El dicho que
tiene ciencia

“Desayuna como rey, come como príncipe y cena como mendigo” no es solo un refrán antiguo: la ciencia respalda que evitar cenas abundantes puede beneficiar tu salud.

Cómo comemos hoy

En EE. UU., la cena suele ser la comida más copiosa, mientras que en países como España el almuerzo es más abundante y la cena es ligera: sopas, ensaladas o pescado.

Por qué importa la hora

Estudios muestran que comer más por la noche se asocia con mayor riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión e inflamación. Nuestro “reloj interno” procesa mejor los nutrientes por la mañana que por la noche.

Qué pasa
de noche en
tu cuerpo

Después del anochecer, órganos como el hígado y el páncreas trabajan más lento. Los picos de azúcar son más altos y duran más, y la melatonina reduce la liberación de insulina, dificultando el control de la glucosa.

Evidencia de peso

Quienes concentran más calorías en el desayuno o almuerzo pierden más peso, mejoran sus niveles de glucosa, insulina y colesterol “malo”, y sienten menos hambre durante el día.

Consejos prácticos

✔ Desayuna con proteínas y alimentos saciantes (huevos, yogur griego, legumbres).
✔ Haz un almuerzo sustancioso.
✔ Mantén la cena ligera y evita comer muy tarde.
✔ Prioriza pescado, pollo, verduras, frutas y cereales integrales.

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