En guardia ante una pelea casi inevitable

12/2/2018 | 05:00 |

Por
Ricardo Salas

   “Con Mariú (Vidal) se terminaron los negocios de unos pocos. Ahora la plata termina en obras, no en bolsos”, chicaneó el jefe del bloque de senadores por Cambiemos, Roberto Costa, en obvia alusión a José López, el exsecretario de Obras Públicas del kirchnerismo que fue descubierto con bolsos llenos de dólares en un convento del GBA. La frase sutil brotó dentro del oficialismo apenas después del anunciado plan de obras viales para 2018 anunciado por la Gobernadora desde Bahía Blanca.

   “La diferencia, el antes y el después, es la actitud política de la Gobernación. No hay andamiajes corruptos”, se agrega.

   La gestión de la mandamás María Eugenia Vidal tendrá una parada brava después del feriado de Carnaval. La cúpula de Cambiemos ojea una compleja negociación paritaria salarial por un contexto “cargado de dificultades por citaciones judiciales” con el sector sindical.

   El jueves la Provincia llegará a la mesa paritaria con un “río revuelto” que bien puede condicionar cualquier acuerdo parcial. En la sede gubernamental de calle 6 esperan que los gremios docentes sepan diferenciarse de un inconveniente (Hugo Moyano, entre otros caciques sindicales) y lleven adelante una negociación que tenga que ver con una recomposición salarial lógica, y que el Ejecutivo pueda pagar.

   Vidal busca endurecer la postura de los ministros que irán a sentarse tardíamente a la paritaria frente a los docentes: “No puede ser que la única respuesta sea siempre el paro y dejar a los pibes sin ir a la escuela”.

   En un reciente encuentro en la Gobernación, llegó a plantear incluso que las clases deben empezar aún cuando no esté “cerrada” la negociación paritaria. Es que, además de la cuestión salarial, Vidal pretende volver a discutir con los gremios sobre la “calidad educativa”.

   “El mensaje de la Gobernadora es la de una política comprometida con las necesidades de la gente. No tenemos miedo de expresarnos, elegimos cambiar. Estamos logrando recuperar la esperanza, falta…pero ya empezamos”, frases que brotan de una suerte de manual de estilo que dosifica el subsecretario de Asuntos Municipales bonaerense, Alex Campbell, ante cada escuela de dirigentes políticos.

   La capacidad de gestión demostrada por María Eugenia, dicen, hace que “no tenga techo político”, dentro del tablero de teorías oficialistas. “Interpreta una nueva forma de hacer política”, señalan. Días atrás, Vidal les pidió humildad (porque aún resta mucho por hacer) a los senadores bonaerenses del arco de Cambiemos. Fue durante una reunión de trabajo, donde el jefe de Gabinete, Federico Salvai, delineó los ejes legislativos que pretende el Ejecutivo para este año, junto al vicegobernador radical Daniel Salvador.

   Puntualmente, uno de los objetivos en calle 6 es promover una ley de reforma educativa. Se sabe, la mandamás MEV planea premiar el presentismo de los maestros (disminuir el ausentismo injustificado) y establecer cambios en el Estatuto Docente situación que modificaría los regímenes de licencias y hasta los requisitos para ejercer la docencia.

   Después del receso por carnavales llegará el turno de bajarle línea a los diputados del oficialismo. Resulta que varios viajaron a México junto al presidente de la Cámara Joven, Manuel Mosca para visitar organismos de seguridad.

   Oficialmente, se informó, que la comitiva de una docena de diputados estuvo integrada por distintas fuerzas políticas. Mosca invitó a legisladores del massismo; del randazzismo; dos de extracción gremial, Martín Domínguez Yelpo y Jorge Mancini (afín al camionero Hugo Moyano); el mediático José Ottavis (peronismo kirchnerista) y varios de Cambiemos, entre ellos, la diputada de la Sexta, Rosio Antinori.

   La Gobernadora pretende ser acompañada por la armadura legislativa del oficialismo y aliados, en el caso de que se desate un conflicto salarial que impida el normal comienzo del ciclo lectivo 2018. “Nos quieren acusar de llevar el conflicto al inicio del ciclo lectivo” se defienden los gremialistas.

   El equipo de Vidal dejo trascender que –en sintonía con los lineamientos nacionales– podrían plantear un 15 por ciento de aumento y sumarle el compromiso de reabrir la negociación paritaria en el segundo semestre del año si ese porcentaje es sobrepasado por la inflación. Desde el sindicalismo docente ya avisaron que no están dispuestos a aceptar una oferta inferior al 20%, menos aún si no rige la cláusula gatillo. La coyuntura económica no favorece las aristas principales de la política educativa que ensaya la Gobernación. Lo ideal sería anteponer el interés de los alumnos a los políticos.

   También para la Provincia los ejes de gestión para este año serán la continuidad de las obras públicas, la lucha “contra las mafias” y la inversión social, básicamente en el Conurbano “profundo”.

   La decisión gubernamental de adherir al decreto presidencial anunciado por Mauricio Macri, que prohíbe que familiares directos de funcionarios ministeriales tengan cargos de gestión en el gobierno, provocó “ruido de arañazos” dentro del siempre hermético microclima de calle 6.

   No es para menos. Al menos tres ministros de la Provincia se verían afectadas por la medida de Vidal: las hijas del ministro de Gobierno; Joaquín De la Torre, la del Secretario General de la Gobernación, Fabián Perechodnik, y también la hija del ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, el dirigente radical Jorge Elustondo.

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