Bahía Blanca | Jueves, 05 de marzo

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Bahía Blanca y los perros de la calle

No es un tema menor, por cierto, el de los perros de la calle.

Ni es menor ni es nuevo, considerando que desde principios del siglo XX este diario alertaba sobre el severo problema que representaban los canes que cada día deambulaban por las calles sin ningún tipo de control y -en ese tiempo- con la clara amenaza de la rabia.

Si bien el municipio no dispone hasta el momento de estadísticas actualizadas, un estudio realizado hace diez años indica que hay en la ciudad unos 70 mil perros (se calcula un animal cada cuatro familias), de los cuales el 50 por ciento están en situación de calle, no tienen dueño, son abandonados y crecen de manera silvestre.

Vale decir que cada día unos 35 mil perros -de razas variables, cruzas múltiples, tamaños diversos, ferocidades distintas- caminan por las calles, ocupan plazas, marcan territorios, forman improvisadas perradas o jaurías y no dejan de conformar una potencial amenaza para cualquier caminante o llama solitaria.

Lo más preocupante de esta población perruna es que la misma tiene altos índices de crecimiento.

Se dice, por ejemplo, que una pareja de perros es capaz de generar hasta 100 nuevos animales cada año.

La única herramienta posible para frenar esta cuestión es la castración, para lo cual el móvil municipal destina un par de días a esos perros en particular.

De acuerdo con lo que afirman los especialistas, se hace necesario llegar a 10 mil castraciones al año para que sea significativo el descenso de la fauna y avanzar a mayor ritmo que el de la reproducción.

Hoy se llega apenas al 60 por ciento de esa cifra.

No se trata, como se dijo en el primer párrafo, de un tema menor, sino que es una problemática compleja, que merece la debida atención.

resulta prioritario, entonces, realizar un censo serio con la cantidad de animales, establecer un plan certero de castración y una debida campaña de concientización para, de esa única forma, evaluar resultados y aplicar políticas que generen los resultados adecuados.

solamente así podrá mejorar la situación de los perros de la calle, y también de los peatones, que cada día pueden enfrentarse con situaciones inesperadas, producto de la indiferencia y la desorganización.