Bahía Blanca | Domingo, 05 de abril

Bahía Blanca | Domingo, 05 de abril

Bahía Blanca | Domingo, 05 de abril

La (perdida) espada del general Daniel Cerri

La preciada pieza fue guardada en 1933 en el Museo histórico y luego en el museo Fortín Cuatreros. Fue robada en 2018.

Hace 93 años, en abril de 1933, la familia del general Daniel Cerri donó al Museo Histórico local la espada y la faja que el militar usara en el Ejército Argentino.

Nativo de Bérgamo, Italia, Cerri llegó a nuestra ciudad a sus 17 años, integrando la Legión Agrícola Militar. Pronto se enroló en el Ejército y al poco tiempo estaba en Paraguay, participando de las batallas de la época.

Regresó a nuestra región en 1880, designado primer subprefecto del puerto bahiense. De inmediato se involucró en la vida social de Bahía Blanca, al punto de ser uno de los fundadores de la Biblioteca Rivadavia, encargado del discurso en ocasión de la llegada del ferrocarril (1884) y de hablar cuando se colocó la piedra fundacional del Hospital Municipal (1889).

Francisco José Daniel Cerri (1841-1914)

Fue además periodista, escritor y fundador de pueblos y fortines en la frontera del desierto bonaerense.

Se retiró del Ejército en 1903 y se radicó en Buenos Aires, donde lo sorprendió la muerte el 4 de marzo de 1914. Si bien sus familiares donaron muchas de sus pertenencias a museos porteños, hubo dos elementos que destinaron a nuestra ciudad: la espada de combate y la faja de general.

Fue Eduardo Cerri, uno de los hijos del general, el encargado de entregar al intendente municipal Agustín de Arrieta dichos objetos. "Al desprendernos de tan querida reliquia en nombre de mi familia, lo hacemos orgullosos porque sabemos que será bien guardada en esta casa y servirá de ejemplo de las generaciones presentes y futuras", afirmó.

"Estas ofrendas serán conservadas con amor, en recuerdo de quienes fundaron la ciudad y los hombres beneméritos como el General Cerri", manifestó Agustín de Arrieta, al tiempo de reconocer que se estaba en deuda con el glorioso militar.

Depositada tiempo después en el Museo Fortín Cuatreros de la localidad de Daniel Cerri, la espada fue robada en 2018 y nunca recuperada.