Así como los autos necesitan cambiar el aceite, algunos científicos creen que cambiar el plasma en la sangre humana podría ralentizar el envejecimiento. ¿Suena loco?
Un procedimiento donde se extrae tu sangre, se elimina el plasma “viejo” y se reemplaza por plasma de donante o fluidos especiales. Cuesta miles por sesión y se ofrece en clínicas de longevidad.
Un pequeño estudio con 42 personas mostró que quienes recibieron la terapia redujeron su “edad biológica” hasta 2,6 años. Pero la muestra fue limitada y los efectos fueron temporales.
La mayoría de los estudios han sido en animales. En humanos, aún no se prueba que el intercambio de plasma prolongue la vida o mejore la salud de forma sostenida.
Aunque es un procedimiento médico reconocido, tiene riesgos: daño a glóbulos rojos, infecciones y reacciones adversas. No está aprobado para uso antienvejecimiento.
El “cambio de plasma” es una apuesta costosa y experimental. ¿Invertirías miles por intentar frenar el reloj biológico?