La ciudad.

EL PANORAMA ES DESALENTADOR

“La policía municipal es negativa para luchar contra el narcotráfico”

06/07/2014 | 00:24 | El doctor Alberto Föhrig, especialista en crimen organizado, aseguró que las fuerzas comunales son fáciles de cooptar para las bandas. Sin ser alarmista, aconsejó que Bahía actúe ya para no sufrir los efectos de Rosario.

Por Juan Pablo Gorbal / jgorbal@lanueva.com

Como en materia de narcotráfico no se puede comparar a la Argentina con Méjico o Colombia, tampoco es posible suponer que Bahía Blanca pueda padecer las consecuencias que hoy sufre Rosario.

Sin embargo, existen algunos aspectos que permiten dejar un interrogante abierto y que demandan ojos bien abiertos y medidas rápidas y efectivas, incluso desde el ámbito comunal.

La advertencia no es de un improvisado, la formuló el doctor Alberto Föhrig, especialista en crimen organizado, quien llegó días atrás para disertar en la Universidad Nacional del Sur, en el marco de la jornada que sirvió para firmar un documento conjunto, entre distintas organizaciones sociales, políticas y religiosas de nuestra ciudad, en procura de que “no se naturalice” el comercio y el consumo de las drogas ilícitas.

Föhrig mantuvo una entrevista exclusiva con "La Nueva.", durante la cual también consideró “negativa” la reciente creación (por decreto del gobernador Daniel Scioli) de las Policías Municipales, remarcó la urgente necesidad de conformar una Agencia Nacional contra el Crimen Organizado, debido a lo que consideró “15 años de inacción de políticas públicas” en la materia y aseguró que solo se secuestra el 10% de la cocaína que circula en el país.

"Factores coadyuvantes"

--Hoy Rosario es la meca de la droga en la Argentina. ¿Hay algo que haga suponer que Bahía Blanca puede sufrir una “rosarización” en ese sentido?

No me gusta ser alarmista, pero hay factores desde el punto de vista económico y geográfico, el puerto y las industrias químicas, que pueden ser coadyuvantes, aunque eso no quiere decir que se desarrolle. Es un mal antecedente para Bahía que haya organizaciones de tráfico como la de Suris, con aparente complicidad con el poder policial. De todas maneras, existen cosas que se pueden hacer desde lo local. Los niveles de deserción en la Argentina son muy altos, de todos los que empiezan la primaria, el 50% termina la secundaria. El municipio, ya, tendría que tener la urbanización de los barrios menos integrados, políticas laborales activas sobre todo para jóvenes, de tutores y deserción cero para el colegio secundario y que pueda seguir a cada chico en los sectores conflictivos. Son cosas que se pueden hacer porque hay una escala. Y eso se tiene que hacer ya. No puede ser que el argumento sea que la educación y la seguridad son cuestiones provinciales. En cinco o diez años tendría que dejar de existir la deserción escolar en Bahía.

--¿Qué incidencia puede tener la creación de la Policía Municipal en el narcotráfico?

Es un factor negativo, porque la escala que tienen las bandas locales es comparativamente pequeña. Entonces, cuando tenés una policía grande, la posibilidad de cooptarla es muy baja para una banda chica, pero si vos tenés una policía municipal, se puede cooptar rápidamente, pero no solo en ciudades como Bahía, sino en lugares como Punta Alta u otros más chicos. Ahí comprás a la policía del lugar y puede ser tremendamente problemático. Y esto no es un invento, surge de estudiar otros casos. En Méjico hay policías municipales y el grueso que compró el narcotráfico lo compró en lugares más pequeños. Cuando las fuerzas nacionales van a algún lugar a hacer un operativo, se enfrentan a las policías municipales, que se han convertido en el primer cinturón de seguridad de las bandas de narcotraficantes. Si el narcotráfico es el principal problema de los últimos 15 años en la Argentina, está claro que faltan políticas públicas. El debate sobre la Policía Municipal parece hacer caso omiso a esta cuestión, la de buscar una estrategia unificada.

--¿Quiere decir que existen más expresiones de preocupación que ocupación efectiva?

Evidentemente hay un problema que no es nuevo, porque tiene por lo menos 15 años, y evidentemente hay un aumento significativo de la violencia y se dan situaciones de adicciones mucho más generalizadas de las que veíamos antes de esa fecha. Los carteles de droga se establecen no donde quieren sino donde pueden y hay algunos países con mayores facilidades para establecerse. Chile es un país que tiene altos niveles de consumo y, por su posición geográfica, un importante abastecimiento por el creciente mercado asiático, pero no tiene el mismo nivel de penetración de bandas como tenemos en la Argentina. Esto es principalmente por la fortaleza que tienen las instituciones del Estado. Chile tiene baja corrupción en su clase política y en su policía.

#LaNuevaEncuesta.