Un extracto de la cáscara de esa fruta podría ser crucial para la mejorar la salud cardiovascular, según un estudio de la Universidad de Florida.
Una investigación revela que la cáscara de naranja contiene elementos con el potencial de reducir sustancias químicas dañinas, que se asocian con las enfermedades del corazón.
Una de esas sustancias químicas es la Trimetilamina N-óxido (TMAO), un indicador de los riesgos futruros de las enfermedades del corazón
En su estudio, los investigadores lograron separar fracciones polares y apolares en las cáscaras de naranja, permitiendo estudiar sus propiedades y efectos sobre la producción de TMAO y Trimetilamina (TMA).
Los resultados mostraron que el extracto de la fracción apolar inhibe eficazmente la producción de estas sustancias químicas perjudiciales, mientras que la fracción polar contenía un compuesto capaz de inhibir la enzima responsable de la producción de TMA.
Cada año se generan 5 millones de toneladas de cáscaras de naranjas en Estados Unidos, la mayoría de las cuales se desperdician o se utilizan para alimentación animal.
Los extractos naturales de las cáscaras de naranja están clasificados como seguros para el consumo humano por las autoridades de Estados Unidos.