acerca de los antecedentes locales planteando la concreción de una iniciativa de este tipo, se subrayó que, en 1997, el departamento de Geografía de la UNS recomendó, dentro de una identificación de puntos conflictivos de la ciudad, la construcción de una playa intermedia de cargas.

 Un año después, el municipio hizo referencia a una playa de ruptura de cargas bimodal que atendiera la demanda de la zona urbana y portuaria, mientras que, en tal sentido, la Cámara Empresaria del Transporte Automotor de Cargas (CETAC) estimó que el emprendimiento debería contar con una superficie de 28 hectáreas y capacidad para unas 50 empresas.

 En el contexto del Plan Estratégico Municipal, en 2000, se formuló el anteproyecto de una playa multimodal de transferencia y ruptura de cargas, iniciándose gestiones ante la secretaría de Transporte de la Nación, para la elaboración de un concurso de iniciativas privadas y la realización de estudios de factibilidad.

 Finalmente, en 2006, el Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca analizó, mediante otro anteproyecto, la construcción de una terminal multimodal para la operación de contenedores.

 Estos proyectos realizados con propósitos similares, permitieron al CREEBBA determinar que, para una flota de 1.400 camiones mensuales, sería menester contar con un espacio físico de unas 60 hectáreas, 25 de las cuales estarían destinadas, en primera instancia, a instalaciones; 5, a depósitos; 12, a circulación y estacionamiento, y 7, a operaciones logísticas.

 La primera etapa del proyecto estaría centrada en las necesidades de empresas locales de transporte y grandes establecimientos comerciales, mientras que el segundo segmento comprendería las actividades de la zona industrial portuaria.

 Como dictamen favorable al lugar de radicación del emplazamiento, se hizo mención a la avenida 18 de Julio (antiguo camino a Galván), por su cercanía con las terminales marítimas, el Camino de Acceso Sur a Puertos y la disponibilidad de accesos ferroviarios.

Objetivos secundarios.
Entre los objetivos secundarios del estudio, se mencionó la oportunidad de que las empresas locales de transporte de cargas logren mejoras en su eficiencia y en los costos, a través de la reubicación de instalaciones en áreas de prestación de servicios logísticos competitivos.

 También podrían generarse oportunidades de inversión de alto impacto económico con participación del sector privado, además de que se desarrollen nuevos emprendimientos inmobiliarios por liberación de zonas destinadas a depósitos y de que se contribuya a la consolidación del posicionamiento de Bahía Blanca como nodo de operaciones logísticas.

 En otro orden, se indicó que, para la concreción de un parque logístico, sería menester contar con un alto número de empresas instaladas, que cuenten con servicios comunes y de una oferta competitiva.

 Asimismo, debería reducir los costos directos de los agentes, la congestión de tráfico y la probabilidad de accidentes de tránsito.

 La experiencia internacional al respecto aconseja una asociación público-privada, el apoyo de la comunidad y de los agentes involucrados, capacidad para asegurar el cumplimiento de normas, la posibilidad de implementación en plazos cortos y la instrumentación de iniciativas basadas en enfoques de mercado, con clara fundamentación económica y que contemple incentivos a las empresas.

 En el plano nacional, se lograron impactos que contribuyeron a la mejora del medio ambiente y del desarrollo económico y logístico, al actuar como instrumento de ordenamiento territorial, contribuir a mejorar la competitividad empresarial, propiciar actividades complementarias y crear puestos de trabajo, por el creciente nivel tecnológico de operaciones.

 En el perfil de los potenciales usuarios, se citó a empresas de transporte y logísticas, sucursales de grandes empresas de transporte no locales, grandes distribuidoras al por mayor, correos, droguerías e hipermercados.

 Con referencia a los servicios que deberían brindarse a las empresas, se resaltó el control y recepción permanente, seguridad, energía, agua y la contratación de personal eventual.

 En lo que respecta a las cargas, la provisión y control de precintos, balanza, autoelevadores, provisión de pallets, containers y puente grúa.

 Para uso de los choferes, habría que disponer de sanitarios, duchas, locutorios y comedor, en tanto que, para el mantenimiento de los camiones, sería menester contar con taller, venta de repuestos, lubricantes y combustible, gomería, lavado y estacionamiento.

Encuesta a empresas locales

 El estudio presentado por el CREEBBA también contempló la realización de una encuesta entre unas 40 empresas locales, vinculadas, de una u otra forma, con el transporte de cargas.

 Del total de las firmas relevadas, la mitad alquila sus instalaciones, y una de cada tres piensa invertir en la ampliación de depósitos y áreas de operaciones.

 Unas 15 empresas (el 70 por ciento de las cuales no está conforme con su ubicación actual) mostraron interés en el proyecto, requiriendo una superficie cercana a las 50 hectáreas y un movimiento aproximado diario de 50 camiones.

 Asimismo, hicieron hincapié en la calidad deficiente de oferta local de alquiler de locales y en la posición estratégica de Bahía Blanca para la ubicación de centros de distribución.

 Entre los aspectos negativos, consideraron la dificultad que implicaría la venta de depósitos céntricos, las inversiones recientes realizadas por algunas de las empresas en materia de infraestructura, la restricción financiera para empresas del rubro locales, los altos costos de reubicación y la prioridad otorgada a la inversión en equipos.

 Además, se resaltó la expansión que viene evidenciando Neuquén como centro de distribución, la escasa preocupación para regularizar las habilitaciones municipales, la baja credibilidad a emprendimientos impulsados por el sector público y la desventaja que la ubicación significaría para las compañías dedicadas a la distribución de encomiendas.

Esandi: "Debería abrirse el juego a actores privados"

 A manera de síntesis, Esandi aclaró que el estudio no avanzó sobre las alternativas para la localización del emprendimiento, "no obstante, del trabajo, surgen algunas condiciones para que las posibles opciones que se presenten cumplan con los requisitos exigidos".

 En tal sentido, consideró que las 20 hectáreas con las que cuenta la Municipalidad en la zona de acceso a puertos, producto de una donación de la Provincia que, en principio, estaba destinada al emplazamiento de una playa de camiones, constituyen una opción "atractiva".

 "Esta alternativa abarata costos y cumple con gran parte de las condiciones fijadas en el estudio. De todas maneras, este tipo de emprendimiento requiere, para su emplazamiento, de la realización de un estudio de impacto ambiental, que brinde factibilidad a la radicación", sostuvo.

 Asimismo, afirmó que "los órganos de gobierno tienen la última palabra para definir la localización del proyecto, que no debe acotarse de entrada, por lo que tiene que ser planteado con la mayor flexibilidad posible, para no correr el riesgo de dejar afuera alguna alternativa viable".

 Tras destacar que "para buscar una buena solución hay que encontrar la mayor cantidad de alternativas posibles", Esandi subrayó que "una vez estudiado el proyecto y la factibilidad comercial, debería abrirse el juego a actores privados, para que colaboren en una solución integral de la temática que se plantea".

 Acerca del modelo de gestión a impulsar, destacó que "cuanto mayor participación del sector privado haya en el financiamiento de la iniciativa, mayor será su incidencia en la definición del modelo a seguir.

 "A mi entender, para que el proyecto sea viable, debe contar con un fuerte protagonismo del sector público y, además, contener la participación de actores privados, de empresas vinculadas directamente con el tema y de la propia comunidad", resaltó.

 Finalmente, aseguró que "el mayor costo de la inversión no son los terrenos, sino la construcción de las instalaciones, que hoy ronda los mil pesos por metro cuadrado".

 "Algunos antecedentes a nivel nacional indican que el 90 por ciento del costo se basa en los gastos de infraestructura y el 10 por ciento restante, en el equipamiento", concluyó.

Distintas voces para un mismo tema

* "El trabajo que realizó el CREEBBA resulta por demás interesante, ya que plantea aspectos clave, como la localización, que resulta fundamental en la viabilidad del proyecto. Más allá de que sería importante que todo este trabajo no quede en la nada, considero que empezar a pensar en un modelo de gestión representa un entrenamiento adecuado para que la Agencia de Desarrollo se incorpore a este tema, ya que es una tarea que le compete". Aloma Sartor, concejala de la Unión Cívica Radical.
* "Para nuestro sector, este tipo de iniciativas es muy importante, en razón de que abre una perspectiva de futuro para aquellos que pretenden evolucionar e invertir en el concierto empresario, en forma ordenada y dentro de un marco regulado". José Fardighini , presidente de la regional Bahía Blanca de la Cámara Empresaria del Transporte Automotor de Cargas (CETAC).
* "Este es un estudio de base muy valioso, que resta espacio a una solución voluntarista y que va a permitir tomar una decisión con determinados recaudos y precauciones. Además, la iniciativa representa una alternativa válida para encarar los problemas, que debiera generalizarse en el abordaje de temas estructurales que aquejan a la ciudad. El proyecto, a partir de que permite conocer la masa crítica, cuánto interés hay o cuáles son los incentivos para quien lo haga, pone ahora la pelota en el campo del gobierno, por lo que el municipio tendrá que estudiar seriamente esta alternativa y ver si puede definir un modelo de gestión que permita tentar a inversores que lo puedan llevar adelante". Juan Pedro Tunessi, presidente del Concejo Deliberante.
* "La iniciativa es trascendente para Bahía Blanca, una ciudad que ha pasado de describir sus problemas a una etapa de intentar concretar soluciones. El informe del CREEBBA, además de mostrar un camino para poder encarar el proyecto, brinda la posibilidad concreta de llevarlo adelante, por lo que habrá que trabajar seriamente en encontrar el mejor lugar para la radicación y en el modelo de gestión, aspecto sobre el que la Agencia de Desarrollo tomará directa injerencia". Jorge Longoni, titular de la Agencia de Desarrollo.