Cinco años después, los científicos empiezan a comprender cómo el virus puede provocar cambios duraderos, a veces invisibles. Aunque al principio se reconocieron principalmente los efectos agudos de la infección, los científicos han comenzado a identificar cómo la covid puede inducir cambios duraderos, como el covid persistente, que se manifiesta en síntomas que persisten durante meses o incluso años.
La infección puede dejar cicatrices en los pulmones, lo que puede dificultar la respiración y causar tos persistente.
PULMONES
Además de los síntomas inmediatos como diarrea y náuseas, algunas personas experimentan problemas gastrointestinales crónicos, como dolor abdominal y estreñimiento, que pueden durar meses. La covid parece alterar el microbioma intestinal, lo que empeora estos problemas.
Intestino
La inflamación provocada por el COVID-19 puede afectar la cognición y causar problemas de memoria, concentración y salud mental, como ansiedad o depresión. Estos efectos pueden persistir durante meses o incluso años.
Cerebro
La infección puede aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas, incluidos infartos, arritmias y accidentes cerebrovasculares. La inflamación provocada por el virus puede dañar tanto el músculo cardíaco como los vasos sanguíneos.
corazón
Los problemas circulatorios, como la dificultad para bombear sangre desde las extremidades hacia el corazón, también son comunes, lo que puede causar fatiga y dificultad para realizar ejercicio.
Sistema circulatorio
Cabe destacar que el covid puede tener efectos sistémicos y duraderos que van más allá de los síntomas inmediatos de la infección. Aunque algunos efectos se asocian con el covid persistente, otros pueden ser el resultado de daños a largo plazo causados por la inflamación y el impacto directo del virus sobre los órganos.