¿Peligra la democracia?

15/8/2020 | 06:00 |

“Estamos viviendo un proceso de degradación institucional. Y su corolario: el avasallamiento del que piensa distinto". Escribe Ernesto Tolcachier.

“Los populismos pueden convertirse en  la dictadura de los elegidos”  (Pierre  Roisenvalion)
A la pandemia y la cuarentena sanitaria se suma la incertidumbre  de un laberinto económico, sin una salida cierta. Dirigentes mediocres que  nos introducen  con sus decisiones en un sistema con una tesis propia de todos las dictaduras: el fin justifica los medios. ¿Por qué hay tanto espacio para el atropello en nuestra sociedad? 
Atravesamos otra pandemia, la que ataca las instituciones democráticas, expresión de la voluntad general. La conductora  de estas transgresiones apunta a la colonización de la justicia, sin prisa y sin pausa, y avanza en la reforma de las leyes para lograr la impunidad de los hechos de corrupción.
 Pierre Rosenvallon,excelente autor francés, realiza un estudio detallado de este fenómeno actual y los peligros de las democracias liberales. Entre sus propuestas está   aumentar, desarrollar y multiplicar la democracia para no caer en la simplificadora, propia de la democracia tradicional,  que podría evolucionar hacia el autoritarismo. Quiero reproducir los sabias reflexiones de este autor sobre  las amenazas de las democracias populistas:
“La historia de estos regímenes nos muestra que, poco a poco, pueden convertirse en “democraduras” , es decir, una dictadura de los elegidos, y que pasa con mucha frecuencia gracias a un artilugio ultrasimple: la modificación de la constitución para renovar los mandatos presidenciales ad infinitum. Y, después, también es posible pasar de la democradura a la dictadura.
La dinámica negativa  del régimen  populista es que parece ser tentado a radicalizarse para perdurar. Olvidan los políticos que la voluntad general no se expresa solo mediante el voto, sino a través del derecho por la justicia y las autoridades independientes. Y una burda simplificación afirma “que las elecciones son lo único que cuenta”. Este es instrumento dilecto de los populistas: el referéndum. Esto implica un desconocimiento absoluto de todas las autoridades independientes y los cuerpos intermedios, de los tribunales constitucionales y de la independencia de la justicia. Y es una característica común a todos los populismos. En nuestro caso, es sorprendente que la gente siga fiel a estos regímenes durante décadas, a veces a pesar de resultados catastróficos para la sociedad,. En nuestro país, recrear tendencias y hechos del pasado y trasladarlos a una nueva generación de militantes. Y siempre usar al pasado a su favor. Reconstruirlo a su favor y a su medida, dibujar lo que no ocurrió y remarcar sus relatos con  los tonos mas convenientes. Y la lógica del relato de inscribir la verdad dentro del campo de la retórica. Su prédica consiste en negar la realidad mediante la repetición constante de una falsedad y en proyectar en el adversario las faltas propias en la proyección del mal. Esta técnica se aplica sobre la llaga de un pasado  plagado de divisiones Y aprovecharlas para concentrar poder.  Cómplices obsecuentes utilizan la  mentira y el cinismo para lograr sus fines. Lamentablemente estamos viviendo un proceso de degradación institucional. Y su corolario : el avasallamiento  unido a la demonización del que piensa distinto.
Pienso que para aumentar la calidad de la democracia es imprescindible para una sociedad civil  activa, una prensa dinámica, y sobre todo  instituciones sólidas.

Ernesto Tolcachier es abogado. Vive en Bahía Blanca.

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