El "contador de Auschwitz" de 96 años tendrá que cumplir condena por 300 mil asesinatos
Los abogados de Oskar Groning habían apelado, a la Justicia alemana, argumentando que su cliente no estaba en condiciones de ser encarcelado por su edad y precario estado de salud.
El Tribunal Constitucional alemán rechazó hoy el recurso interpuesto por los abogados del alemán Oskar Groning, conocido como el "contador de Auschwitz", deberá ingresar a prisión y cumplir con la condena de cuatro años por complicidad en el asesinato masivo en ese campo de exterminio nazi.
La defensa de Groning argumentó que su cliente no estaba en condiciones de ser encarcelado dada su elevada edad y su precario estado de salud ante la Justicia alemana.
"No han sido identificados graves riesgos de salud, y la merma en su estado de salud puede ser compensada a través de precauciones médicas en prisión", alegó el alto tribunal en su fallo, citado por las agencias de noticias DPA y EFE.
Una portavoz de la Fiscalía de Hannover, en el noroeste de Alemania, señaló que el hombre deberá ingresar a prisión en los próximos días.
El abogado defensor del nonagenario había recurrido en varias instancias el ingreso a prisión de su cliente.
Groning, de 96 años, fue condenado en julio de 2015 por la audiencia de Luneburgo, en el noroeste del país, por colaborar en el asesinato de al menos 300.000 personas.
El que fuera voluntario de las Waffen-SS admitió haberse incautado el dinero de los judíos deportados al campo de concentración y exterminio de Auschwitz, en Polonia, y de haber vigilado la llegada de los transportes al complejo.
Durante décadas, las personas que colaboraron de forma indirecta en asesinatos masivos no fueron llevadas ante la Justicia en Alemania.
El cambio de enfoque judicial, que permitió llevar ante el juez a quienes cooperaron con la maquinaria de exterminio nazi, vino propiciado por la condena de John Demjanjuk a cinco años de prisión en 2011 por complicidad en más de 28.000 asesinatos en el campo de exterminio de Sobibor, también en Polonia.
Hasta entonces las fiscalías alemanas sólo presentaban demandas contra aquellos sobre los que podían demostrar una participación directa en los delitos, debido a una sentencia de 1969 de la Corte Suprema de Alemania que sostenía que no todo aquel que estuvo involucrado en la maquinaria asesina de los campos de concentración podía ser responsabilizado por todo lo que ocurrió dentro. (Télam y La Nueva.)