"La nena sueña ser policía para descubrir quién mató al papá"

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"La nena sueña ser policía para descubrir quién mató al papá"

16/10/2017 | 09:00 | Liliana Nauto, viuda del policía Saúl Reyes, asesinado de varios disparos en La Salada, hace más de cinco años que lucha para que se haga justicia.

"La nena sueña ser policía para descubrir quién mató al papá"

El 27 de mayo de 2012, el efectivo fue ultimado cuando concurrió a uno de los muelles del balneario ante la supuesta presencia de una persona ebria.

El crimen del teniente primero (post mortem) Saúl Arturo Reyes (43 años), ocurrido hace más de cinco años en la laguna Parque La Salada, sigue impune y esa situación le agrega un sufrimiento mayor a la pérdida, manteniendo abierta una herida que será indeleble para su familia.

Reyes, en el anochecer del 27 de mayo de 2012, fue emboscado y ejecutado -recibió cinco disparos de arma de fuego, dos de ellos en la nuca- cuando respondió a un llamado de emergencia, proveniente de la comisaría de Pedro Luro, informándole que en uno de los muelles había una persona ebria provocando desorden.

Liliana Nauto, la mujer con la que Reyes compartió sus últimos años de vida, es madre de tres de los seis hijos del policía, y a pesar que siempre intentó proteger a los pequeños, observa cómo aquella trágica situación fue forjando la personalidad, al menos de los dos mayores.

“A la que más afectó es a Melanie, que tiene 9 años y es el día de hoy que sigue llorando por el padre. Yamil, el varón, tiene 11 y maduró mucho de golpe. El nene saltó desde la niñez a ser el hombrecito de la casa, porque el papá le decía que cuando faltaba por el trabajo, él era el hombre y eso es como que se lo tomó muy a pecho”, dijo la mujer.

“Son tres chicos los que tengo y la más chiquita, que hoy tiene cinco años, no sabe nada del padre. Para ella el papá no existe, directamente; porque cuando pasó eso, ella tenía sólo dos meses”, continuó.

“Como madre yo trataba de cuidarlos y les decía que el padre se había ido al cielo, no mencionaba la palabra asesinato, pero cuando este año se cumplieron los cinco años la empezaron a escuchar en la notas y me tocó mucho cuando me preguntaron quiénes mataron a su papá. Es como que ahora se están dando cuenta qué fue lo que le pasó y que no era como yo les estuve contando”, mencionó Liliana.

Explicó que “hoy por hoy la nena sueña ser policía para descubrir quién mató al papá. No quiero esa mentalidad para mi hija, porque tampoco quiero crezca con odio hacia la fuerza; porque más allá que yo piense que pudo haber sido alguien de adentro, no se puede catalogar a toda la policía por igual”.

Sospechas

Liliana no tiene certezas sobre quiénes fueron los que mataron a su compañero, pero sus sospechas son firmes.

“La verdad es que realmente yo no sé si fue alguno de Pedro Luro, de lo que estoy segura es que fue alguien de la misma policía. Sigo sosteniendo lo mismo desde el principio, porque el asesinato estuvo muy bien preparado, y por eso no me queda otra que pensar que fue alguien de la misma fuerza”.

En su búsqueda de justicia la mujer tropezó con cierta indiferencia.

“Mi cuñado (Guillermo Reyes) intentó dialogar primero con el intendente actual (por Héctor Gay), pero lo atendió el secretario y le dijo que no tenían intervención en la causa. Estas cosas te tiran un poco abajo, porque por más que no haya pasado en Bahía Blanca, él era un ciudadano de acá, una persona que aportó seguridad en esta ciudad, alguien que estuvo al servicio de la comunidad. Por eso, que los bahienses se desliguen porque el hecho no ocurrió acá te da un poquito de impotencia”.

Agregó que “del asesinato, no hay nada; ni una sola pista que nos conduzca a algo, a pesar de tantos llamados y nombres que hay en la causa”.

Finalmente, Liliana asegura que “quisiera creer en la justicia, pero como están dadas las cosas me duele pensar que el asesino pueda estar caminando tranquilamente, y quizás más de una vez me lo he cruzado en la calle”.

Sobran preguntas, faltan respuestas
Sin lugar para el olvido

“Después de cinco años de lo sucedido yo me pregunto si están encubriendo a alguien o no quieren dar a conocer al verdadero asesino”, dice Liliana, ante la falta de respuestas sobre el crimen de su pareja.

“Al principio no pude quejarme, porque hubo muchísimos policías que aportaron; pero es como lo que pasa con todo, luego de dos meses es como que va quedando en el olvido. La típica familia azul, que dice siempre 'vamos a estar con vos', después se va olvidando y eso es lo que yo no quiero que pasa con la causa, que quede impune, porque él fue un policía que prestó veinticinco años de servicio”.

Por último, la mujer se escucha firme cuando dice que “la estamos tratando de pelear y lo único que deseo, de corazón, es que pronto se haga justicia. Que no quede en el olvido”.

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