Bahía Blanca | Viernes, 19 de abril

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Crisis del agua: ¿Qué pasa con las obras prometidas para mejorar la provisión?

Desde provincia confirmaron que intentan llegar a un acuerdo con las empresas para poner en marcha obras clave para solucionar un problema que parece eterno.

Cerca de terminar el verano, con las temperaturas alcanzando valores más bajos, comienzan a disminuir los reclamos por falta de agua.

Sin embargo, lo que ha ocurrido es que, una vez más, se ha “capeado el temporal”, como desde hace décadas, sin qe se esté cerca de mejorar realmente la infraestructura que permita atender la actual demanda y hacerlo de manera equilibrada en todos los barrios.

Han transcurrido casi tres años desde el anuncio de mayo 2021, cuando el gobernador Axel Kiciloff informó la puesta en marcha de “un histórico plan” para solucionar la provisión, distribución y acceso al agua en Bahía Blanca, con una inversión estimada de $ 5.500 millones de pesos. 

Para estos trabajos se dispone de fondos aportados por el Banco de Desarrollo de América Latina por casi 300 millones de dólares, los cuales, aseguró el propio gobernador, siguen estando disponibles.

En ese momento el presidente de la Nación era Alberto Fernández y el dólar blue cotizaba a $ 150, lo cual da una idea de los cambios políticos y económicos ocurridos desde entonces.

Sin embargo, la realidad es que poco y nada se ha hecho desde entonces. Al menos desde el punto de vista de tener obras en ejecución. 

Licitadas y adjudicadas algunas de ellas, siguen buscando salir de la maraña burocrática que enfrenta cada expediente, a lo que se suma la delicada situación con las empresas que ante semejante dilatación de los plazos la crisis económica e inflacionaria ha desvirtuado los contratos, con lo cual hoy enfrentan un complejo panorama de acordar las adecuaciones necesarias que le permitan tener un equilibrio financiero para poner en marcha los trabajos.

La situación

Néstor Álvarez es desde hace un par de meses el nuevo subsecretario de Recursos Hídricos de la provincia. Hombre de la región –fue intendente de Guaminí— conoce en detalle el problema del agua en nuestra ciudad. 

En 2010, siendo jefe de Gabinete del ministerio de Infraestructura bonaerense, mantuvo varias reuniones con los integrantes de la Mesa del Agua y fue quien decidió la construcción de pozos en la zona de Cabildo.

Por está al tanto de las tres obras consideradas trascendentales para mejorar la prestación del servicio: la reparación del acueducto desde Paso de las Piedras hasta la planta potabilizadora de Grünbein, la reconstrucción el acueducto de distribución de calle Brandsen y la ampliación de la planta potabilizadora Patagonia. 

Licitadas y adjudicadas, las dos primeras no se iniciaron, la última superó largamente su plazo de ejecución y hoy se encuentra detenida.

El acueducto de hormigón de 600 mm que conduce agua desde Paso de las Piedras –fuera de servicio-- fue adjudicado en 2001. El pedido de la empresa de cambiar el material original –importado, difícil de conseguir en su momento— por otro similar, demandó casi un año de tramitación hasta su aprobación. No porque se dudara de su calidad y equivalencia sino por las idas y venidas del expediente.

Hoy el problema radica en actualizar los valores de contrato, afectados por el tiempo transcurrido y porque los índices de ajuste que no se condicen con el proceso inflacionario. 

“Me he reunido en las últimas horas con las empresas adjudicatarias –EcoSur y Coince—. Estamos esperando los índices de ajuste de febrero para ver si nos permiten estar en condiciones de adecuar los valores del contrato para iniciar la obra. Les ofrecemos también a las empresas algunas alternativas, como es que realicen el acopio de materiales, de modo de favorecer ese inicio. La realidad es esa: estamos renegociando los precios, con la tranquilidad de que el dinero para la obra está, ya que es parte del crédito internacional”.

La reconstrucción del acueducto de calle Brandsen, licitado en febrero de 2023, sigue postergado porque no se terminó de definir la adjudicación de la inspección de las obras, las cuales estarán a cargo de ABSA. 
Al igual que en los casos anteriores, el paso del tiempo genera dificultades adicionales, más allá de que en este caso se ha pagado el anticipo respectivo.

En el caso de la ampliación de la planta Patagonia, obra que debía estar terminada en enero de 2023 y permitiría tratar un 15% más de agua, hubo inconvenientes de carácter técnico, incluso una adecuación del proyecto, que demoraron la obra y si bien los trabajos están adelantados, hoy no se está trabajando.

“Tenemos una deuda de 230 millones de pesos con la empresa. Estamos gestionando el dinero y hoy están a la firma las órdenes de pago en los distintos organismos. También hubo que ordenar algunas certificaciones que no estaban firmadas. Apenas cancelemos la deuda la obra se terminará. Esa es nuestra prioridad: el verano próximo tienen que estar funcionando”, señaló Alvarez.

El resto

Acerca de los trabajos en marcha, está paralizada la obra entre Bosque Alto y Los Chañares –también por la necesidad de adecuar los valores de los certificados de obra— y se ha reducido el ritmo en el recambio de cañerías en la planta urbana. 

“Son todas negociaciones que estamos teniendo con las empresas buscando normalizar la situación. Nuestro objetivo es para el próximo verano tener terminada la ampliación de la planta potabilizadora y los demás trabajos en marcha. Para eso trabajamos”, agregó Alvarez.