Denunció que un remisero la abusó y le pidió que "lo haga feliz"
Los familiares de la joven de 19 años fueron hasta la agencia donde trabaja el hombre de 54 y lo golpearon salvajemente.
Una chica de 19 años acusó a un remisero de 54 años de Quilmes de abusar sexualmente de ella, antes de que sus familiares fueran hasta la agencia y lo golpearan salvajemente.
Según consta en la denuncia, la víctima tomó un remis de la agencia "Acuario", ubicada en Lavalle al 600, en pleno centro de Quilmes, junto a dos amigas que se bajaron en la intersección de las calles Madres Plaza de Mayo y Larrea.
Al quedar sola el conductor la invitó a sentarse en el asiento de adelante, en un aparente buen gesto que algunos remiseros suelen tener, para que los pasajeros viajen más cómodos, publica el Diario Popular.
Sin embargo, cuando la joven se sentó en el asiento del acompañante el chofer comenzó a acosarla.
Primero "comenzó a manosearla en la zona del torso y pechos" y luego le propuso: "Haceme el amor, haceme feliz".
Shockeada, la pasajera se negó y el sujeto "detuvo la marcha, le tomó la mano y la colocó entre sus piernas". En ese momento "comenzó a masturbarse hasta eyacular en parte de la mano", de la chica, según consta en la denuncia policial.
Tras consumar el abuso, continuó el recorrido hasta un kiosco de la calle Vicente López y 12 de Octubre, donde el remisero compró una lata de cerveza.
Allí la denunciante le pidió ayuda a un joven que se encontraba en el lugar, quien accedió a subir al remis haciéndose pasar por un amigo, para continuar el viaje hasta llegar a una cuadra del domicilio de la víctima, donde ambos descendieron.
Posteriormente, la chica y el muchacho que la ayudó fueron hasta la seccional policial y relataron los hechos.
Este viernes por la tarde, luego de que trascendiera el caso, el encargado de la remisería, Roberto, contó a los medios de prensa que en la madrugada, cuando el acusado estaba en la agencia, "la familia de la chica vino, lo agarró y le dio una paliza terrible" y, finalmente, el presunto abusador se fue por sus propios medios.
También se solidarizó con la chica "porque es hija de un muchacho que se crió conmigo", al tiempo que confesó: "Yo hubiera hecho lo mismo que ellos porque soy padre y me pongo en la piel de él".
El remisero acusado fue detenido e identificado, pero a las pocas horas quedó en libertad por orden de la Unidad Funcional de Instrucción N° 8 de Quilmes, a cargo de la fiscal Valeria Meyer.