"Haru" propone un espacio de reflexión al lector

El último libro de la escritora nacida en Buenos Aires

"Haru" propone un espacio de reflexión al lector

12/8/2017 | 21:40 | Flavia Company recrea la historia de una joven que personifica el amor por el aprendizaje y los cambios.

"Haru" propone un espacio de reflexión al lector

Gentileza Margarita Sánchez

La escritora argentina Flavia Company recrea en la protagonista del libro Haru. Cada día es una vida entera a una niña de quince años a la que su padre -al morir su madre- la envía a una escuela de tiro con arco, para que sea “capaz de comenzar una vida”.

Allí tendrá que aprender a distinguir entre el bien y el mal, la riqueza interior y la exterior, la amistad y la conveniencia.

--¿Quién es Haru? Todos somos Haru, en efecto, porque al tratar la novela de las vicisitudes de una vida entera, de la adolescencia a la ancianidad, resulta imposible no verse reflejado en ella, sobre todo si tenemos en cuenta que todas las vidas humanas pasan por los mismos obstáculos, senderos, misterios, y que, en última instancia, cambia solamente el orden en que tienen lugar. Hay quien vive antes el miedo que la soberbia, quien experimenta antes el dolor que la rabia, el amor antes que la alegría, por poner algunos ejemplos. Lo que queda claro es que todos sentimos lo de todos. Nadie se libra. Forma parte de la esencia del ser humano", cuenta Flavia Company a La Nueva.

Según cuenta, Haru en dicha escuela, inicia un aprendizaje que va mucho más allá de las materias en que la instruyen, porque en realidad a lo que se está enfrentando Haru es al aprendizaje de la vida, a la asunción de sus exigencias, de sus límites.

-- Y esta travesía por el conocimiento es, en realidad, un viaje hacia sí misma, hacia su interior, hacia el reconocimiento dentro de ella de lo que ve fuera de ella. Un camino hacia la posibilidad de conocer lo exterior sin proyectar lo interior. Un camino hacia la ecuanimidad, la observación sin juicio, la empatía. Un modo de acercarse a la capacidad de vivir el aquí y el ahora, deshacerse de los apegos pasados y las esperanzas futuras, que no son más que el lastre que nos impide llegar a nuestros sentimientos, que tantas veces están tapados por nuestras emociones y así nos confunden. Haru es un libro que da espacio a quien lo lee: es un libro que te quiere o tal vez podríamos decir que es un libro que te lleva a quererte, a perdonarte, a entenderte.”

Flavia dice que aprendió mucho con Haru.

--Y justamente aprendí mucho al leerla, cuando me di cuenta de que yo también era Haru, cosa que no pensé mientras la escribía. Siento que desde el respeto más absoluto, y sin duda desde la humildad, Haru es una novela que brinda un espacio de reflexión a sus lectores que sí puede estimular algunos aprendizajes, algunos cambios. Siento que se ofrece un lugar desde el que mirar, desde el que mirarse. Y naturalmente, siempre que somos capaces de observarnos como si fuéramos el otro, aprendemos lecciones que nos cambian, por poco que sea, nos modifican, nos cuestionan, nos preguntan. Nos abren puertas y ventanas.”

Flavia Company (Buenos Aires, 1963) escritora, periodista y traductora, nació en Buenos Aires el 27 de septiembre de 1963.

Vive en Barcelona desde 1973 y su obra, que está recogida en varias antologías, ha sido traducida en Francia, Holanda, Brasil, Polonia, Alemania, Portugal, Italia y Estados Unidos.

Es licenciada en Filología Hispánica, traductora, periodista, profesora de l'Escola d'Escriptura del Ateneo Barcelonés y de Creación Literaria (cuento) en el Máster en Creación Literaria de la Universidad Pompeu Fabra.

“Tame” y la abuela Rosa Rosell

   “Tame es para mí un personaje muy querido. Está inspirado en mi abuela materna, Rosa Rosell, una mujer de una sensibilidad extraordinaria, con una capacidad de empatía sobrecogedora.

   De ella lo aprendí casi todo. Aprendí, por ejemplo, que no hay mayor privilegio que la invisibilidad. Y que la invisibilidad se consigue llegando a un lugar desde el que mirar sin ser visto. Aprendí que las palabras solo son válida si subrayan los actos, no si los sustituyen. Aprendí la paciencia y la constancia. Aprendí que la riqueza es tener lo suficiente y la fortuna conocer dónde está la frontera entre lo suficiente y lo innecesario.

   Conocer a una persona como Tame te cambia la vida. Conocer a una persona como mi abuela, me cambió la vida. De hecho, sigo aprendiendo cosas de ella, a pesar de que hace tiempo dejó el mundo que conocemos con los cinco sentidos”.

   Además de "Haru", es autora de las novelas Querida Nélida; Que nadie te salve la vida; La isla de la última verdad; La mitad sombría; Ni tú, ni yo, ni nadie; Melalcor; Dame placer; Luz de hielo; Saurios en el asfalto; Círculos en acíbar; Fuga y contrapuntos; Querida Nélida. Todas en castellano. También tiene siete escritas en catalán.

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