Juan Manuel de Rosas

La hija y secretaria del gobernador, Manuelita Rosas, recibió un extraño paquete. Ante el desinterés de su papá, decidió abrir la caja, pero al girar la llave en la cerradura un extraño ruido la exaltó. 

Al revisar nuevamente el interior se encontraron con 16 pistolas listas para ser disparadas una vez que se abriera la caja. Sin embargo, el mecanismo falló.

27 de marzo de 1841

Domingo Faustino Sarmiento

Un disparo impactó en su coche cuando se trasladaba sin escoltas hacia la casa de Aurelia Vélez. El ataque falló porque uno de los atacantes sobrecargó de pólvora su arma y se le reventó el trabuco en la mano.

Agosto de 1873

Julio Argentino Roca

Roca se disponía a inaugurar el periodo de sesiones del Congreso Nacional, pero cuando salió de su domicilio, un cacoste fue lanzado desde la multitud que se encontraba en su domicilio, impactando contra su cabeza. 

Con una venda que le cubría la grave herida y el uniforme manchado de sangre, se presentó en el Congreso para cumplir con su agenda.

10 de mayo de 1886

Manuel Quintana

El atacante cruzó a Quintana cuando salía en auto hacia el centro porteño y le gatilló dos veces con un revolver calibre 38. Sin embargo, las balas nunca salieron. Por el hecho quedó detenido un joven catalán de 23 años con orientación anarquista.

12 de agosto de 1904

Hipólito Yrigoyen

Cuando salía de su domicilio en auto con custodia policial, cuando un anarquista italiano irrumpió en la vereda y efectuó cinco disparos contra el coche presidencial pero ninguna de las balas llegó a Yrigoyen. 

9 de julio de 1916

Juan Domingo Perón

El primero ataque se dio en una movilización en apoyo al mandatario. Mientras Perón pronunciaba su discurso ocurrieron dos estallidos que dejó un saldo de cinco muertos.

El segundo fue perpretado por aviones de la Marina y Fuerza Aérea. Cayeron 29 bombas sobre la Casa Rosa y la Pirámide. 

1953 y 1955

Raúl Alfonsín

Durante un acto político, fue sorprendido por un agresor que desde la multitud disparó con un arma. Uno de sus custodios puso rápidamente al expresidente en el suelo y lo cubrió con su cuerpo, mientras que otro guardaespaldas logró detener al agresor. 

23 de febrero de 1991

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